miércoles, 26 de febrero de 2020

Los expertos en migración leen la cartilla al Gobierno


El pasado 17 de febrero, en la intervención del Ministro Grande Marlaska en la Comisión de Interior del Congreso de los Diputados, se reafirmó en la necesidad de mantener el enfoque de securitización de las actuales políticas de frontera señalando las nuevas medidas para “el refuerzo de la seguridad de las fronteras de Ceuta y Melilla” que suponen en la práctica reforzar un modelo que ha demostrado ser ineficaz, vulnerador de los derechos fundamentales de las personas migrantes y que refuerza la idea de la llegada de personas como amenaza que se aleja profundamente de un enfoque basado en el marco de los derechos humanos. Estas propuestas, que ya han generado posicionamientos encontrados dentro del propio Gobierno, están muy alejadas del concepto de seguridad humana que propone la Agenda 2030 que antepone a la visión securitaria la protección de la vida de todas las personas sin discriminación alguna. A ello se añade la reciente sentencia del Tribunal Superior de Derechos Humanos de la UE que, admitiendo las devoluciones en caliente, sienta un peligroso antecedente.

Migreurop es una red internacional de ONG, activistas e investigadores que trabajan en materias como la detención de migrantes, la externalización de las políticas de inmigración de la UE y las fronteras. Han elaborado un catálogo de recomendaciones que han sido remitidas al Gobierno español:

“Actualmente las políticas de gobernabilidad de las fronteras mantienen un enfoque de securitización, donde la llegada de personas se plantea como una amenaza que requiere de medidas excepcionales fuera de los límites normales del procedimiento político. La externalización y el robustecimiento de la seguridad de las fronteras y la adopción de medidas con fines disuasorios, vulneran en gran medida los derechos de las personas migrantes.

Los mecanismos especiales y órganos de los Tratados de Naciones Unidas, han reiterado de forma sistemática al Estado español, la necesidad tanto de adaptar la legislación nacional en esta materia a los estándares internacionales como de poner fin a prácticas contrarias al derecho internacional y establecer mecanismos que garanticen los derechos de las personas migrantes independientemente de su estatus migratorio.

Haciendo nuestras estas recomendaciones así como los compromisos internacionales asumidos por el Estado español, como es el Pacto Mundial de las Migraciones, hacemos llegar nuestras propuestas para abordar los principales obstáculos que hemos detectado en las fronteras y en territorio español.

Como señala el Relator especial de Naciones Unidas para los derechos de las personas migrantes “la migración en sí misma es parte natural de la existencia humana; no es un delito ni un problema y tiene posibilidades de ser una solución. En consecuencia, la gobernanza de la migración no es un cuestión de cerrar fronteras y evitar la entrada de las personas, si no de regular la movilidad abriendo canales de migración accesibles, regulares, seguros, asequibles y promoviendo y celebrando la diversidad”. La imposición de limitaciones a la movilidad es parte del problema, no de la solución”. La única solución es adoptar políticas migratorias bien gestionadas que faciliten la movilidad de las personas migrantes y proporcionen a los Estados los controles de fronteras que necesitan”

Externalización de fronteras

Los acuerdos del Estado español con el Reino de Marruecos y con otros estados africanos forman parte de la política de externalización del control de las fronteras de España y de la Unión Europea, que tienen como principal objetivo que las personas que intentan llegar a territorio español no lo consigan.

Las medidas adoptadas provocan graves violaciones de derechos humanos que quedan en total impunidad. En el trayecto, muchas personas mueren, sufren torturas malos tratos, explotación, abusos violencia Además, se vulnera el principio de no devolución y se niega el acceso a la tutela judicial efectiva.

Como respuesta al incremento de llegadas en el año 2018, tanto la UE como gobierno español reforzaron sus relaciones con estos países a través de diferentes medios. En el caso marroquí, aprobándose a finales del año 2018, una ayuda de 140 millones de euros por parte de la UE para la gestión de las fronteras en Marruecos, así como otra de 36 millones de euros en concepto de ayuda de emergencia para asistir a España en la gestión de su frontera sur.

A esto hay que añadir que, en febrero de 2019, se empezó a reforzar la cooperación con Marruecos en materia de salvamento y rescate, lo que en la práctica se tradujo en la retirada del servicio de Salvamento Marítimo más allá de la zona SAR española y en la posibilidad de devolver a las personas rescatadas a Marruecos, país donde su seguridad y su vida puede correr grave peligro.

En el caso de los países más al sur, los instrumentos que se están utilizando son igualmente diversos, teniendo en el caso español como ejemplo más claro los acuerdos bilaterales firmados con los principales países de tránsito hacia España y el III Plan África aprobado en 2019, mientras que en el caso de la UE deberíamos fijar la mirada en los Marcos de asociación y en las condicionalidades positivas y negativas que se están fijando como ejes de la acción de los países miembros en materia de externalización de fronteras.

Todo ello nos preocupa que, como ha sucedido en ocasiones, se aplique de forma supletoria el Acuerdo con Marruecos del año 92 (art. 3, 4 y 5) que no respeta el principio de no devolución al favorecer una política de repatriación contraria a lo establecido en la legislación internacional.

Principio de no devolución

La reforma de la Ley de Extranjería a través de la Ley 4/2015, Ley de Seguridad Ciudadana, introdujo los llamados “rechazos en frontera”. La Disposición final primera de dicha ley, faculta a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad para rechazar a personas llegadas a la fronteras de Ceuta y Melilla a sin haber seguido ningún procedimiento individualizado y, por tanto, sin ofrecer a la persona expulsada la posibilidad de alegar cuanto convenga en su defensa, a la vez que priva a posibles solicitantes de asilo mostrar siquiera su intención de solicitarlo ante la autoridad competente y acceder al procedimiento.

Esta Disposición que ha sido recurrida ante el Tribunal Constitucional por los actuales partidos en el gobierno podría vulnerar preceptos básicos constitucionales, y es contraria a la misma ley de extranjería y a la ley de asilo, así como a tratados internacionales a los que España se ha comprometido dar cumplimiento.

La reciente sentencia de la Gran Sala del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) por la devolución en caliente de dos personas migrantes que entraron al país saltando la valla de Melilla en 2014 no debe entenderse como un respaldo legal general a las expulsiones colectivas, sobre todo teniendo en cuenta que la Gran Sala justifica su decisión en que estas personas podrían haber solicitado asilo en el puesto fronterizo de Melilla, pese a que ninguna persona de origen subsahariano ha podido acceder a este puesto desde su creación.

