jueves, 3 de marzo de 2016

Segunda parte: ser optimista es gratis


 
Hoy se escenifica el segundo acto del fracaso de Sánchez intentando la investidura. Volveremos a oír aquello de si suma o no suma. Paciencia, qué remedio.

PSOE+Podemos (más confluencias)+UP+ Compromis; 89+65+2+4 = 160. Si todos lo demás (harto improbable) votaran en contra no habría investidura. Pero se podrían abstener Ezquerra Republicana de Cataluña y Democracia y Libertad y entonces Sánchez sería presidente. Igualmente sale con la abstención de Ciudadanos...pero eso es aún menos probable visto lo visto.
Y entonces dice Sánchez que no entregará la gobernabilidad de España a los que quieren romperla, que son unos tipos que tienen mayoría en el Parlamento catalán para iniciar lo que ellos llaman la desconexión, o sea para romperla a medio plazo, se abstengan en las Cortes o no, le guste a Sánchez o no. El PSOE, como el PP, ya entregó la gobernabilidad de España a los que quieren romperla en anteriores ocasiones, pero igual es que ahora quieren romperla más y a barones, dirigentes y otros les da cosica; es un empeño en el que hoy por hoy no parece estar una mayoría de catalanes pero podría estarlo si seguimos aplicando lo que dice una vieja sentencia popular: si uno no quiere saber, lo mejor es no preguntar. Sánchez tiene para este asunto una fórmula que entiende infalible, la llama federalismo; es algo que no sabemos bien en qué consiste pero que, a modo de manguera apaga fuegos, al candidato le parece de efectos instantáneos, como el Nestcafé.

Permitan que delire, es gratis: la posibilidad de un acuerdo para la regeneración que no sea un trágala para nadie entre PSOE, Podemos y Ciudadanos (y otros) hubiera sido una opción interesante (mayoría absoluta) aunque condujera a una legislatura corta, pero el protagonismo -impropio acorde con lo que dijeron las urnas- del partido de Sánchez y la soberbia de Iglesias la ha hecho imposible: el primero eligiendo un socio cómodo, que no le discute el presunto liderazgo, pero inútil y -ya lo verán- volátil; el segundo estirando demasiado la cuerda a sabiendas como sabe que Sánchez y los suyos tienen la piel muy fina. ¿Se hubiera apuntado Ciudadanos de haber acordado primero con Podemos? Pues claro, hasta se hubiera puesto a la cabeza de la procesión de ser necesario, como son de centro y tal... ¿de verdad alguien duda de que hubiera sido así?
Sí, podemos seguir jugando ese divertido juego de a mi me avalan 130 años de historia y lo que quiere Podemos, esos leninistas caribeños, es ocupar el espacio del Psoe y tal;…si votas como el PP, votas con el PP...la pinza y eso; la peculiar aportación a las ciencias políticas del concepto de mestizaje ideológico; la estabilidad que proporciona el maquillaje, etc,etc. Pero todo eso solo ruido de fondo.

A partir del mañana se pone el reloj a cero (o algo parecido) y el apoyo de Ciudadanos caduca, como ha explicado Rivera. Quiero pensar que las cosas se acomodarán a su naturaleza como la mies recupera la verticalidad después del vendaval; yo prefiero esta referencia bíblica a esa otra del cainismo que aplican los que se creen Abel los pobrecillos. Cada oveja con su pareja: Ciudadanos con su PP. Y la izquierda…ay la izquierda...pues a ver si hay suerte una vez en la vida y conseguimos -ahora de verdad- hacer historia. Ser optimista también es gratis.

martes, 1 de marzo de 2016

El TTIP: sin noticias en los acuerdos de gobierno



Iba a escribir que me sorprende, pero la verdad es que no. Me refiero a la prácticamente total ausencia en campaña electoral y ahora en el proceso de negociación, de referencias al Transatlantic Trade and Investment Partnership, conocido (es un decir) por sus siglas TTIP, entre Europa y Estados Unidos. Sin embargo, la semana pasada concluyó la duodécima ronda de negociaciones entre la UE y Estados Unidos

¿Lo sabía? No, claro que no.

