sábado, 23 de septiembre de 2017

Más periodismo


¿Se imaginan que todo el tiempo nos comunicáramos a base de titulares periodísticos? “El vecino del segundo ronca como si no hubiera un mañana” o “Un concejal de Vitigudino es partidario del derecho a decidir” o “Al vecino del bloque de enfrente no le gusta el pescado de Mercadona”

Como si nos habláramos unos a otros usando solo frases de 140 caracteres. Por ejemplo: “Que te lo tengo dicho, Yonatán, hijo: levanta el rosco cuando vayas a mear que eres igual que tu padre y lo ponéis todo perdido ¡so guarros!”

Ridículo ¿verdad? Pues hay quien se empeña.

Seguro que Umberto Eco hubiera incluido en su catálogo de apocalípticos (Apocalípticos e Integrados Lumen Barcelona 1965) a quienes ven en las redes sociales un instrumento de Satán. Sin embargo y como sabemos, un martillo o una jeringuilla pueden ser una herramienta de la mayor utilidad y hasta imprescindible para salvar vidas, o pueden ser armas letales. Depende. El que he escrito más arriba podría ser un tweet, da la medida perfectamente, no se molesten en comprobarlo; pero también lo es este: “Se calcula que el gobierno tiene previstas unas treinta y tantas barbaridades para antes de las elecciones. Algunos dicen que no tantas.” (138 caracteres) o “Voy a dejar de asediarme con verosimilitudes, habida cuenta de que la realidad ya lo hace con minuciosa eficacia.” (112 matrices) La diferencia probablemente esté en que el primero es una gilipollez deliberada y los otros dos son hermosas piezas de síntesis para un sarcasmo exquisito o para la poética expresión del mecanismo de la duda. Se comprende que así sea, la primera es una ocurrencia mía para el caso y las otras dos son del maestro José Luis Cuerda, que ha hecho de Twitter un género como en su día Gómez de la Serna hizo con las greguerías. ¿Lo que ocurre en las redes sociales es periodismo? Si las usa profesionalmente un periodista, sí.

Con los titulares de los medios de comunicación convencionales, ya sea en prensa como en radio o televisión, ocurre parecido. Ya me disculparán que aquí no ponga ejemplos. Los hay a miles sinembargo. Prefiero recurrir al colega venezolano Carlos Salas que explica a la perfección qué es un titular: “Has escrito un texto sublime? ¿No encuentras el título adecuado? Pues es como si no hubieras escrito nada. Si no sabes construir la puerta, no importa el castillo que haya detrás. El problema es que no hay Merlín que nos enseñe a construir buenos titulares” Exagera un poco Salas (deliberadamente me parece) pero, si tienen interés, sigan leyendo: http://www.fundeu.es/escribireninternet/como-escribir-buenos-titulares/ Se darán cuanta de que cuando tipos como Antonio García Ferreras (“Al Rojo Vivo” La Sexta) piden con insistencia a sus contertulios televisivos que le den un titular sobre este o aquel tema, solo está oficiando más que de periodista, como jefe de pista de un circo malo que busca convertir la información en espectáculo de medio pelo...y en algo más.

En la misma onda circense está la insistencia del presunto (“más periodismo” es una especie de seña de identidad cree él, que repite cada día como un mantra) en plantear falsos dilemas a los entrevistados e intentar forzarles a responder SI o NO cuando es obvio que ni quieren ni pueden responder de ese modo estúpidamente esquemático, o proponiéndoles una ficción absurda; por ejemplo preguntando al obispo de Mondoñedo pongamos por caso, qué votaría en el referendum independentista si fuera catalán. Confieso que me sorprende la docilidad de los entrevistados: solo en una ocasión he oído una tímida protesta reconviniendo al susodicho en el sentido de que “yo no le dicto las preguntas, de modo que, por favor, no me dicte usted las respuestas” No diré quien era porque, para el caso, es irrelevante y porque no vaya a ser que me acusen de sedicioso o algo.