Asimismo, la sentencia deslegitima el concepto operativo de frontera que aplica el Ministerio del Interior al afirmar que no puede sostenerse que quienes han saltado la valla sin pasar la línea de contención de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado no han entrado en España. Por otro lado el TEDH reconoce que todo procedimiento de expulsión, devolución, inadmisión de entrada o rechazo en frontera, tiene que respetar unas garantías mínimas y realizar una individualización de cada caso: identificar a la persona, conocer sus circunstancias personales, darle la posibilidad de solicitar protección y de recurrir la decisión de sacarlos forzosamente del territorio, poniendo a su disposición servicios de defensa letrada y de interpretación.

El Gobierno debe aplicar criterios de garantía de derechos para establecer un marco de seguridad jurídica y de protección de derechos en la frontera, garantizando el principio de no devolución, el derecho al asilo, la protección de la infancia y, en general, el derecho de todas las personas a un procedimiento con todas las garantías.

Propuestas al Gobierno español:

● Derogar de la disposición final primera de la Ley de Seguridad y la disposición adicional décima de la Ley Orgánica 4/2000 de 11 enero, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social y garantizar que todas aquellas personas que llegan a territorio español accedan a un procedimiento administrativo con todas las garantías antes de proceder a su expulsión o su devolución.
● Establecer un procedimiento regulador que respete las garantías mínimas esenciales y posibilite el ejercicio del derecho de formular, registrar y formalizar una solicitud de protección internacional, además de ofrecer un tratamiento adecuado en el caso de detección de una eventual situación de vulnerabilidad.

Salvamento marítimo

En 2019, 1885 personas perdieron la vida en el Mediterráneo en la en la ruta hacia Europa. En febrero del pasado año, España reforzó la cooperación con Marruecos en materia de salvamento y rescate. Esto se tradujo en la práctica en la retirada del servicio de Salvamento Marítimo más allá de la zona SAR española y en la posibilidad de devolver a las personas rescatadas a Marruecos.

En el contexto europeo la falta de recursos, el cierre de puertos y la falta de acuerdo entre los líderes europeos han puesto en evidencia la necesidad de un acuerdo de desembarco seguro y posterior reubicación.

Además, es de especial preocupación la creciente criminalización en Europa de las personas y organizaciones que salvan la vida de miles de personas en el mar y proporcionan ayuda humanitaria. En algunos casos, se han iniciado investigaciones y denuncias procesales sin fundamento para disuadirles de su labor , llegando en ocasiones a tipificar como delito esa actividad. 

Propuestas al Gobierno español:

● Impulsar en la UE que se apruebe un protocolo de desembarco seguro y predecible y posterior reubicación, que respete el principio de no devolución, con el fin de: agilizar el desembarco en un país seguro evitando así que las personas rescatadas pasen semanas a bordo de embarcaciones hasta que llegan a un puerto seguro, garantizar el acceso al derecho de asilo a las personas rescatadas, y dar garantías jurídicas a las embarcaciones que realizan las labores de rescate.
● Facilitar el trabajo de las organizaciones y equipos de rescate que tratan de salvar vidas en el mar.

CEUTA Y MELILLA

Actualmente, en el C.E.T.I de Ceuta la mayoría de las personas residentes son solicitantes de asilo de Argelia y Marruecos. Ha disminuido la población subsahariana, debido al fuerte control en el perímetro fronterizo realizado por Marruecos. Existe una sobreocupación por lo que las condiciones no son favorables para todas las personas, especialmente niños/as, familias, mujeres.

Además del aumento en la criminalización y rechazo por algunos sectores de la sociedad hacia las personas migrantes. En Melilla, existe una sobreocupación que supera con creces su capacidad real. Más de la mitad son marroquíes y tunecinos, está saturado y en ciertas ocasiones se restringe la entrada a hombres adultos. También se siguen produciendo “devoluciones en caliente”.

En cuanto a las solicitudes de protección internacional, actualmente se está haciendo un uso aleatorio entre el procedimiento en frontera o el procedimiento ordinario, en función de las posibilidades o intereses de devolución de las personas a Marruecos, generando una grave situación de inseguridad jurídica para estas personas.

Además, en muchos casos es necesario la traducción en su lengua materna y, ante la carencia de traductores especializados en Ceuta y Melilla, las entrevistas en algunos casos se hacen por teléfono, haciendo más compleja la comprensión de ambas partes que deriva en una declaración insuficiente y, por consiguiente, en una resolución negativa de la solicitud.

Otro problema importante al que los solicitantes de asilo en Ceuta y Melilla tienen que hacer frente, es que la libertad de circulación de las personas solicitantes de protección internacional no es respetada. Este derecho garantizado en la normativa española (CE y Ley de Asilo) se ve vulnerado al inscribirse en los documentos acreditativos de la solicitud de protección internacional, “válido sólo en Ceuta” o “válido sólo en Melilla”, infringiendo asimismo el principio de igualdad y la prohibición de discriminación.

Esta práctica, que ha sido denunciada en numerosas ocasiones por el Defensor del Pueblo, ACNUR y CEAR, disuade a muchas personas de solicitar protección internacional en las ciudades autónomas. En este sentido el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía y el de Madrid se han pronunciado en varias ocasiones a favor de la libertad de circulación de las personas solicitantes de protección internacional que se encuentran en las ciudades autónomas, estableciendo que se debe autorizar el traslado de éstas hacia la Península. Pese a ello, la práctica administrativa persiste sin aplicarse los pronunciamientos de las sentencias, y se siguen autorizando los traslados de manera arbitraria y en función de la nacionalidad.

Propuestas al Gobierno español:

Respetar los DDHH en las fronteras no utilizando métodos represivos que dañen su integridad física. Para ello es urgente la retirada de las todas las concertinas y de cualquier elemento que ponga en peligro su vida.
● Mejorar las condicione de los C.E.T.I, debido a la sobreocupación teniendo en consideración las diferentes situaciones personales.
● Con relación a las personas solicitantes de protección internacional:
● Poner fin a las restricciones a la libertad de circulación de las personas que solicitan protección internacional en Ceuta y Melilla. Establecer unos criterios claros y transparentes de traslado desde los Centros de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETIs) de las ciudades autónomas hacia la Península, que no sean discrecionales ni discriminatorios. Acelerar los traslados desde los CETIs de las ciudades autónomas hacia la Península para así evitar que se sobrepase su capacidad de acogida.

Regularización de Personas Migrantes

Actualmente en el Estado español hay más de 400.000 personas migrantes cuya situación administrativa les impide el acceso a derechos sociales, económicos y políticos. Esta situación, les condena además a la exclusión y a la criminalización por parte de grupos de las extremas derechas y a una economía informal que nos empobrece a todas y todos.