Se comprende que este asunto no esté entre las preocupaciones del PP y del PSOE, al fin y al cabo el Partido Popular y el Partido Socialista europeos han bloqueado sistemáticamente cualquier intento de divulgar en qué consiste el Tratado, o sus secuelas el TISA (lo mismo para la comercialización de servicios en amplio sentido) y el CETA (entre Europa y Canadá) Son los que a nosotros los europeos más nos conciernen, pero hay más que, como aquéllos, tratan de configurar un orden económico (y, naturalmente, político) que respondería a una nueva fase del capitalismo: es, por ejemplo, el TPP (Tratado Transpacífico) y otros.
Tanto Podemos como Izquierda Unida, por sí o a través de sus homónimos en el Parlamento Europeo, sí se han posicionado regularmente en estos asuntos. Hace poco el eurodiputado de Podemos Xabier Benito explicaba su experiencia tratando de obtener información sobre el TTIP en Parlamento Europeo: https://www.youtube.com/watch?v=ZCK1ZL8p3fw Y en las jornadas celebradas recientemente en Madrid, Un Plan B para Europa, bajo los auspicios de la plataforma DIEM25 (cuya figura más destacada es el exministro de finanzas griego Yanis Varufakis) estuvieron Alberto Garzón (IU) Mónica Oltra (Compromís) Miguel Urban (Podemos).  A destacar la ausencia de políticos de algún peso en el PSOE; sí estuvo, Josep Borell, alguien que siempre ha sido en cierto modo, un verso suelto, y representantes de Economistas frente a la Crisis, que acaba de escenificar un alejamiento de partido de Pedro Sánchez a cuenta del acuerdo con Ciudadanos.

Muy poco en todo caso para la trascendencia que este asunto tiene, la verdad.

Como explica Jorge Alcázar en su magnífico y muy recomendable libro TTIP La gran amenaza del capital (Akal 2015) desde el final de la Segunda Guerra Mundial, en Europa occidental se fue imponiendo un modelo político basado en una dualidad: la socialdemocracia y el conservadurismo. Se me acusará de reduccionismo sin duda: vale, pero el hecho es que la brecha entre ricos y pobres en Europa no ha parado de crecer y en España tenemos el dudoso honor de estar a la cabeza del ranking (los datos de la OCDE está a disposición de cualquiera) El bipartidismo español es el trasunto de esa dualidad que mencioné; aquí ha saltado por los aires, pero no solo aquí...y ya veremos.

La aprobación del TTIP si se produce, será sin luz ni taquígrafos y sin referéndum previo de ningún tipo. Conviene que nos vayamos atando los machos y, desde luego, a quienes nos dedicamos a informar y divulgar nos cumple armar un lenguaje que explique las cosas como son, que no llame libre mercado a lo que no lo es (porque en esta fase del capitalismo, concentrado, oligárquico y monopolista, no lo es); que ponga cara a los llamados "mercados" porque la tienen; que denuncie el hecho insolidario de los nacionalismos, siempre herramienta de la burguesía depredadora y hortera; que promueva la solidaridad entre los trabajadores o el compromiso de las fuerzas de la cultura, eso que suena antiguo pero que es más necesario que nunca; que ponga el foco más allá de nuestra nariz y muestre como, consumada la globalización financiera y económica, es evidente el fracaso de las opciones ideológicas y políticas que pretendieron embridar el capitalismo y gestionarlo para darle un rostro humano.
Desengañémonos, si el capitalismo ha tolerado el estado del bienestar es en buena medida porque le convenía para su propia supervivencia; hoy la democracia no es un cuasi sinónimo de liberalismo como lo fue en sus orígenes; en esta fase, el neoliberalismo destruirá las mejores conquistas sociales si no le paramos los piés…y el TTIP es una de sus armas.

miércoles, 24 de febrero de 2016

La sonrisa de Hernando



Largo día el de ayer en el que sólo un instante se le congeló la sonrisa al jefe de los negociadores del PSOE: el momento en el que Iñigo Errejón anunciaba que, en lo que a Podemos respecta, asistiremos a una investidura fallida y al canto del cisne del PSOE (esto último lo digo yo…y no sólo yo). Pero la ira mal disimulada volvió a dibujarla en su cara rápidamente para informarnos de que si el día 5 de marzo Podemos vota como el PP en realidad está votando con el PP, o sea “no”; nivelazo, la pinza vamos, por más que, de lograr Ciudadanos lo que pretende (lo dijo ayer Rivera) esto es “incorporar” al PP (por activa o por pasiva, ya saben) eso le va a parecer al partido de Sánchez en su agonía más tenaza que pinza.

