A finales del año pasado, se creó un grupo en facebook denominado “Salvador Sostres: gilipollas del año” En aquel espacio ya desaparecido, los internáutas (miles) dedicaron toda clase de lindezas a este tipo que ejerce de opinador sobre distintos y variados asuntos. Por entonces, las reacciones se produjeron en relación con lo que había escrito al respecto del fallecimiento de José Antonio Labordeta.
Poco después, Sostres volvió a provocar al personal al captar las cámaras los comentarios sobre sus propias apetencias sexuales que esta luminaria de las letras expresó mientras esperaban salir al aire en el programa que presenta en Telemadrid Isabel Sansebastián.
Ahora la bronca viene porque este tarugo publicó hace unos días un artículo en El Mundo en el que justificaba la violencia machista. Se refería Sostres al joven que asesinó a una muchacha de 19 años que estaba embarazada. "Hay muchas formas de violencia, y es atroz la violencia que el chico recibió al saber que iban a dejarle y que el niño que creía esperar no era suyo" escribió esta alma defensora de los débiles. Así es que para nuestra lumbrera el asesino “no es un monstruo. Es un chico normal que se rompió por donde todos podríamos rompernos".
Ni estómagos curtidos como del de Pedro J. han podido digerir esto y el director del diario ha decidido repudiar a este látigo de bien pensantes y rojos trasnochados (eso cree él que es, aunque como ya dije, hay quien piensa que solo es gilipollas) Item más: la Fiscalía contra la violencia de género estudia si hay apología del delito que persigue.
¿Por qué dedicar ni una línea a este asunto que tal vez no merecería que perdamos el tiempo con él? Pues por dos motivos. El primero es porque mientras la cosa estuvo en las opiniones de Sostres sobre el finado cantautor aragonés o en sus gustos sexuales, pues él mismo con su mecanismo, pero esto de ahora es harina de otro costal. El gilipollas (si lo fuere) ha pasado de serlo a suponer que el honor mancillado es motivo suficiente para matar a alguien y un sujeto así comienza a ser peligroso.
Y la segunda razón es que Sostres es periodista, y nunca debemos perder la ocasión de sacudirnos el corporativismo y apartarnos de la inmundicia cuando nos toca de cerca. Cuestión de salud profesional. Uff, que descanso.
Comentarios críticos sobre las cosas que nos pasan a la gente corriente
viernes, 8 de abril de 2011
domingo, 3 de abril de 2011
Indignarse y reaccionar
El anuncio de José Luis Rodríguez Zapatero de no presentarse a reelección en los comicios del año que viene ha coincidido en el tiempo con la aparición de un libro, Reacciona, que es una recopilación de textos realizada por la periodista Rosa María Artal y que aprovecha el tirón del sorprendente best seller ¡Indignaos! del nonagenario Stèphane Hessel.
Baste anotar aquí una sola frase incluida en uno de los artículos recogidos en Reacciona: “ Alguien ha dicho que nos ha tocado vivir los tiempos de la vergüenza, la mediocridad y la renuncia” No sabemos quien es “alguien” pero sí el nombre de su cronista: Baltasar Garzón, como sabemos encausado por…por…por…¿por qué exactamente?
Ya me ocupé en este mismo lugar allá por el mes de enero del librito de Hessel y la verdad es que no tengo mucho más que decir sobre ello, salvo que cuanto más pasa el tiempo, más razón tiene el viejo activista francés. Reacciona es, además de una oportunidad editorial, una especie de saludable secuela.