La legislación vigente obliga a las personas migrantes a tener una estabilidad laboral para regularidad su situación administrativa, alejada de la realidad. Esta situación, provoca en cadena, la dificultad de que la persona pueda regularizar o reagrupar a su núcleo familiar más cercano forzando en muchas ocasiones a estas personas a migrar de manera irregular.

Si a ello le sumamos que las políticas de expulsión condenan a miles de personas anualmente a un limbo jurídico en el que ni pueden ser expulsadas, ni pueden ser regularizadas, observamos que es urgente la apertura de nuevas vías que nos permitan poner en valor una diversidad que aunque existe en nuestro territorio, tratamos de invisibilizarla a través de marcos jurídicos restrictivos.

Propuestas al Gobierno español:

● Abrir un nuevo proceso de regularización que dote de estabilidad jurídica a las miles de personas que residen de forma irregular en el estado español.
● Retomar de forma urgente la propuesta presentada en el Congreso de los Diputados en diciembre de 2018 de flexibilización de los procesos de documentación de las personas migrantes.
● Regularización inmediata de las personas que no puedan ser expulsadas.
● Flexibilizar y facilitar la reagrupación familiar inmediata sin requerimientos económicos.

Política de expulsiones e identificaciones por perfil étnico

Uno de los elementos más criticados por parte de las organizaciones miembros de Migreurop sobre las políticas migratorias de la Unión Europea y del estado español, es el de las expulsiones. Una medida que a pesar de haber manifestado su poca utilidad (no acaban con el flujo de migraciones irregulares, no hacer mermar de forma significativa la población en esta situación) y nula eficacia y/o eficiencia (el coste anual del sistema de expulsiones a pesar de crecer en los últimos años no está consiguiendo mejorar esta situación) sigue siendo una de las medidas estrella de los últimos gobiernos de Madrid y Bruselas.

Expulsiones que a menudo quedan en el territorio de la ingenuidad, en la medida que muchas de estas personas no pueden ser objeto de este tipo de prácticas.

Paradójicamente, estas medidas acaban generando el efecto contrario al que oficialmente tratan de perseguir, y hacen que miles de personas perpetúen su estatus irregular a sabiendas llevándolos a un callejón sin salida en el que ni puede regularizar su situación, ni pueden ser expulsadas.

En este sentido, diferentes organismos internacionales como Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas y diversos órganos de los tratados y los mecanismos especiales han mostrado su preocupación por la práctica de controles policiales basados en perfiles raciales y étnicos que han realizado los últimos gobiernos. Entre sus recomendaciones, exigen al Estado que adopte todas las medidas necesarias para combatir eficazmente y eliminar la utilización de perfiles étnicos por parte de policías y funcionarios encargados de la aplicación de la ley, entre otras formas, con el incremento de capacitaciones para estos agentes sobre la sensibilidad cultural y la inadmisibilidad de la utilización de perfiles étnicos sobre personas migrantes, refugiadas y/o racializadas.
Además, el uso de este tipo de identificación ilegal con el objeto de realizar las llamadas “deportación exprés”, es una práctica que supone una merma en las garantías judiciales de las personas deportadas, y una práctica limitadora al derecho de libertad ambulatoria.

Propuestas al Gobierno español:

● Eliminar las “condicionalidades positivas y negativas” previstos en los “marcos de asociación” de la agenda europea de Migraciones, en particular aquellas medidas que propugnan la externalización de fronteras y/o aumento del control migratorio en origen y tránsito.
● Priorizar y dotar presupuestariamente los programas de retorno voluntario. ● Facilitar los procesos de documentación de las personas que no pueden ser expulsables.
● Prohibir expresamente por ley la identificación por perfil étnico y penalizar a los operadores gubernamentales, administrativos o policiales que propicien este tipo de prácticas.
● Prohibir las prácticas de expulsiones exprés, garantía de la asistencia letrada de calidad y de un procedimiento administrativo que permita a la persona interesada la posibilidad de un recurso real.

Dentro de las políticas de expulsión no podemos dejar de lado los espacios en los que este tipo de políticas son visibilizados en la opinión pública como ejemplos de la “denodada lucha contra la inmigración irregular”.
El primero de estos espacios son los CIE, espacio que las entidades miembro de Migreurop llevamos tiempo denunciando y exigiendo su cierre, no sólo por su ineficacia en su supuesto objetivo si no porque, que generan espacios vulneradores de derechos, tal y como muestran los diferentes informes nacionales e internacionales elaborados en los últimos años por organizaciones de la sociedad civil que trabajan en el terreno

Ejemplos de estas vulneraciones abarcarían la situación de extrema vulnerabilidad de determinados colectivos que ha sido denunciada anualmente por la Oficina del Defensor del Pueblo y el Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura: la detección de forma regular de menores de edad, mujeres embarazadas, víctimas de trata, personas enfermas o agredidas, personas con arraigo en España o solicitantes de asilo en los Centros de Internamiento de Extranjeros.

Lo mismo sucede con los llamados Centros de Acogida Temporal de Migrantes, que en la práctica sólo son extensiones de los calabozos donde se retiene a las personas recién llegada priorizando la expulsión sobre la acogida y la protección de perfiles vulnerables. Además, los Centros de Motril y Almería necesitan mejorar las condiciones de habitabilidad de las instalaciones para cumplir con los estándares mínimos de un Estado de derecho.

● Cierre inmediato de los CIE.
● Prohibir expresamente de internamiento de menores, de personas enfermas o de personas con vínculos familiares.
● Facilitar que la asistencia jurídica se preste con las garantías debidas. ejorar las instalaciones físicas de ambos espacios que impidan el encierro colectivo y garanticen unas condiciones de intimidad mínimas.
● Garantizar de acceso y el monitoreo por parte de organizaciones sociales y medios de comunicación.
● Garantizar que los CATE son espacios de atención psicosocial en la llegada inicial de personas y su posterior derivación al sistema de acogida / protección y establecer una norma jurídica que regule su funcionamiento y permita su monitoreo. ● En el caso del CIE cumplir con el reglamento regulador.

Infancia migrante no acompañada

La situación en la que se encuentran los niños y niñas extranjeros sin referentes familiares en España cuya tutela es asumida por la Administración, en muchas ocasiones, no reviste las garantías que, como menores, deberían tener aseguradas. Así, la inactividad de los centros en cuanto a la tramitación de las autorizaciones de residencia a estos niños y niñas, hace que muchos de ellos lleguen a la mayoría de edad sin el permiso de residencia que como menores de edad les corresponde tener.