Las redes sociales son a veces un termómetro. Ayer, tras la pantomima ridícula que escenificaba el acuerdo como si el PSOE y Ciudadanos acabaran de firmar la mundial más la presunta rueda de prensa de Rivera y de Sánchez en la que éste ya les dijo a los periodistas sobre qué debían preguntar, se produjo un silencio espeso en el ciberespacio. ¿Perplejidad? Tal vez contribuyó al shock inicial el anuncio casi simultáneo de la pregunta que la Ejecutiva socialista formulará a los militantes, una cosa de si se está de acuerdo en erradicar la enfermedad en África central o en que las ranas deben seguir siendo calvas. Al poco, Pérez Tapias tuiteaba que la tal pregunta es un insulto a la inteligencia. Y a no tardar, las redes eran un hervidero que aún hoy crepita de indignación y anuncia lo peor para el partido de los 130 años de historia.
Mira que estoy cansado de tanto inútil incapaz de cumplir con el encargo que les hicimos el 20 de diciembre; pues, a pesar de eso, casi preferiría ir a nuevas elecciones ya. Mejor eso que asistir al espectáculo de frustración y mentiras que se representará el día 5 ¿o dará Sánchez la espantada como hizo Rajoy y le dirá al Rey que verdes las han segado en vista de que se han puesto de acuerdo la derechona y los ciberleninistas para evitar que triunfe el centro impoluto...progresista y reformista y tal y cual y pascual? ¿O tomará las de Villadiego arreando melodías no vaya a ser que Rivera consiga la abstención del PP y ni te cuento lo va a durar el PSOE sobre la capa de la tierra?

Con perdón, solo las personas muy animosas o los tontos sonríen siempre…o quienes quedan congelados en un enigma inescrutable como Mona Lisa.

lunes, 22 de febrero de 2016

'Fashion Victims' y responsabilidad social

 
El programa del domingo de Salvados en La Sexta fue, como siempre, un ejemplo de buen periodismo: contó una historia de permanente actualidad, fue crítico con el estatus quo y ha provocado reacciones en la audiencia. Fashion Victims es la misma historia que ya contó en 1999 Naomí Klein en su obra No Logo: el poder de las marcas -de obligada lectura cuando uno se acerca a este asunto- aunque con referencias más detalladas a marcas españolas como Inditex, Zara, Mango, etc.

Para quien no viera este reportaje: en Fashion Victims se explica la deslocalización de las empresas textiles y su implantación en Camboya, Blangla Desh, Marruecos, América Latina y, en general, países en vías de desarrollo o, para decirlo sin eufemismos, países pobres o con infamantes bolsas de pobreza y explotación laboral. Es sencillo, las marcas no fabrican nada: son un constructo del marketing; un pantalón, una blusa…son manufacturados en talleres en los que trabajadores muy mal pagados y a menudo sin derechos sindicales ni protección social, emplean maratonianas jornadas en coser prendas de última moda y dudosa calidad acorde con la exigencia de un cambio continuo en la moda que favorezca el consumo creciente. Estas prendas se venden en el primer mundo a un precio cientos de veces superior a su coste de fabricación.
A veces ocurren desgracias como el terremoto que, en abril de 2013, en Dacca, Bangla Desh, derrumbó un edifico en el que había varios de estos talleres y segó la vida de 300 personas que cobraban por su trabajo 28 euros al mes. A veces una tragedia muestra de manera descarnada lo que está pasando cada día. Ese taller trabajaba, entre otros clientes, para la cadena de tiendas-marca irlandesa Primark. La reacción de quienes encargan su producción a estos talleres fue lamentarlo muchísimo e implementar algunas medidas menores tendentes a aliviar el sufrimiento de estos nuevos esclavos y, por supuesto, a extremar la exigencia de silencio y ausencia absoluta de transparencia como se vio en el trabajo de Ébole y su equipo.