Es curioso. Se constata una cierta paradoja: quienes despotrican de las redes sociales porque, aseguran, reducen el mundo a unas pocas palabras y a cuatro conceptos elementales, esos que dicen preferir el cuerpo a cuerpo en la comunicación son más bien indigentes intelectuales. Hagan la prueba, díganles que expresen una idea propia en no más de 140 caracteres: no podrán, pero no se confundan, no es porque la riqueza y complejidad de su cacúmen resulte imposible de sintetizar, sino porque no tienen nada que resumir. Pregúntenles sobre cualquier cosa. En el mejor de los casos obtendrán un discurso largo inconexo y farragoso y en el peor una respuesta de manual.

¿No hay estúpidos en Twitter o el Facebook o en cualquier otra red? Por supuesto, son legión. Pero la alta densidad de estulticia por bit, no es muy distinta de la del conjunto de la Humanidad sin distinción de raza, credo o clase social. Nada nuevo bajo el sol y, por tanto, esto no supone una preocupación nueva; solo cambia la forma. El fenómeno no es más incómodo que el olor a sobaquina en el Metro, los programas de televisión basura, los debates de una junta de vecinos o los cánticos de los aficionados al noble deporte del fútbol, pongamos por caso

Pero en esto de vertebrar la sociedad, los medios de comunicación son insustituibles. Los tradicionales o los nuevos que alcanzan a un número estimable de personas quiero decir, en cualquier formato y por cualquier canal. Y un titular es una especie de compendio y parte de una información, pero no es la información. Y, no obstante, cualquier periodista que haya hecho el ejercicio de rematar una noticia y ponerse a la tarea de titularla, sabe que aunque disponga de todos los conocimientos y herramientas del oficio, se enfrenta a una tarea muy difícil que debe abordar con honestidad.

El titular cumple una función adicional no menor: es una invitación a adentrarse en la noticia, la puerta del castillo como dice Carlos Salas. Si no es eso, no es nada. Bueno sí, es fuegos de artificio, espectáculo, ruido y, lo que es peor, una invitación a construir un mundo de referentes muy pobre, simple, vacío, un mundo que rápidamente tiende a la polarización porque en el esquematismo no cabe la variedad de opciones. Cuando un periodista inquiere que se le responda SI o NO en asuntos complejos, no está haciendo su trabajo de agente imparcial, está forzando la realidad; seguro que trata de inducir la respuesta porque se puso a la tarea de informar con apriorismos, y ahí no caben razonamientos. Eso no es periodismo; es otra cosa que parasita su buen nombre.

Es más grave de lo que parece. El Periodismo no puede, no debe hacer el juego a quienes están interesados en polarizar la sociedad. Y, por desgracia, en estos días en que tenemos planteado lo que a mi me parece, más que un grave problema territorial, una verdadera crisis de modelo que puede arrasar con los principios democráticos y los derechos civiles, creo que buena parte de los medios no están a la altura de la responsabilidad que les cumple. Se dice: los problemas de la democracia se resuelven con más democracia. Sin duda, y con más Periodismo, sí...pero del de verdad, no con sucedáneos.

jueves, 21 de septiembre de 2017

Se acabó la equidistancia

En estos días hemos visto cómo gente sensata decidía que con la aprobación en el Parlamento Catalán de las llamadas leyes del Referendum y la de Transitoriedad, era el momento de abandonar el análisis complejo y ponderado que este viejo, grave y esquinado asunto requiere para ponerse del lado del guardián del Estado español, su Gobierno. Los más honestos lo hacen poniéndose una pinza en la nariz pero, probablemente, aliviados de tener que hilar fino todo el rato y ser tenidos -encima- por equidistantes, esto es según la apreciación al uso: tibios; traidores para los más bastos de entendederas.