En cuanto a Zapatero, ya corre tinta a raudales y, partir de ahora, correrá más. Para mi el análisis está zanjado qué quieren que les diga: es el presidente cuyos gobiernos más han trabajado en el plano de los avances sociales (no es una opinión: el compendio legislativo de sus mandatos lo demuestra) Pero es también, la cabeza visible de una gobernanza incapaz de prever atajar a tiempo la crisis y sus consecuencias; y tales consecuencias tienen un efecto tan devastador en lo social como beneficiosa ha sido la labor legislativa. Ahora sigue la insufrible matraca de si Rubalcaba o Chacón, la insoportable tortura de un Partido Popular creído que se pondrá aún más pesado si eso es posible con la petición de elecciones anticipadas…como si Botín y los suyos no hubieran mandado ya que no.
Que ¿qué tiene que ver lo de Hessel y lo de Zapatero? Pues todo. No ser capaz de reconocer la crisis; no atajarla a tiempo, no son los exponentes de la impericia o la ignorancia. Es mucho peor, es connivencia, especialmente culpable en gentes que se dicen de izquierdas. O es impotencia y, entonces que paren el mundo que me apeo ya mismo, porque esto no se queda así…se hincha.
¿Le hubiera pasado lo mismo a un gobierno del PP? ¿Es que alguien, en su sano juicio, pude dudarlo? Me resulta verdaderamente insólito escuchar a gentes bienintencionadas que, reconociendo la escasa capacidad de maniobra que tienen los estados, defienden que el mero recambio del Gobierno por uno del PP daría confianza a la economía y las cosas empezarían a irnos mejor.
Lo que hace que Hessel se indigne es que está fallando, precisamente, la política. Los poderes políticos se han rendido a los poderes financieros, a los mercados como concepto inaprensible, criminalmente impreciso, al anonimato de quienes gobiernan la globalización y cuyo objetivo no es otro que el beneficio de unos pocos en perjuicio de los más. ¿Análisis simplista? Pues disculpen, pero ¿qué tiene de complicado lo que no es más que rapiña? Seguimos leyendo con verdadera vergüenza que se reparte el producto del atraco entre unos cuantos en forma de bonos; todavía hoy pasa, con lo que ha llovido. Y nos indignamos, claro que nos indignamos, pero una agencia de calificación se permite echar mierda sobre la solvencia de un estado como si estuviera dando su dictamen sobre un crecepelo o sobre si un modelo de calzoncillos favorece la esterilidad masculina y éste no la barre del mapa a bombazos. Claro que nos indignamos pero ¿de qué sirve?
Se va Zapatero. Sí ¿y qué? Hace mucho tiempo que eso dejó de ser relevante.
Baste anotar aquí una sola frase incluida en uno de los artículos recogidos en Reacciona: “ Alguien ha dicho que nos ha tocado vivir los tiempos de la vergüenza, la mediocridad y la renuncia” No sabemos quien es “alguien” pero sí el nombre de su cronista: Baltasar Garzón, como sabemos encausado por…por…por…¿por qué exactamente?
Ya me ocupé en este mismo lugar allá por el mes de enero del librito de Hessel y la verdad es que no tengo mucho más que decir sobre ello, salvo que cuanto más pasa el tiempo, más razón tiene el viejo activista francés. Reacciona es, además de una oportunidad editorial, una especie de saludable secuela.
En cuanto a Zapatero, ya corre tinta a raudales y, partir de ahora, correrá más. Para mi el análisis está zanjado qué quieren que les diga: es el presidente cuyos gobiernos más han trabajado en el plano de los avances sociales (no es una opinión: el compendio legislativo de sus mandatos lo demuestra) Pero es también, la cabeza visible de una gobernanza incapaz de prever atajar a tiempo la crisis y sus consecuencias; y tales consecuencias tienen un efecto tan devastador en lo social como beneficiosa ha sido la labor legislativa. Ahora sigue la insufrible matraca de si Rubalcaba o Chacón, la insoportable tortura de un Partido Popular creído que se pondrá aún más pesado si eso es posible con la petición de elecciones anticipadas…como si Botín y los suyos no hubieran mandado ya que no.