Los efectos de estas deslocalizaciones también se hacen sentir, como es fácil comprender, en los países originarios de las marcas. En Fashion Victims se explica la secuencia seguida por Zara en Galicia, que es la misma en todas partes: la lógica capitalista hace que las marcas busquen el beneficio constante y creciente; más pronto que tarde eso conduce a que sus costes comerciales y de márketing se trasladen a los proveedores en forma de imposiciones en la producción que acaban siendo inasumibles; el paso siguiente es la huida hacia los países pobres dejando un rastro de pequeñas empresas arruinadas y paro galopante.
En el programa que La Sexta ofreció el domingo vemos y oímos cómo una trabajadora camboyana pide que la gente que a diez mil kilómetros de distancia tiene en sus manos la posibilidad de comprar lo que ella fabrica siga haciéndolo porque eso es lo que garantizará sus menos de 200 euros mensuales de miserable sueldo. ¿Qué otra cosa podría ella decir? Vemos y oímos también a quien desde dentro del negocio y con una mezcla de resignación y a mi que me registren, opina que si no fuera como es, las condiciones de vida serían mucho peores porque esas personas no tendrían siquiera la posibilidad de hacinarse en una habitación o comer menos que lo justo para sobrevivir; viejo y perverso argumento. Los efectos en los consumidores cuando conocen estas cosas son una cierta perplejidad, tal vez indignación y buenos propósitos… y, acaso, impotencia. Un bucle infernal.

Quizás bastara con que nosotros, la gente corriente, moderemos un consumo frenético que tiene que ver poco con la necesidad de vestirse y hasta el gusto tan humano por vestirse bien y más con una pulsión consumista absurda y exijamos a los gobiernos que sean beligerantes con este orden de cosas; por ejemplo, en nuestro caso explicando tal vez que Zara y Amancio Ortega no son ejemplo de emprendimiento ni de nada, que su actitud en este ámbito no es marca España, que no nos sentimos orgullosos de semejantes patriotas. Y pudiera ser que los medios de comunicación, las universidades, las escuelas de negocios… debieran abordar la necesidad de explicar a los futuros emprendedores, empresarios y profesionales del marketing y el comercio, que esa especie de confuso paradigma que es la responsabilidad social corporativa no es, no puede ser una coartada.

domingo, 21 de febrero de 2016

Plan B

Este fin de semana se han celebrado en Madrid unas Jornadas sobre lo que se ha dado en llamar un Plan B para Europa. Ha sido el tercer acto de lo que pretende ser un movimiento contra las políticas de austeridad que se pusieron en marcha en la UE a partir de 2009; es la anterior una forma de definirlo, pero es mucho más que eso.

En enero se hizo público un manifiesto ( http://planbeuropa.es/llamamiento/) que han firmado ya 14.000 personas y poco después se presentaba en Berlín. La plataforma DIEM25 (http://diem25.org/es/) es el referente formal y la figura más destacada e impulsor es el ex ministro griego de finanzas Yanis Varoufakis; un buen resumen de esta iniciativa, a falta aún de mayor elaboración del Plan: https://www.youtube.com/watch?v=ImL0IrJ4_hI
En Madrid se ha fijado una nueva fecha en la agenda: el 28 de mayo, tres meses para organizar una gran movilización que aúne fuerzas políticas y sociales a fin de exigir una nueva política y en la Unión Europea. Entre bastidores, preocupación y más bien escepticismo a propósito de un eventual gobierno de coalición que responda a lo que la mayoría de los españoles han dicho en las urnas y que sería sin duda un paso muy importante por el peso que España tiene en la Eurozona y en la UE en general; a mencionar que en las Jornadas han intervenido representantes cualificados de Podemos, UP o Compromis, pero también se vieron entre los oyentes caras conocidas del PSOE, aunque nadie que yo sepa con cargos relevantes institucionales u orgánicos.  