Tocan a arrebato ante el sedicioso intento de romper España. Lo que pudo ser, lo que ahora es, lo que puede ser...nada de eso importa en este instante. El Gobierno del Partido Popular sopla fanfarrias y proclama que se está incumpliendo la Ley, sacrosanto paradigma de las esencias democráticas, y... prietas la filas aunque, ya digo, en la formación se aprecie algún desaliño y cierta incomodidad por tener que aceptar sin rechistar las órdenes del sargento colilla.

Produce mucho desasosiego ver cómo gentes decentes y, por tanto, criticas con un Gobierno que lleva seis años dando un golpe de estado en diferido y en forma de simulación contra su propio pueblo, sostenido por un grupo corrupto hasta las cachas y unos votantes marcianos, deciden que no obstante y ante el “desafío” de quienes desean decidir si quieren irse o quedarse, la repugnante imagen de Alí Babá como guardián del Estado de Derecho debe ser temporalmente ignorada; aprietan el culo y adelante con los faroles.

El juego es perverso. En Cataluña, la burguesía corrompida que representa el PdeCAT, los soñadores de ERC y esa gente rara que dice ser de izquierdas y que se agrupan bajo el acrónimo de las CUP, violentan el Parlament e inician una aventura que no puede acabar bien por mucho que el Gobierno liberticida de España y su putrefacto partido junto al insufrible socio y el decadente PSOE, les pongan en un callejón sin salida. Ni idea de cuanto de mal terminará esto: no se sabe si será un desastre o una colosal frustración. Nadie lo sabe.

Lo que sí sabemos los equidistantes, los tibios, los que pase lo que pase nos negamos a ver el mundo en blanco o negro ni siquiera un rato y por razones tácticas, es que lo que esta sucediendo ahora, en este momento, trasciende ya el conflicto que lo origina.

Ya no es solo una cuestión de catalanes, de españoles, de catalanes y españoles, de españoles catalanes...Se ha detenido a cargos electos de forma preventiva, se llama a declarar en un obvio intento intimidatorio a alcaldes, se violentan sedes de las instituciones, se persiguen imprentas, medios de comunicación, empresas privadas…

Y aquí sí que no se puede ser equidistante ni tibio. Por mucho que piense lo que pienso de quienes han puesto en marcha el llamado Procés, Cataluña también es el Estado y la responsabilidad final de su gestión es siempre de los tres Poderes que lo conforman: en este asunto el Legislativo está secuestrado por PP y Ciudadanos con el pasmo insensato del PSOE; el Judicial, vía Fiscalía y por mano de dos o tres jueces de clara adscripción ideológica, se pliega a los intereses del Ejecutivo que, además de hacer del NO su horizonte (el PP y el Gobierno no quieren ni han querido nunca consulta alguna, ni sin garantías ni con garantías, por más que pongan caritas ahora algunos ministros), estrangula la capacidad financiera de la Generalitat aplicando de hecho y de sobaquillo el Artículo 155 de la Constitución.

Lo que está sucediendo es sucio, feo y triste, y ya afecta a los derechos civiles que están siendo conculcados. Y, cuando pasa algo así, ya es asunto de todos. En medio de esta mierda hay, con todo, una imagen que a mi personalmente me reconforta: la gente en la calle, en Cataluña y en muchos otros lugares, dando un ejemplo de civismo y templanza; en estos días nos hemos llamado por teléfono, nos hemos wasapeado quienes mantenemos relaciones familiares y de amistad dentro y fuera de Cataluña; no era necesario renovar los lazos que nos unen pero, a mi al menos, me pareció que debía hacerlo. El problema es que no se cuanto tardarán en aparecer los encapuchados y quienes están dispuestos a hacer caso a los incendiarios de mesa camilla.
 