Que ¿qué tiene que ver lo de Hessel y lo de Zapatero? Pues todo. No ser capaz de reconocer la crisis; no atajarla a tiempo, no son los exponentes de la impericia o la ignorancia. Es mucho peor, es connivencia, especialmente culpable en gentes que se dicen de izquierdas. O es impotencia y, entonces que paren el mundo que me apeo ya mismo, porque esto no se queda así…se hincha.
¿Le hubiera pasado lo mismo a un gobierno del PP? ¿Es que alguien, en su sano juicio, pude dudarlo? Me resulta verdaderamente insólito escuchar a gentes bienintencionadas que, reconociendo la escasa capacidad de maniobra que tienen los estados, defienden que el mero recambio del Gobierno por uno del PP daría confianza a la economía y las cosas empezarían a irnos mejor.
Lo que hace que Hessel se indigne es que está fallando, precisamente, la política. Los poderes políticos se han rendido a los poderes financieros, a los mercados como concepto inaprensible, criminalmente impreciso, al anonimato de quienes gobiernan la globalización y cuyo objetivo no es otro que el beneficio de unos pocos en perjuicio de los más. ¿Análisis simplista? Pues disculpen, pero ¿qué tiene de complicado lo que no es más que rapiña? Seguimos leyendo con verdadera vergüenza que se reparte el producto del atraco entre unos cuantos en forma de bonos; todavía hoy pasa, con lo que ha llovido. Y nos indignamos, claro que nos indignamos, pero una agencia de calificación se permite echar mierda sobre la solvencia de un estado como si estuviera dando su dictamen sobre un crecepelo o sobre si un modelo de calzoncillos favorece la esterilidad masculina y éste no la barre del mapa a bombazos. Claro que nos indignamos pero ¿de qué sirve?
Se va Zapatero. Sí ¿y qué? Hace mucho tiempo que eso dejó de ser relevante.
viernes, 25 de marzo de 2011
Fue 9 a 7 y no 13 a 3
Ya se que con lo que voy a escribir quedaré como filo etarra o, como lo que para mi gusto es aún peor, tipo complaciente o ingenuo. Es lo que pasa cuando los llamados líderes de opinión deciden cual es la verdad oficial y el vocerío circundante les da la razón porque coincide con sus deseos (¿?).
A mi me parece una vergüenza que el Supremo, el Gobierno, la mayoría de la Oposición y, ya digo, los altoparlantes, hayan decidido intentar ocultar (sí, digo ocultar) que el resultado de la votación en el Alto Tribunal sobre la legalización de Sortu ha sido muy apretado. El truco, como hemos visto, es ponerse pesadísimos sobre el hecho de que se han producido tres votos particulares, modo que parezca que solo tres magistrados se han opuesto a la decisión final.
¿Es esto importante? Pues ya me gustaría a mí que no lo fuera. Pero lo es, porque esa escisión es de orden político (vaaaale ideológico, no se me pongan estupendos) y, por tanto, la sentencia también lo es.
Sí, claro, hemos de acatar la decisión y todo ese rollo. Ya no dará tiempo y Sortu no irá a las urnas (lo cual, dicho sea de paso, no me quita el sueño…por ahora; ya veremos las consecuencias sobre el terreno) Pero ¿No resulta evidente, visto lo visto que el Constitucional la dará la razón?
Y, puestos a ser pragmáticos, ¿sería preferible que ocurriera así, aunque sea en descrédito del Supremo? Es que si el asunto llega a Estrasburgo, nos van a tumbar como Dios pintó a Perico; y entonces el descrédito será para España.
martes, 22 de marzo de 2011
¡Vaya tropa!
Dice Zapatero, repitiendo lo que ha dicho Obama, que no estamos en Libia para sacar de allí a hostias a Gadafi. ¿Ah no? Ya... es que hemos ido en misión humanitaria, con la intención de convencer al sátrapa y su corte de que deje de masacrar gente a base de romperle cosas: edificios, tanques, plazas...