Sea como fuere, DIEM25 y el Plan B se plantean, como se ha dicho, como un movimiento que deberá ir concretándose. Pero, vamos, si hay gentes bienintencionadas que echan a faltar la definición de objetivos concretos, pierdan cuidado, los hay; basta, por ejemplo, con acercarse a entidades como ATTAC, involucrarse con las organizaciones que trabajan en la ayuda a los refugiados o esforzarse en entender qué nos jugamos en el TTIP y el TISA (lo mismo que el TTIP para los servicios en general) http://cartasdevuelta.blogspot.com.es/2015/04/ttip-ronda-de-negociacionesy-van-nueve.html y http://cartasdevuelta.blogspot.com.es/2015/05/los-tribunales-de-arbitraje-una.html, etc (y disculpen que me cite a mi mismo) Todo eso está en el origen de este movimiento que empieza y que se circunscribe -si eso es posible- a las instituciones y los estados de la Unión.
No debería ser necesario recordar que la idea de Europa surgió a fin de hacer que políticas a priori contrapuestas confluyeran en un mismo objetivo: el bienestar común y el reforzamiento de los derechos sociales. Pero si Schuman o Monnet levantaran la cabeza, seguramente dirían que ellos no idearon esta herramienta de progreso de los pueblos para que se usara en sojuzgar al griego o meter el miedo en el cuerpo a quienes sueñan con recuperar los orígenes en España o en Portugal, por ejemplo. No tuvieron aquel sueño para que se usara en justificar la construcción de nuevos muros de la vergüenza o para ceder a chantajes insolidarios, como la vergonzosa entrega de principios de hace unos días al gobierno conservador del Reino Unido.

El hecho es que hoy la Europa de los padres fundadores no es más que una entelequia, más bien la expresión de un capitalismo insaciable y a veces hasta criminal, empeñado en cercenar derechos y oportunidades de las mayoría en beneficio de unas elites que se esconden y parapetan detrás de eso que conocemos (es un decir) como mercados, la expresión formal de una idea que abrazaron hace tiempo tanto el pensamiento (es otro decir) conservador como la socialdemocracia: el libre mercado, hoy otra falacia monstruosa.
Solo por mencionar un dato relativo a cosas cercanas, cosas de cada día: en España solo dos grandes cadenas, Carrefour y Mercadona controlan el 60% de la distribución alimentaria; no hace falta mencionar, supongo, cómo controlan precios y servicios unos pocos operadores en los sectores liberalizados de la energía, la telefonía o los carburantes; y en una economía globalizada como la presente, se comprenderá con facilidad hasta qué punto unos pocos actores concentran tal cantidad de poder que los instrumentos de la soberanía parecen juguetes inocentes; de nuevo algún ejemplo: solo diez laboratorios farmacéuticos controlan la práctica totalidad de la investigación que se hace en el mundo; digo “controlan” no que la paguen, porque el 84 por ciento de los costes corre a cargo de los estados y los consumidores…pero quizás se dirá que eso es algo que poco afecta a la cotidianeidad ¿Sí? cuando la farmacéutica estadounidense Gilead puso en el mercado el Sovaldi -recuerden: Hepatitis C, gente que muere y tal-  fijó el precio del tratamiento de 12 semanas en 84.000 dólares ¿En razón de qué? de nada…porque el mercado es libre…libre y ajeno a la vigilancia de las instituciones que deberían controlarlo. La Organización Mundial de la Salud afirmaba que los genéricos ofrecidos a bajo precio por laboratorios de países en desarrollo era de escasa calidad (lo mismo que decían los laboratorios occidentales) y solo cambió de opinión recientemente cuando supo que Cipla, una empresa india, vendía medicamentos contra el SIDA perfectamente homologables e infinitamente más baratos a gobiernos africanos a través de Médicos sin Fronteras.