Una de las consecuencias más dañinas de esta práctica es la dificultad para el acceso a los permisos de residencia una vez cumplidos los 18 años, ya que los requisitos se encrudecen, siendo en la mayoría de ocasiones prácticamente imposibles de conseguir, esto hace que la realidad sea que muchos de estos niños y niñas, se encuentren en situación administrativa irregular una vez alcanzada su mayoría de edad, y permanezcan con ese estatus, debido a la imposibilidad de alcanzar esta regularización, con las consecuencias de ello derivadas.

A esto se suma la situación en Ceuta y Melilla, donde se ha detectado que muchos de estos menores no les es reconocida la minoría de edad, por los que el problema se acentúa. También se suman las dificultades para el acceso al padrón de los menores en situación irregular, menores con referentes familiares que se encuentran en situación irregular o a los que no les ha sido reconocida la minoría de edad a tiempo y a los que, por su situación administrativa irregular, no se les permite el acceso al padrón, con la imposibilidad de acceso a sanidad y escolarización que ello produce.

Propuestas al Gobierno español:

● Armonizar los recursos del sistema de protección con el número de chicos y chicas que son atendidos, de cara a asegurar una atención integral que garantice los derechos de los niños y niñas. Esto se traduce fundamentalmente en la tipología y tamaño de los centros, los perfiles profesionales existentes y la ratio desagregada por especialidad de esta forma se posibilitará una atención que responda a las necesidades de las niñas, niños y jóvenes y el cumplimiento de sus derechos fundamentales con mayor agilidad en la tramitación de la documentación desde la propia declaración de desamparo, asunción de tutela y permiso de residencia.
● Garantizar en todo caso el acceso de los niños y niñas migrantes sin referentes familiares a los derechos de documentación de residencia legal recogidos en la normativa de Extranjería, también a los procedimientos de Protección Internacional, y, en su caso, el acceso a la nacionalidad española.
● Escolarizar a todos los menores que se encuentran en Ceuta y Melilla en edad escolar.

Delitos y discurso del Odio.

En los últimos años las organizaciones de Migreurop observamos el preocupante aumento de los discursos criminalizadores sobre las personas migrantes provenientes de algunos medios de comunicación, partidos y líderes políticos, así como por el aumento del discurso de odio tanto sobre estas personas, como sobre todos los colectivos que representan la diversidad.

Todo ello a pesar de que La reforma del Código Penal de 2015 incorporó en su artículo 510 los llamados delitos de discurso de odio, ampliando las conductas prohibidas y las penas, su aplicación judicial (junto con otras disposiciones del mismo Código Penal o de Ley Mordaza) han sido aplicados en la práctica en su versión opuesta a la prevista.
De la mano de ese discurso del odio, y de forma paralela, señalar que actualmente en el estado español el número de delitos motivados por odio y prejuicios está aumentando, y todo ello a pesar de que, según diferentes estudios, se estima que sólo entre el 10 y 20% de los casos son denunciados. Unos delitos que utilizando como excusa la “raza real o percibida, el origen nacional o étnico, el lenguaje, el color, la religión, el sexo, la edad, la discapacidad intelectual o física, la orientación sexual u otro factor similar” ponen en el disparadero a las personas migrantes, refugiadas y racializadas.

Por ello, y a pesar de que las organizaciones de Migreurop somos firmes defensoras de la libertad de expresión, y que somos conscientes de las tensiones con este derecho fundamental a, consideramos que no puede utilizarse en ningún caso como justificación para legitimar los prejuicios y el odio contra todas las personas y colectivos que representan a la diversidad.

Propuestas al Gobierno español:

● Dotar de un marco financiero suficiente al plan de acción contra los delitos de odio aprobado por el Ministerio de Interior en enero de 2019, así como de espacios de participación con la sociedad civil organizada.
● Poner en marcha de forma urgente, todas las medidas recogidas en la recomendación general nº 15 relativa a la lucha contra el discurso de odio, realizada por el Comisión Europea Contra El Racismo y la Intolerancia (ECRI) del Consejo De Europa.
● Ejecutar las medidas previstas dentro Protocolo Adicional al Convenio sobre la Ciberdelincuencia relativo a la penalización de actos de índole racista y xenófoba cometidos por medio de sistemas informáticos, el Convenio-marco para la protección de las minorías nacionales y el Protocolo nº 12 al Convenio Europeo para la protección de los Derechos Humanos, de cara a no sólo a perseguir un discurso del odio contra las personas migrantes y racializadas cada vez más presente en redes sociales sino también a exigir a quiénes las toleran dentro de sus dominios su responsabilidad.
● Utilizar las herramientas previstas en el Artículo octavo del estatuto Orgánico del Ministerio Fiscal (“El Gobierno podrá interesar del Fiscal General del Estado que promueva ante los Tribunales las actuaciones pertinentes en orden a la defensa del interés público”), sobre el discurso del odio emitido desde partidos políticos y/o medios de comunicación, tal y como ha hecho el Defensor del Pueblo Español respecto a una queja presentada por organizaciones sociales respecto a mensajes lanzados por un partido en las últimas elecciones generales”

miércoles, 19 de febrero de 2020

Zaldivar es una bomba...y no dimite nadie


El vertedero de Zaldibar es un desastre medioambiental y un ejemplo de cómo no deben gestionarse los residuos a pesar de que el Gobierno Vasco trate de minimizar este grave problema.

El de Zaldibar es el principal vertedero de residuos industriales del País Vasco. Su instalación en la ladera del monte Montía, con dos centenares de metros de desnivel y enormes pendientes, es un sinsentido.

El vertido incontrolado de residuos industriales ha colmatado el vertedero de vida útil de 35 años en solo 10 y el vertido de residuos de la construcción con amianto no ha cumplido la normativa estatal sobre vertederos en ningún momento al no depositarse en una celda especial y estanca, que no podría contener otros tipos de residuos.

Ecologistas en Acción considera necesario desmontar los restos del actual vertedero, vaciarlo y planificar una restauración ambiental de la vaguada y el entorno, asegurando mientras tanto los controles ambientales para proteger la salud humana y de los ecosistemas.

En el desastre que está teniendo lugar en el vertedero de Zaldibar y que está poniendo en riesgo la salud de la población de Ermua, Zaldibar y Eibar, y la de sus ecosistemas, se dan un conjunto de circunstancias que llaman poderosamente la atención por lo singular de la situación.

En primer lugar, situar un vertedero en la ladera de una montaña con pendientes de 45º es una auténtica locura. Para sujetar los residuos se construyó un dique de 230 metros de longitud y 100 metros de altura. Esa autorización de 2007 jamás debió haberse concedido por la autoridad ambiental.