Yo es que por más que la tele ponga mil veces aviones despegando y barcos de paseo, no termino de creerme que estemos en guerra; USA que no quiere ser el que manda en la cosa; las potencias con derecho a veto en la ONU que no vetan pero se abstienen y luego critican al resto; la OTAN que ni está ni se le espera; los noruegos que mandan los aviones y luego se enfadan porque ellos son gente seria y tal y esto es un cachondeo. La verdad es que no me negarán que un noruego no pinta nada en el desierto, con lo blanquitos que son y la solana que hace allí. Y Francia. ¿Alguien entiende a Francia?
Yo es que por más que la tele ponga mil veces aviones despegando y barcos de paseo, no termino de creerme que estemos en guerra; USA que no quiere ser el que manda en la cosa; las potencias con derecho a veto en la ONU que no vetan pero se abstienen y luego critican al resto; la OTAN que ni está ni se le espera; los noruegos que mandan los aviones y luego se enfadan porque ellos son gente seria y tal y esto es un cachondeo. La verdad es que no me negarán que un noruego no pinta nada en el desierto, con lo blanquitos que son y la solana que hace allí. Y Francia. ¿Alguien entiende a Francia?
miércoles, 16 de marzo de 2011
Miguel Sebastian, ministro preclaro
Escribo estas líneas en el momento en que, con la central nuclear de Fukushima fuera de control, Japón lucha con todos los medios a su alcance para enfriar los reactores. Y el mundo cruza los dedos.
Alemania para sus nucleares más viejas (sí, es tiempo de elecciones y tal y cual, pero parar un reactor no es cosa que se haga chascando los dedos, oyes) , Francia -que depende tanto de esta clase de energía- se tienta la ropa...Europa, siempre paquidérmica, reacciona no obstante como un resorte.
Pero a mi me ha llamado la atención el comentario realizado por un ministro preclaro: me refiero a Miguel Sebastián, titular de la cosa, cuyo critertio es que no es momento de plantear debates sobre la energía nuclear. ¿Ah no?
¿Está acaso el ministro enajenado? ¿Quizás es que su celo por preservar nuestra felicidad le lleva a evitarnos preocupaciones? ¿Quizás es que piensa que, dadas las circunstancias, la ciudadanía siempre algo lela y dada a excesos, deseará volver al neolítico propiamente? Y a mi que me parece que es, precisamente, el momento del debate; sí, este instante en que nos lo hacemos encima de miedo, con razón.
Alemania para sus nucleares más viejas (sí, es tiempo de elecciones y tal y cual, pero parar un reactor no es cosa que se haga chascando los dedos, oyes) , Francia -que depende tanto de esta clase de energía- se tienta la ropa...Europa, siempre paquidérmica, reacciona no obstante como un resorte.
Pero a mi me ha llamado la atención el comentario realizado por un ministro preclaro: me refiero a Miguel Sebastián, titular de la cosa, cuyo critertio es que no es momento de plantear debates sobre la energía nuclear. ¿Ah no?
¿Está acaso el ministro enajenado? ¿Quizás es que su celo por preservar nuestra felicidad le lleva a evitarnos preocupaciones? ¿Quizás es que piensa que, dadas las circunstancias, la ciudadanía siempre algo lela y dada a excesos, deseará volver al neolítico propiamente? Y a mi que me parece que es, precisamente, el momento del debate; sí, este instante en que nos lo hacemos encima de miedo, con razón.
lunes, 14 de marzo de 2011
Nucleares
El argumento más razonable en favor de la energía nuclear es el que supone que, dando por sentado que las energías fósiles se terminarán, lo deseable sería sustituirlas por las denominadas energías limpias. Pero, siendo así que no estarán disponibles en tiempo y forma para que no sufra nuestro bienestar ni el desarrollo, el único recambio de verdad posible es la energía nuclear.
El razonamiento es impecable ¿no?