En realidad, no harían falta sesudos análisis: ¿alguien en su sano juicio puede seguir sosteniendo que en cualquier barrio de nuestra ciudades un pequeño restaurante puede competir en igualdad de condiciones con un MacDonald’s? Sí, ya, proximidad, calidad, simpatía, comida casera y esas monsergas que se suelen aducir…pero yo he escrito “en igualdad de condiciones”
DIEM25 y el Plan B deberán ir concretando estrategias. Es urgente romper la falsa creencia de que el libre mercado es la herramienta del crecimiento y la prosperidad o, al menos, cuestionar qué libre mercado, qué crecimiento y qué prosperidad y de quién.

En español el término austeridad designa un estilo, un modo de ser que es en sí mismo un valor a preservar y hasta propagar, pero su uso se ha pervertido y la austeridad de la que hablan las instituciones de la Unión, penetradas de una ideología transversal como es el neoliberalismo, es la herramienta de la desigualdad que ensancha la brecha económica y convierte en marginales los derechos ciudadanos.
 

viernes, 29 de enero de 2016

IN-SO-POR-TA-BLE



No salgo de mi estupefacción. Preguntando aquí y allá, leyendo esto y lo otro, escuchando que si tal y que si cual, huroneando allí donde se dice pero no se dice, donde se mira pero no se mira, etc, etc, uno se percata de que es cada vez más extendida -no he hecho un sesudo estudio, claro, así es que lo que digo vale lo que vale- entre genuinos militantes del PSOE la idea de que, dado que les provoca sarpullidos un acuerdo con los muy leninistas, humillantes y chantajistas dirigentes de Podemos (lo de los simpatizantes de esas gentes coletudas y piojosas es más bien que son un poco memos y, en el mejor de los casos, esa cosa que llaman buenista, como diría Millas, signifique lo que signifique buenista) su alma roja se atempera y, algo mohinos, mascullan entre dientes la posibilidad de que bajar los brazos, encoger los hombros con resignación y apelar a lo que las urnas han dicho aunque lo hayan dicho con la boca chica, con el 28,7 por ciento más concretamente.

Lo del ciberleninismo es una bromita, así es que no merece comentario. No se en qué consiste el chantaje, salvo que llamemos tal cosa a cualquier propuesta que nos parezca inconveniente, táctica en el peor de los significados, imprudente o qué se yo si se formula con soberbia, mala educación y alzando la voz. Tampoco entiendo en donde está la humillación, salvo que uno se ponga a sí mismo en una posición de superioridad moral, en cuyo caso, te parecerá humillante que te mire a los ojos con chulería aquél a quien consideras un pequeñuelo, un advenedizo o qué se yo. Como en democracia los votos son la razón de todas las cosas, si no hay grandes diferencias entre uno y otro, ese posicionamiento elevado solo podría venir del acervo de cada cual, solo que la historia es puta, como sabemos.
No quiero extenderme en esto de la historia, pero aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, comentar un momento algo que siempre me chirría un poco. La reivindicación que el PSOE hace continuamente de su historia. No es que me parezca mal, por supuesto que no; pero es que hacer reivindicaciones de brocha gorda tiene que se tiende a difuminar el trazo cuando la crónica de tu existencia te pone delante episodios que prefieres olvidar. Es que una organización política es algo vivo que cambia por definición y encapsular el prestigio y el pensamiento como si el devenir histórico te justificara por lo siglos de los siglos amén es, en el mejor de los casos, una cosa de Marte que es un lugar en donde no hay atmósfera. Un viejo eslogan publicitario aseguraba que “todo está en los libros” Es verdad…todo. Y también en las hemerotecas.

Pero es que la posibilidad de mirar para otro lado, ponerse en la nariz una pinza y favorecer que siga gobernado la gusanera, es algo que, detecta este hurón, se está considerando -espero que solo por una minoría- en las filas del Partido Socialista Obrero Español. Y, la verdad, acudir al argumento de que en Alemania gobiernan de acuerdo CDU y SPD o en Austria el SPO y la ÖVP, es una broma de mal gusto.
A ver amiguetes, es que aquí el pestazo es insoportable, IN-SO-POR-TA-BLE. El adjetivo no es un recurso retórico, quiere decir que no se puede soportar esto otra legislatura, ni media, ni un cuarto. NA-DA.
Dice Felipe González en una entrevista muy reciente: “estoy cansado de que interpreten lo que suponen que pienso o debería pensar” Bien, quizás debería explicar o desmentir algo que asegura el entrevistador: “En todo caso, recomienda -González- que ni el PP ni el PSOE impidan que el otro forme Gobierno si ellos mismos no lo pueden lograr” ((http://politica.elpais.com/politica/2016/01/27/actualidad/1453925502_689607.html) A mi me parece blanco y en botella pero, vale, no interpretemos, que cada cual lea lo que quiera.