En segundo lugar, el vertedero tenía una capacidad de 2,74 millones de metros cúbicos y una vida útil de 35 años. Eso supone un vertido de unas 80.000 metros cúbicos y unas 118.000 toneladas anuales. Teniendo en cuenta que el vertido comenzó en 2011 y que en 2017 se vertieron 380.000 toneladas, en 2018 540.000 toneladas y en 2019 510.000 toneladas, se estaba sobrepasando entre tres y cuatro veces el vertido autorizado anualmente. Un exceso que colmataría el vertedero rápidamente como de hecho ha ocurrido. En nueve años ya había ocupado más de la mitad del volumen total previsto.

En tercer lugar, la Autorización Ambiental Integrada, de 2007 concedida por el Gobierno Vasco, permitía el vertido de residuos de la construcción con amianto, junto con un lista de decenas de tipos de residuos. Los residuos de construcción que contienen amianto son enormemente peligrosos, pues unas pocas fibras del mismo pueden producir un cáncer de pleura en unos años. El Real Decreto 1481/2001 que regula el depósito de residuos en vertederos permite el vertido de residuos con amianto en vertederos de residuos no peligrosos en determinadas condiciones: ha de depositarse en una celda especial y estanca, que no contenga otro tipo de residuos, que se cubra diariamente y que no produzcan dispersiones de las fibras de amianto.

En este caso cuando se produjo el derrumbe del vertedero no se sabía dónde se había depositado el amianto, razón por la cual se interrumpieron las labores de búsqueda de los dos trabajadores desaparecidos. Ahora sabemos que el amianto no estaba recluido en un celda especial, sino que se encontraba en la parte alta y baja del vertedero, mezclado con otro tipo de residuos. Se depositaron 2.954 toneladas en 2017, 2.592 toneladas en 2018 y 4.235 toneladas en 2019.

De cara al futuro con los restos de lo que queda del vertedero, ya que han desaparecido las balsas de lixiviados y los sistemas de desgasificación, Ekologistak Martxan, federación de Ecologistas en Acción en Euskal Herria, subraya que se ha de planificar la clausura y el desmantelamiento de este vertedero, su vaciado y recuperación, el reciclaje de los residuos y la restauración ambiental del entorno. Mientras tanto, se deben establecer unas medidas provisionales, como
cubrir toda la superficie del vertedero con una lámina impermeable para evitar la entrada del agua de lluvia y la generación de lixiviados. Asimismo se han de establecer unos controles ambientales severos de la calidad del aire, de las aguas superficiales y de las subterráneas para garantizar la salud de la población y ecosistemas.
Ha costado la vida a dos personas cuyos cadáveres aún no han sido recuperados y quién sabe cuales serán las consecuencias para la salud de los habitantes de la zona en los próximos años.Y no dimite ni Dios. 

viernes, 24 de enero de 2020

El más que dudoso compromiso de FITUR con la sostenibilidad


Fitur, la Feria Internacional de Turismo, afirma que la sostenibilidad es un tema central en la edición actual de esta feria dedicada a un sector intensivo en la emisión de gases de efecto invernadero.

El avión es el medio más usado por el turismo y un gran responsable de esta huella ecológica.

Para Ecologistas en Acción, la reducción del número de vuelos resulta fundamental para frenar el cambio climático y avanzar hacia un modelo de turismo más sostenible y justo.

Fitur afirma este año que la feria internacional de turismo se centra en la sostenibilidad. Ante esta declaración, Ecologistas en Acción ha recordado que el turismo es un sector en el que la huella de carbono creció de 3,9 a 4,5 gigatoneladas de dióxido de carbono (CO₂) entre 2009 y 2013, una cifra que supone el 8 % de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) a nivel mundial.

Según la organización ecologista, no parece que Fitur tenga un compromiso real con la sostenibilidad. Un ejemplo es lo que sucede con el transporte aéreo, que representa la mayor parte de la huella de carbono del sector. Por ello, Ecologistas en Acción ha enfatizado que las aerolíneas deben dejar de lado sus actuales medidas cosméticas de lavado verde (Iberia se presenta en Fitur con un estand de papel) y comprometerse a aplicar medidas concretas y ambiciosas de reducción de su huella de carbono.

Hay que tener en cuenta que la expansión de la aviación y el crecimiento masivo del turismo están estrechamente ligados. En 2017 el 57 por ciento) de todos los desplazamientos por turismo fueron realizados en avión, según datos de la Organización Mundial del Turismo. Y, según dicha entidad, en 2018 el número de viajes internacionales se situó por encima de los 1.400 millones superando las previsiones que el propio sector manejaba.

El aumento del número de vuelos en los últimos años ha supuesto un crecimiento exponencial de las emisiones de GEI del sector. Mientras que las emisiones mundiales de CO2 aumentaron un 25 por ciento entre 1990 y 2010, las de la aviación se incrementaron en más de un 70 en el mismo período.

Además, las previsiones son realmente preocupantes: en un informe de 2015 para el Parlamento Europeo, el grupo de investigación Öko-Institut ya advirtió de que las emisiones de CO2 de la aviación internacional podrían alcanzar el 22 por ciento de las emisiones mundiales en 2050.

Por otro lado, los impactos de la aviación como medio de transporte no se limitan únicamente al ámbito ambiental. Desde una perspectiva social y económica, Ecologistas en Acción ha recordado que el avión constituye el medio de transporte más injusto. En primer lugar, por ser elitista: se estima que menos del 10 por ciento de la población mundial ha cogido o cogerá alguna vez un avión. A pesar de ello, los impactos ambientales de la aviación afectan al conjunto del planeta y, especialmente, a los países y comunidades más vulnerables.

En segundo lugar, la aviación afecta de manera directa al bienestar de las personas que viven cerca de infraestructuras aeroportuarias: estas sufren más enfermedades derivadas de la mala calidad del aire y el ruido, y, en numerosas ocasiones, comunidades enteras son despojadas de sus tierras para la construcción de aeropuertos. En la actualidad hay cartografiados más de 1.200 proyectos de construcción o expansión de infraestructuras de este tipo a nivel global.

Por último, la industria de la aviación vive en un sistema de privilegios que explica en gran parte su posición dominante frente a otros medios de transporte más sostenibles. Las múltiples ventajas fiscales (como la exención de impuestos al combustible o tipos reducidos de IVA) de las que disfrutan, así como las subvenciones millonarias que aerolíneas e infraestructuras aeroportuarias reciben para mantener artificialmente su rentabilidad, ponen en una injusta situación de ventaja al avión respecto al tren o al autobús.

Frente a este modelo de movilidad y de turismo insostenible y destructivo, que desafía los límites del planeta y se centra únicamente en satisfacer las pautas de consumo de una minoría a nivel global, Ecologistas en Acción defiende un paradigma de turismo de distancias más cortas. Un turismo de tiempos más largos y más manejable, con sistemas de transporte más limpios.