 

jueves, 31 de agosto de 2017

Burdo montaje



 

¿Hechos? Vale, hechos: lo que ha publicado El Periódico es una nota en la que "no respetamos la tipografía original, sino la textualidad". Lo ha dicho el director del diario en todas partes en donde se le ha preguntado. En 'Herrera en la Cope' (búsquenlo si tienen curiosidad) dijo ayer que en junio (la nota lleva fecha de mayo) cuando recibieron la información, no la tenían por escrito y ha señalado que "las palabras del escrito son textuales de una conversación (sic) que había mantenido con alguien del National Counterterrorism Center (NCTC, una especie de super agencia USA)” que, a su vez -dicen- había recibido la información de la CIA. La pieza original, identificable fehacientemente como de la Agencia de Inteligencia estadounidense, no la ha visto nadie.

Para liarla un poco más: el 21 de agosto, después de los atentados, el NCTC envió una nota al Ministerio de Interior en la que afirmaba haber remitido en mayo a los Mossos un aviso que parece ser (puesto que, insisto, no hemos visto el original) más o menos, lo que publica El Periódico. Pero no lo envió a los Mossos como asegura quizás por error, sino al Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO) como ya ha sido reconocido por éste. El CITCO está formado por miembros del Cuerpo Nacional de Policía, la Guardia Civil, el Servicio de Vigilancia Aduanera, Instituciones Penitenciarias, Fuerzas Armadas y CNI. ¿Han leído en esta relación "Mossos d'Escuadra"? No, en efecto: es porque no están. En último extremo ¿no sería útil que el NCTC mostrara la nota que dijo en agosto haber enviado a la Policía catalana? Pues eso.
 
Más hechos: el CITCO no concedió mucho crédito a la información recibida como ya han dicho. Tal vez tenga que ver en eso que hablaba de una amenaza genérica o quizás que la primera frase del segundo párrafo de la "textualidad" publicada se traduce literalmente así: "Información no corroborada de veracidad desconocida..." En cristiano: que no es fiable.


Más: El inglés del redactor del comunicado original que El Periódico dice transcribir, es peculiar. Véase las marcas en la imagen. Solo un par de ejemplos: quizás es que es puertorriqueño quien escribe "text of de nota" mi amol; está en spanglish o algo, porque en el idioma del imperio se diría "note" o "notice" y para nada "nota"...o porque traduce los Mossos por “The Mossos” como cabría esperar, mi brother.

Y por fin: De acuerdo con las investigaciones de la Audiencia Nacional, recogiendo sobre todo declaraciones de Mohamed Houli Chemlal, el terrorista que no murió en la explosión de Alcanar, el grupo tenía un primer plan que ya ha sido descrito detalladamente; el ataque en Canaletas y en Cambrils era la segunda opción. Pero, dado que el informe de la CIA es de Mayo, se comprueban las dotes adivinatorias de la Agencia que, por otra parte, ha demostrado tantas veces, por ejemplo en el 11S.

Conclusión: lo de El Periódico es un montaje de aficionados. Pero claro, dada la necesidad que hay en el ambiente de tragarse lo que sea, pues ancha es Castilla...que no Cataluña.

Ah, a la hora en que publico este post, aún no se ha pronunciado sobre este asunto ni el ministro del Interior ni ningún propio. Qué cosas ¿no?


viernes, 11 de agosto de 2017

El Prat



La empresa Eulen ganó en su día un concurso público para realizar los controles en el Aeropuerto de El Prat. Lo hizo con una oferta cercana a lo temerario, es decir, sensiblemente por debajo de los demás licitantes.

Capitalismo de manual: como hay que tener los mayores beneficios posibles a partir de esa oferta, se reduce personal y sus salarios. La consecuencia es que el servicio se resiente y los trabajadores, que están hasta allí de cobrar una mierda, trabajar más de lo pactado y de que encima parezcan ellos los responsables del lío que se arma, van y hacen una huelga, que es una cosa legal.

Además de legal una huelga es una cosa molesta para todo el mundo, pero si una de las integrantes del Comité de Empresa dice que se trata de que haya cuantas más colas mejor, es decir, de que se entere todo el mundo y de forzar la negociación (la Constitución no dice que las huelgas deben de ser una cosa de compiyoguis) se le echa encima todo dios; que si conculcan los derechos de los demás, que si deterioran la imagen de España precisamente ahora que ataca la turismofobia y tal.