Los hechos son que Rajoy ha dado la espantada y en esta segunda ronda de consultas que no comprendo qué sentido tiene salvo marear la perdiz y perder el tiempo, es posible que lo vuelva a hacer pues nada hace pensar que se vaya a producir cambio alguno en sus expectativas y las de su partido, salvo que sepa algo que yo no se, que no creo, o quiero pensar que no es ni se le espera. Ya he dicho que ni se me ocurriría interpretar nada ni a nadie y mucho menos molestar el bien ganado sosiego de los padres de la patria.
De manera que la secuencia natural será que el Rey encargue formar gobierno a Pedro Sánchez y, a mi juicio, solo hay una fórmula razonable para la investidura: PSOE + Podemos + UP +Coalición Canaria + PNV, con la abstención de Ciudadanos. Sí, ya se que eso implicaría un gobierno en minoría que tal vez no podría agotar la legislatura ni podría abordar la reforma constitucional que este país de nuestras miserias está necesitando. Es obvio. ¿Y qué? ¿No les parece suficiente tarea cargarse la reforma laboral, poner en marcha una fiscalidad justa, revertir los recortes en sanidad, educación y dependencia y algunos eccéteras?

¿Improbable en todo caso en vista de lo que declaran unos y otros? Pues eso depende solo de dos cosas creo. Una: que en el Comité Federal del PSOE del sábado (o en la cafetería) dejen de tener la piel tan fina y también caigan en la cuenta de que, al fin y al cabo, Podemos -créanme, no hay problema con el rollo de los ministros- siempre ha defendido el derecho a decidir pero nunca ha puesto fecha al referéndum que sabe de sobra imposible sin reformar la constitución; si sus socios le reclaman, es su problema no se preocupen. Y dos, que Ciudadanos revise sus orígenes y caiga en la cuenta de que para regenerar la vida política española no basta con parlotear y mover el culito según de donde venga la música.
Y si nada de eso es finalmente posible: pues a votar otra vez. Si tenemos que tragarnos más bilis, más desigualdad y más miseria moral otra temporadita, pues al menos que sea porque la mayoría de la parroquia es masoquista y así lo decide. Pero no es bueno abrir la muralla porque entonces los indecentes e incapaces serán también quienes lo hagan y cada vez habrá menos esperanza.

lunes, 25 de enero de 2016

La Sirenita


La Sirenita de Copenhague está sentada sobre unas rocas que se adentran en el mar. Parece que observara el horizonte, pero no: está descansando y de reojo, mira hacia Europa.
Den lille havfrue, que ese es su nombre en danés, ha sido atacada a menudo: le han cortado la cabeza varias veces; le cercenaron un brazo; la mancharon de pintura también varias veces; la arrancaron de la roca en donde está; la han disfrazado, la han escarnecido. Pero el último atentado es especialmente cruel.
Hans Christian Andersen cuenta que la sirenita bebió la pócima que le permitiría cambiar su inútil cola por unas piernas a fin de poder vivir entre los hombres.

Hizo así de su apariencia humana su tesoro más preciado y abandonó de nostalgia, muy lejos, su propia razón de ser.
Muchos años después, los herederos de aquellos gobernantes de cuento, decidieron que el sufrimiento no era suficiente y debía pagar un nuevo peaje, así es que le confiscaron cuanto de valor tenía -sus piernas- porque, dijeron, recostarse sobre la mera piedra no puede ser gratis.

Ahora sabemos que ese nombre, Den lille havfrue, es una impostura. Fue ella quien decidió cambiárselo y quedarse frente al Báltico, porque le recuerda un mar del sur mucho más cálido…más antiguo...y, con todo, mucho más peligroso.