Dentro de ese modelo, la reducción del número de vuelos resulta una condición fundamental. Para ello, deben ponerse en marcha políticas que desmonten los privilegios de la industria de la aviación y que fomenten alternativas de transporte más sostenible, fundamentalmente a través de la mejora de las infraestructuras ferroviarias y de la recuperación de líneas de tren nocturno.


miércoles, 22 de enero de 2020

685.000 firmas contra los tribunales privados, un escollo para la transición ecológica



Comunicado de Ecologistas en acción: 

· Coincidiendo con la celebración del Foro Económico Mundial en Davos 2020, la campaña ‘No a los Tratados de Comercio e Inversión ha entregado hoy en el Congreso de los Diputados, 685.000 firmas recogidas durante 2019 por la iniciativa europea ‘Derechos para las personas, obligaciones para las multinacionales. Stop ISDS’.

· Con estas firmas se pide la eliminación de todos los tratados de comercio e inversiones que contengan el mecanismo ‘Solución de controversias entre inversores y estados’ (ISDS). Este sistema de tribunales privados pone trabas a la transición ecológica justa y es usado por las multinacionales para intimidar a los gobiernos.

· La campaña exige, entre otros, la salida del Tratado sobre la Carta de Energía, por el que España (el segundo país del mundo con más demandas recibidas bajo este sistema de tribunales privados) ha recibido 47 demandas.

· En su lugar, la iniciativa europea exige un tratado internacional vinculante que permitan juzgar a las empresas transnacionales por la violación de derechos humanos en cualquier territorio donde operen.

Una coalición de organizaciones de la sociedad civil, movimientos sociales y sindicatos de más de 18 países de la UE, entre las que se encuentra Ecologistas en Acción, han entregado las firmas de la petición a sus representantes políticos en toda Europa. Lo han hecho coincidiendo con la celebración del Foro Económico Mundial en Davos, justo un año después del inicio de la iniciativa.

En el Estado español, la entrega de las firmas se ha llevado a cabo en el Congreso de los Diputados para pedir a los grupos parlamentarios y al autodenominado ‘gobierno progresista’ que escuche las demandas de las miles de personas que exigen el fin de los privilegios para las multinacionales y su sistema de justicia paralela ISDS. También se ha exigido la creación de una normativa para controlar que las empresas españolas no vulneren los derechos humanos y destruyan el medio ambiente.

El ISDS es un mecanismo que otorga el derecho a las empresas multinacionales a demandar a los gobiernos ante tribunales de arbitraje por llevar a cabo legislación que pueda afectar sus beneficios económicos, socavando con ello la soberanía de los Estados. Esta herramienta se encuentra en la mayoría de los tratados de comercio y de inversión, como en el Tratado sobre la Carta de la Energía (TCE) o el Acuerdo de Protección de las Inversiones entre la UE y Vietnam, aprobado ayer por la comisión de comercio del Parlamento Europeo.

El Estado español es el primer país de la Unión Europea, y el segundo a nivel mundial, que más demandas acumula ante tribunales de arbitraje (ISDS), un total de 51, de las cuales 47 se han llevado a cabo en virtud del Tratado sobre la Carta de Energía.

Aunque dichas demandas se han producido en el contexto del recorte de España a las renovables, ya existen casos que muestran cómo este tratado puede ser utilizado contra Estados que adopten necesarias y urgentes medidas de transición ecológica. Sirva como ejemplo las demandas anunciadas recientemente por las compañías Uniper/Fortum y TWE contra Holanda por aprobar una ley que prohíbe la quema de carbón en la la producción de electricidad.

Las organizaciones promotoras de la campaña han señalado que estas demandas, presentes y futuras, se traducirán en la pérdida de miles de millones de euros de dinero público para la defensa legal y el pago de indemnizaciones a los inversores, en vez de dedicarse a medidas sociales de transición justa. Por ello, la emergencia climática hace necesaria más que nunca la salida de España del TCE, y la terminación de cualquier tratado que contenga dicho mecanismo.

Normativa para acabar con los crímenes corporativos

En lugar de los ISDS, la iniciativa exige un tratado internacional vinculante sobre derechos humanos y empresas, acompañado de legislación a nivel europeo y estatal, que permitan juzgar a las empresas transnacionales por la violación de derechos humanos en cualquier territorio donde operen.
En 2018, 321 personas que defendían los derechos humanos y ambientales fueron asesinadas por oponerse a abusos corporativos. A día de hoy, sin embargo, las personas afectadas por las violaciones de los derechos humanos cometidas por las transnacionales no logran acceder a la justicia.

Desde el 2014 se está negociando un tratado vinculante de las Naciones Unidas. Sin embargo, tal y como señalan los portavoces de la campaña, “los lobbies empresariales y algunos países e instituciones, la UE entre ellas, llevan todo este tiempo obstaculizando la adopción de un tratado fuerte que se traduzca en medidas reales y efectivas para parar los pies a la impunidad corporativa”.

A nivel de los Estados, Francia lleva la delantera, con la adopción en 2017 de una ley sobre el deber de vigilancia de las empresas. La ley ha sido recientemente utilizada contra la multinacional francesa Total por no incluir en su plan de vigilancia el compromiso de reducir las emisiones de efecto invernadero y por no respetar los derechos humanos y el medioambiente en Uganda. Si bien esta ley supone un enorme paso adelante, todavía queda mucho trabajo por hacer para garantizar su aplicación efectiva.

Durante la entrega de firmas, Ecologistas en Acción ha recalcado que el nuevo Gobierno español debe priorizar la protección de los derechos humanos y del medioambiente allí donde operen sus multinacionales. Para ello, le ha pedido que se implique de forma constructiva y proactiva en el proceso de elaboración de un Tratado Vinculante de la ONU y promover de manera inmediata la elaboración de una ley a nivel estatal a semejanza de la francesa. 



miércoles, 8 de enero de 2020

Hay gobierno y es de izquierdas

Pues sí. Resulta que vamos a tener un gobierno en el que las izquierdas se han concertado
por primera vez desde la II República y, en el caso de Podemos, tras aguantar lo que nadie ha debido soportar jamás en democracia; en ninguna parte. Ya son lo de menos sus crisis internas y sus errores bien naturales; lo demás, desde la guerra sucia a dificultades de todo tipo hasta llegar aquí. 

Lo cierto es que Podemos (con su peculiar estructura dispersa y variopinta, con IU y con parte de Equo, ciertamente) estará gobernando apenas cinco años después de su creación. Van a gobernar acorde a un programa que es genuinamente socialdemócrata al modo tradicional, nada radical, que tiene de revolucionario y anticapitalista o antisistema lo que yo de sacristán; basta leerlo.