Así es que el ministro guapito se dispone a pedir al ministro gordito que le pida a la magra Guardia Civil que se haga cargo. No a los mossos, que eso significaría permitir que la Generalitat tome un papel protagonista y lo mismo proclama el cantón de El Prat. Y, además, los picoletos son un cuerpo armado que cobra una porquería como los empleados de Eulen pero que no hará huelga.

Y todo esto lo paga el Estado con lo que pretendía ahorrarse cuando privatizó el servicio.

Ah. En España hubo una cosa que se llamaba sindicatos ¿o lo he soñado?

jueves, 10 de agosto de 2017

'Turismofobia'



No busquen el palabro en el diccionario porque no existe. Es una invención reciente que ha hecho fortuna, tanto que casi se ha convertido en una sección fija en los medios de comunicación. Leemos u oímos algún titular que utiliza la expresión y seguidamente nos explican, por ejemplo, que en Donosti unos chicos vestidos de payasos protestan parando un trenecillo turístico mientras lo rocían de confetis, o que cuatro descerebrados -delincuentes que deben ser perseguidos- pinchan las ruedas de un autobús panorámico o inyectan silicona en la cerradura del portal de un edifico de apartamentos turísticos de más que dudosa legalidad.

Como turismofobia lo mismo vale para un roto que para un descosido, si un turoperador alemán asegura ayer mismo que el sector turístico español está “saturado” (que hay demasiada gente y eso deteriora los servicios, vamos) https://www.elconfidencial.com/empresas/2017-08-10/turismo-espana-tui-group-precios_1427462/ los telediarios nos lo cuentan sin solución de continuidad, así es que nos queda la impresión de que el operador turístico en cuestión está en una criminal conspiración contra los intereses españoles.

Es tan omnicomprensivo el concepto turismofobia que sirve para encuadrar los motivos de quien de un papirotazo estrella contra la pared la muñequita vestida de faralaes que hay encima del televisor en el apartamento de Cullera pero también para quien se manifiesta en contra de lo que está sucediendo porque está hasta los cotiledones de lo que ve y sufre cada día en la sacrosanta industria nacional.

Veáse un catálogo de conductas reprobables habitualmente denunciadaas por turismofóbicos, turismotarras o turismoflautas en general. Lo explicaba ayer en un chat privado mi amiga Sonia, de la Asociación Cultural Kali Panoa http://kalipanoa.weebly.com/compartiendo un comentario cuyo autor (lo lamento) desconozco porque parece haberse perdido en el tráfico de las redes. Odias el turismo si denuncias “que hay camareros cobrando 700 euros al mes por 12 horas de trabajo diarias, de las que sólo están dado de alta cuatro; que hay camareras de piso que acuden empastilladas a trabajar para poder limpiar 20 habitaciones diarias a 1,5 euros cada una; que los guiris borrachos se alojan en apartamentos ilegales y te vomitan tu patio; que tu alquiler ha pasado de 500 euros al mes a 900, porque al casero le es más rentable alquilar la vivienda ilegalmente por días que por meses de manera legal; que estudiaste Turismo y estuviste viviendo en dos países varios años para perfeccionar tu nivel de idiomas y que ahora el hotel donde trabajas de recepcionista te paga 900 euros al mes; que estás harta de no poder salir de tu domicilio porque las manadas de turistas en fila india tienen bloqueado el portal de tu casa; que hay una burbuja turística que ha sustituido a la burbuja inmobiliaria, sostenida en bajos sueldos y expulsión de la población local de la ciudad; que es inmoral cobrar 100 euros por una habitación de hotel, mientras se precariza el empleo hasta límites insoportables; que los beneficios del turismo, sector que no ha conocido la crisis y que los aumenta anualmente en más de dos dígitos, se tienen que repartir de manera equilibrada entre trabajadores, empresarios y ciudades turísticas; que el patrimonio histórico-artístico de nuestras ciudades no soporta la presión turística actual y que es posible que en unos años no podamos seguir viviendo del turismo porque nos lo habremos cargado por la avaricia capitalista; que el turismo debe ser un sector de futuro y no sólo de presente, que los turistas merecen visitar sitios auténticos, con vida real, y no parques temáticos y que los habitantes locales merecen poder conjugar vivir en su ciudad con el turismo...etc.”