Ya, pero ¿dónde están las consideraciones sobre seguridad?
Si se observa bien, es algo que suele ir a continuación del impecable razonamiento. Y por supuesto es del siguiente tenor: es la más segura, la que menos contamina y bla,bla,bla.
En Chernobil fue un error técnico-humano; en Japón es una catástrofe natural. ¿Qué será lo siguiente? La casuística puede ser infinita si nos ponemos pesimistas. ¿Pueden alterarse las condiciones en que se guardan los residuos de alta de actividad dando lugar a un accidente dantesco? ¿Seguro que en donde se emplazan los cementerrios nucleares no puede ocurrir un gran seismo? ¿Ni siquiera dentro de cientos de años que es lo que dura la actividad de esos residuos? ¿No volverá a ocurrir, por una razón u otra, incluido un eventual atentado, lo que Chernobil o Japón?
¿Hay alguien capaz de tranquilizarnos ante esos temores? Si lo hay, será que no ha visto por televisión estos días lo que la naturaleza es capaz de hacer con la soberbia de la especie humana. O que es estupido.
El razonamiento es impecable ¿no?
Ya, pero ¿dónde están las consideraciones sobre seguridad?
Si se observa bien, es algo que suele ir a continuación del impecable razonamiento. Y por supuesto es del siguiente tenor: es la más segura, la que menos contamina y bla,bla,bla.
En Chernobil fue un error técnico-humano; en Japón es una catástrofe natural. ¿Qué será lo siguiente? La casuística puede ser infinita si nos ponemos pesimistas. ¿Pueden alterarse las condiciones en que se guardan los residuos de alta de actividad dando lugar a un accidente dantesco? ¿Seguro que en donde se emplazan los cementerrios nucleares no puede ocurrir un gran seismo? ¿Ni siquiera dentro de cientos de años que es lo que dura la actividad de esos residuos? ¿No volverá a ocurrir, por una razón u otra, incluido un eventual atentado, lo que Chernobil o Japón?
¿Hay alguien capaz de tranquilizarnos ante esos temores? Si lo hay, será que no ha visto por televisión estos días lo que la naturaleza es capaz de hacer con la soberbia de la especie humana. O que es estupido.
martes, 8 de marzo de 2011
Aznar, el gracioso
La política (por llamarle algo) en materia de energía de los gobiernos de Rodríguez Zapatero es ninguna. Exactamente la misma que cuando Aznar. Solo un dato: nuestra dependencia energética es hoy tan grande como lo era hace treinta años. Así es que los ciudadanos podemos reírnos –aunque no tengan maldita la gracia- de las ocurrencias del momento. Quien no debería hacerlo es el ciudadano Aznar que, según las crónicas, fue Presidente del Gobierno (¿se merece este país tipos así?) y hoy oficia de gracioso: “las ocurrencias de quienes pretenden simular que la política energética es un concurso de pegatinas o un juego de bombillas que reparten en correos y de farolas que se apagan en las carreteras, o un pase de modelos de caballeros sin corbata o una subasta de neumáticos o un acertijo de nuclear quizá sí, pero Garoña no” ha dicho en la presentación del libro Propuestas para una estrategia energética nacional, editado por FAES, una relación de absurdos menores y un canto a la energía nuclear que olvida, como suele ocurrir entre sus valedores, el problema infinito de los residuos y el modo como un país como el nuestro (sin un chavo) habría de afrontar la inversión en “emplazamientos para nuevos grupos nucleares"
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
-
La industria del tabaco lo sabía y lo ocultó durante décadas: el tabaco provoca cáncer. Algunas de estas grandes empresas, particularmente e...
-
La mayoría vivimos existencias parecidas: encendemos la luz al levantarnos, vamos en algún tipo de transporte a trabajar, a estudia...
-
Estos días circula entre distintas asociaciones y particulares relacionados con la protección animal un escrito en el que se insta al Gob...