A eso ha respondido la derecha tildando tal gobierno de ilegítimo, utilizando en sus ataques dislocados a las victimas del terrorismo, a la patria y al Rey, amenazando diputados, llamando incluso a la insurrección y mintiendo, mintiendo mucho, mintiendo todo el tiempo y sobre cualquier cosa. En la Investidura, ni una palabra sobre el acuerdo PSOE-UP; ni siquiera sobre la literalidad de lo firmado con PNV y ERC, solo suposiciones, falsedades o medias verdades sobre la letra y el espíritu de los acuerdos, anuncios del Armagedón catalán e insultos varios al presidente del Gobierno en funciones. España es un país en el que sale gratis llamar traidor a quién ostenta la representación de uno de los poderes del Estado.

No se si es histórico porque da pudor usar ese adjetivo en vista de que los muy devaluados medios de comunicación españoles han manoseado y trivializado el adjetivo hasta la náusea. Sí se que en unos días habrá gobierno y que eso levanta no pocas esperanzas en mucha gente. El Partido Popular (el resto de la derecha o está camino de desaparecer o es puro fascismo) debiera darse cuenta de que hoy no hay alternativa y solo de ellos depende que la haya en el futuro si, como dice Casado, esa es su vocación. Ciudadanos no existe y VOX debe ser combatido; sí, sobre todo por el PP. O será devorado.

Debieran acallarse las voces que desde el propio PSOE y sus aledaños (algunos barones, viejos roqueros, socialistas que dicen ser pata negra y otras faunas) han oficiado una especie de quintacolumnismo de eso tan raro que llaman “sanchismo”. También ellos han perdido; háganse a un lado y no estorben.

Ojalá desaparezca de nuestro lenguaje para siempre la palabra “constitucionalista”, mendaz denominación que sirve para designar precisamente a quienes no les interesa la Constitución más que para sus fines cortoplacistas, romos, muy poco patrióticos. Para eso y para dividir, estigmatizar y agredir. 

Gobierne pues el Gobierno y hágalo con la determinación que corresponde a su magistratura y su misión. Sin aspavientos pero, llegado el caso, con la firmeza que exige el cumplimiento del mandato que ha recibido de la voluntad popular. Habrá mucho ruido, va a ser difícil, pero el Gobierno dispone de las herramientas necesarias para laminar si hace falta a quien busque el modo de torcer esa voluntad.

Suerte. Nosotros, la gente corriente, nos jugamos mucho. 


viernes, 13 de diciembre de 2019

COP25: la gente estamos preparados para afrontar la emergencia climática, pero nos gobiernan suicidas

Como en otras ocasiones, cedo encantado este espacio para difundir informaciones que me parecen de gran interés. En esta ocasión se trata del  

Comunicado final de la Cumbre Social por el Clima sobre COP25
La Cumbre Social por el Clima (CSxC) ha constituido un espacio fundamental de contestación social a la COP25. Desde que recibimos el testigo no deseado de intentar levantar este espacio en un tiempo récord, nos comprometimos a funcionar como un altavoz de las demandas de las comunidades del Sur Global y, en particular, de los movimientos sociales latinoamericanos y chilenos, cuya voz pretendía silenciarse. A pesar del reto logístico y humano que implicaba organizar todo en tan poco tiempo, siempre quisimos cuidar la coordinación con los diferentes espacios sociales chilenos que ya estaban en marcha, particularmente la Minga Indígena, la Cumbre de los Pueblos y la Sociedad Civil por la Acción Climática (SCAC). Estos espacios mantuvieron sus actividades en Chile, pero era fundamental la presencia tanto de sus mensajes como de sus delegaciones en la CSxC. Elementos como la denuncia del extractivismo, la violación de los derechos humanos, las demandas relativas a la justicia social y a los pueblos originarios han estado desde el principio en el centro de nuestras reivindicaciones. Con plazos muy apretados (y gracias a la contribución de la Universidad complutense de Madrid y UGT) se ha logrado el reto de habilitar el espacio físico y humano para la celebración de la CSxC. Hemos canalizado más de 370 peticiones de actividades estructuradas en torno a diferentes ejes temáticos: límites planetarios, sistema económico y financiero, justicia social, sistemas políticos, democracia y derecho humanos, interseccionalidad y soluciones verdaderas. Más de 15.000 personas y 300 organizaciones, redes, colectivos y movimientos sociales de todos los continentes se han dado cita estos días en la CSxC para hablar, intercambiar ideas y hacer propuestas sobre ecofeminismo, migraciones, neocolonialismo, indigenismo, empleo, agroecología, energía, transiciones, democracia o cultura regenerativa, entre otros. Frente a los decepcionantes debates en la negociación oficial, que giraban en torno a los mercados de carbono o las compensaciones, la CSxC se ha encargado de abrir el espacio a un debate mucho más rico y diverso sobre las verdaderas soluciones. Pero, por encima de todo, el espacio de la CSxC ha servido para continuar tejiendo la red social y comunitaria que nos hará más fuertes para el escenario de crisis ecológica, social y climática que enfrentamos. 

Durante las asambleas plenarias de cada día, en algunas de las cuales han llegado a participar cerca del millar de personas, hemos tenido la ocasión de escuchar a decenas de compañeras y compañeros de comunidades muy diversas que han compartido sus luchas y cómo están confrontando en primera línea las agresiones extractivistas y los impactos climáticos. Compartir estas dos semanas con personas de pueblos indígenas ha sido una de las experiencias más constructivas, enriquecedoras y emotivas de la CSxC. Como dicen en la carta entregada a la Presidencia de la COP25, los pueblos indígenas son los “guardianes de la vida en los territorios más biodiversos del planeta”, quienes trabajan por “el buen vivir, la vida, la naturaleza y la humanidad, sean indígenas o no”. Estos pueblos y naciones indígenas (que defienden el territorio de las multinacionales, del extractivismo, de la mercantilización del planeta), han dejado claro que la tierra es esencial para el sustento de los seres humanos y no humanos y que es importante el equilibrio entre lo material y lo espiritual. Desde su concepción de la Madre Tierra como un ser vivo y desde sus conocimientos tradicionales, han aportado muy valiosas visiones hacia la transición ecológica necesaria. Nos unimos a estos pueblos y naciones denunciando el papel de las multinacionales, principalmente las españolas, exigiendo el fin de la criminalización y persecución que sufren por proteger los ecosistemas, declarando a la Madre Tierra como un ser vivo sujeto de derecho y demandando que se mantengan los combustibles fósiles bajo el suelo, fuera de los actos del extractivismo colonialista.