“Es lo mismo que ocurría cuando se denunciaba que la burbuja inmobiliaria impedía que las familias normales pudieran acceder a una vivienda digna o que la construcción estaba destruyendo el patrimonio ambiental y el litoral de nuestro país. Los que lo odian (el turismo, la vivienda y lo que sea) asegura Sonia, son quienes aborrecen no acumular beneficios a costa de explotar recursos naturales, históricos y humanos...y han encontrado en la turismofobia su palabra clave para no abrir un debate”

¿Qué puedo yo añadir?

Bueno sí, que escucho voces bien intencionadas, de gentes con formación y buen criterio por lo general, apuntarse a esta falacia del odio al turismo y a los turistas. No cuento a los francotiradores que tiran sobre cualquier cosa que les huela a Podemos, CUP, Sortu o cualquier otro objeto de sus, aquí sí, fobias. Quiero pensar que es porque les da miedo de que nos pueda fallar lo poco que tenemos como país: 11,2 por ciento del PIB. Pero no deberían confundirse y confundirnos. No, no son los payasetes del trenecillo donostiarra los responsables de nada; son solo un síntoma por más que les haya caído la del pulpo de parte de autoridades, gremios relacionados y bienpensantes en general como si fueran una nueva versión de la kale borroka.

viernes, 28 de julio de 2017

Independencia


¿Quienes serían los responsables de una eventual declaración unilateral de independencia de Cataluña? Los que proclamen unilateralmente (signifique lo que signifique unilateralmente) la independencia. Obvio ¿no?

Si lo hacen contra el criterio de la mayoría, traicionarán a su pueblo. Obvio también ¿no?

Por otro lado, buena parte de quienes se oponen al ejercicio del derecho a decidir, lo hacen argumentando que en el supuesto catalán deberían votar llegado el caso todos los españoles; pero eso, que podría entenderse como una prueba de convicción democrática (así lo venden) no lo es en absoluto sino solo una coartada, pues en el improbable caso de que votaran todos los españoles y el resultado fuera la independencia, tampoco lo aceptarían Un poco menos, pero también bastante obvio.

Ambos utilizan la legalidad como el ungüento amarillo: la legalidad catalana, la legalidad del estado o española. Ambos emiten un insoportable hedor fascistóide.

Unos son la vanguardia de quienes han decidido suicidarse por un sueño quizás (y digo quizás por que no lo se, dado que no se ha preguntado) no compartido por la mayor parte del pueblo de Cataluña.

Otros son los de siempre.
 
Al frente un irresponsable de un lado y un mentiroso de otro.

Y luego están los que sin tener ni la más pajolera idea jalearon el recurso que el PP puso en su día al Estatut ante el Tribunal Constitucional y quienes, alegres y divertidos, participaron por ejemplo en el boicot a los productos catalanes cuando se planteó. O sea, parte del pueblo soberano que también es responsable de que unos y otros existan.

Una risión si no fuera porque esto puede acabar como el rosario de la aurora.
 