Si algo hemos aprendido de los pueblos indígenas es que el colonialismo continúa, no solo en las grandes empresas, sino también en nuestras maneras de pensar y actuar. Durante estas dos semanas hemos cometido errores fruto de un pensamiento que, pese a la buena voluntad, no cuestiona suficientemente el poder de las personas blancas. Errores que han generado dolor. Queremos disculparnos por ello. Y queremos aprender de estos errores. El camino de la descolonización es largo, pero queremos recorrerlo porque, como termina la carta presentada por la Minga Indígena a la COP25 “es el momento de unir todos los esfuerzos del mundo y dejar de lado nuestras diferencias”.

Queremos destacar también la persecución que sufren especialmente las mujeres y el pueblo mapuche (cuya represión es una práctica histórica de todos los gobiernos hasta la fecha). Por eso apoyamos su lucha y exigimos el cese de la represión y la liberación de las presas políticas. De la misma manera, apoyamos a todos los pueblos en lucha por la defensa de sus territorios y rememoramos a quienes han sido asesinadas en el ejercicio de este derecho. Ha sido un honor contar en la cumbre con Laura Zúñiga Cáceres, hija de Berta Cáceres, asesinada por el gobierno de Honduras por defender su territorio.

Nuestra mirada tampoco ha dejado de estar en las recientes movilizaciones de Chile, cuya población sale diariamente a las calles para luchar por el cambio. Hemos denunciado las violaciones de los derechos humanos del gobierno de Piñera, que asesina, desaparece, hiere, tortura y viola. Son la manifestación palpable de la crisis del sistema neoliberal, que no solo ha precarizado el sistema de salud pública, expoliado el sistema de pensiones y endeudado a amplias capas de la población (y muy en particular a la población estudiantil), sino que lleva décadas acometiendo una política extractivista depredadora del territorio. A medida que la crisis climática se hace más palpable en Chile -con procesos como la desertificación, la esquilmación de los acuíferos o la subida del nivel del mar, minando las posibilidades para la vida en los territorios-, estas demandas se han ido incorporando a las luchas por la justicia social. Por ello desde la CSxC hemos querido en todo momento visibilizar este nexo que relaciona la crisis social con la crisis ecológica como manifestaciones de un mismo problema: un modelo económico que atenta contra la vida. 

En las asambleas plenarias también se han seguido las negociaciones oficiales de la COP25, la lucha climática de los movimientos de la juventud, el lanzamiento del manifiesto latinoamericano por el clima por parte de la SCAC/FIMA, la declaración final de la Cumbre de los Pueblos, las luchas de las defensoras de derechos humanos, la criminalización de la protesta y las luchas de activistas contra combustibles fósiles y megaproyectos, los ecofeminismos y las alternativas para un futuro deseable. La difusión de la cultura también ha sido central; a través de los espacios de exposiciones, talleres artísticos, performances, lecturas de poesía y actuaciones musicales.

Nuestra visión sobre la COP25

Nosotras y nosotros, defensores de la justicia climática, personas científicas, jóvenes, mujeres, indígenas, campesinas, activistas de organizaciones y movimientos sociales de todo el mundo, nos hemos reunido en la Cumbre Social por el Clima y nos hemos manifestado masivamente en Madrid para hacer sonar una vez más la alarma, con una sola voz: las negociaciones de la COP25 nos conducen a un calentamiento global de consecuencias catastróficas. Depende de nosotras articular las respuestas a la emergencia climática, no podemos esperar nada de la mayoría de los Estados cuyos compromisos deberían verse enormemente incrementados. 

La vida de las personas y nuestro planeta están en peligro. Los países del Norte Global acumulan una deuda histórica a la que deben responder garantizando los fondos necesarios para dar respuesta a la emergencia ecológica y social de la mayor parte del planeta. Es inadmisible seguir cuestionando las salvaguardas de derechos humanos en la lucha climática. Sería imperdonable que mecanismos como los mercados de carbono o los mecanismos de desarrollo limpio siguiesen siendo la fuente de enormes vulneraciones sociales y ambientales.

Esta cumbre nuevamente sigue obviando la necesidad de echar a los grandes contaminadores de estas cumbres. Es más, permite que a través del patrocinio se conviertan en un escaparate donde lavar de verde a las empresas responsables de la degradación climática, obteniendo además acceso privilegiado a políticos y negociadores. 

Mientras se mencionan en los plenarios las masivas movilizaciones de los pasados meses, se ignoran las demandas de medidas reales, echando a más de 300 personas de la cumbre oficial –defensores de la justicia climática, personas científicas, jóvenes, mujeres, líderes indígenas, representantes de organizaciones de todo el mundo–, que se habían unido en una protesta pacífica para hacer sonar la alarma con una sola voz: las negociaciones de la COP25 están peligrosamente desviadas.

En 2015 los países convenían acordar un débil proceso conocido como el Acuerdo de París, pero tal y como la comunidad científica está poniendo en evidencia, este pacto global parece incapaz de mantener el incremento de la temperatura global muy por debajo de los 2ºC y a ser posible en 1,5ºC. Esta COP25 podría reducir aún más esa ambición. Dilatando los tiempos de presentación de nuevos compromisos, podemos retrasar durante años afrontar la emergencia climática, lo que tendrá catastróficas consecuencias.

Apenas quedan 10 años para enfrentar la emergencia climática. Sin embargo, se sigue proponiendo profundizar en mecanismos como los mercados de carbono o mecanismos de desarrollo limpio que ya han sido fuente de numerosas violaciones de derechos humanos y ambientales. Seguir permitiendo que las grandes empresas petroleras, de aviación civil y marítima, mineras, eléctricas… sigan condicionando la ruta de descarbonización de la economía es sencillamente inadmisible. Solo una correcta planificación que consiga transformar el sistema capitalista depredador en un sistema que quepa dentro del planeta y con la vida en el centro podrá frenar la emergencia climática.

En estas últimas horas de la COP25 reafirmamos nuestro compromiso de articular soluciones reales a la emergencia ambiental y social. Es nuestra capacidad de movilizarnos, organizarnos y entendernos lo que nos puede salvar de la emergencia ecológica y social que vivimos. Hemos aprendido las unas de las otras, hemos trazado lazos de solidaridad, nos hemos contagiado las ganas de luchar. Nos vamos mucho más fuertes de lo que llegamos. Mantendremos la presión frente a los políticos en defensa del bien común. Seguiremos en las calles para frenar la emergencia climática, de Santiago a Madrid articularemos redes de solidaridad con las poblaciones que luchan por la justicia en todas partes del mundo. Frente a la política neoliberal, las zonas de sacrificio o la locura de seguir extrayendo combustibles del suelo llamamos a la resistencia pacífica pero firme y continuada, al fin y al cabo, el mundo ha despertó ante la emergencia climática.