 

jueves, 20 de julio de 2017

Blesa


Quizás lo objetivo, lo sensato, fuera esperar a conocer el resultado de la autopsia de Miguel Blesa para escribir algo sobre su muerte. Pero en realidad da igual. Quienes suelen acusar a los demás de eso que han dado en llamar buenismo, ya empezaron ayer mismo a lamentarse de los comentarios, duros, crueles, vengativos... que como un resorte aparecieron en las redes sociales nada más conocerse la noticia; enseguida la falsa piedad, el buenismo de los no buenistas (¿o se dirá malistas?) Debe de ser que estos apóstoles de lo mejor de la condición humana no se alegraron cuando murió Franco o Pinochet, o no hubieran deseado la muerte a Hitler o a Stalin de haber vivido en la época; o jamás pensaron que Castro hubiera estado mejor muerto que vivo cuando lo estaba. ¿No es comparable? Enseguida iremos a eso.
Esta mañana mismo escuchaba a Carlos Alsina en Onda Cero editorializar sobre lo que sabemos y lo que no sabemos de Blesa o de cualquier persona que decide quitarse la vida (esa es la hipótesis más plausible en el momento en que escribo estas líneas) y concluía que acaso quien lo hace no quiere tanto morir como liberarse o, como alguien sugirió hace unas horas, hay personas que no encuentran otro modo de pedir perdón que quitarse de en medio (!)
En las novelas de Markaris, el comisario Jaritos investiga crímenes cometidos en el contexto de la crisis en Grecia. En la ficción son las víctimas de los poderosos quienes deciden tomarse la justicia por su mano y acabar con aquellos a quienes no alcanza (o estos criminales sobrevenidos suponen que no alcanzará) la de las leyes y los tribunales. Si Blesa hubiera sido asesinado, habría una lógica, novelesca si se quiere: por ejemplo, el hijo de un preferentista que perdió -porque le engañaron- los ahorros de su vida y decidió colgarse de un alcornoque ante la perspectiva de unos últimos días de miseria, se cuela en la finca de Córdoba y le descerraja un tiro con su propio rifle de caza. Fin de la historia. Triste. Lógica de novela negra. Quien jugó con fuego se acabó quemando, reza la sabiduría popular. Y una presunción fundada en la experiencia: se habría dicho que las personas de bien no podemos aceptar el ojo por ojo, pero humanamente se comprende la reacción del ejecutor. Juegos de la moral.
De esta historia que me acabo de inventar hay una parte que, en efecto, es pura ficción y hay otra que es crónica de la realidad: que ha habido suicidios de preferentistas arruinados y gente que falleció antes de poder recuperar lo que les robaron. O cosas como esta, que tampoco es ficción: https://elpais.com/ccaa/2013/12/28/valencia/1388257724_087704.html. ¿Cuantos muertos ha habido a cuenta de las preferentes? No lo se. Pero ¿en realidad importa? No, porque no es de eso de lo que estamos hablando ¿verdad? ¿Y concluiremos un vez más que de eso no hay responsables? ¿Mantendremos que la decisiones colegiadas eximen a los individuos que las toman? Cuanto tranquiliza eso ¿eh?
Personalmente me interesan más las motivaciones de esos suicidas anónimos que se colgaron de un árbol, se cortaron la venas con una cuchilla de afeitar, o se narcotizaron en el garaje con la música de fondo del rum rum de su viejísimo coche; para mi vida personal sería mucho más útil saber qué es lo que les llevó a ellos a dar el paso en el último segundo de sus vidas. Lo de Blesa, pues sí, también, pero es que nunca podré saber si en este caso lo que le hizo apretar el gatillo de su carísimo rifle de gran calibre, culata de madera noble y mira telescópica de gran precisión fue un supremo acto de soberbia, una estafa más. Y ya comprenderán que tenga dudas.
Yo sí me alegré de que desaparecieran de la capa de la tierra Pinochet o Franco porque su presencia dañina hasta el final me producía mucho asco; aunque hubiera preferido que no murieran impunes. Blesa fue un arribista, el presidente de una institución de los madrileños que gestionó como si fuera su finca y que hizo mucho daño a mucha gente humilde; pero ya estaba en capilla, ya no podía hacer más daño más que a sí mismo y a sus allegados, y eso es lo que ha hecho. Claro que no me alegro de su muerte, pero es porque si no va a pagar por lo que hizo, ya me resulta indiferente.