miércoles, 8 de junio de 2016

La Socialdemocracia

Si a usted le preguntan si sabe qué es la calidad, sin duda dirá que sí; pero si le piden que defina “calidad” es probable que le cueste trabajo salir del aprieto.

¿Sabe usted qué es la socialdemocracia? Claro, claro que lo sabe, faltaría más. Pero ¿podría definir qué es? Complicadillo ¿eh?

Como no tengo demasiado interés en debatir sobre si eran socialdemócratas o no Karl Marx y Friedrich Engels, aquí les dejo las palabras de Pablo Iglesias (junto con el uso de la corbata por el secretario general de Podemos y el catálogo-programa, son los asuntos del máximo interés en estos días) al respecto y ustedes mismos sigan con la murga si les place: https://www.youtube.com/watch?v=OapGc2VjsWg

Siempre se puede recurrir a la Wikypedia. Yo lo he hecho y la verdad es que resulta ilustrativo y, si uno aprovecha todas las capacidades al hipertexto, puede iniciar una navegación que enriquece pero que no sabe uno muy bien a donde nos puede llevar…quizás porque el horizonte, como el universo, está hecho de una materia difusa.

A mi lo que me parece es que, en ausencia de coordenadas claras (definir a partir del abandono del marxismo o algún que otro acontecimiento histórico y cosas así es bastante elemental), más valdría no discutir demasiado sobre quién es y quién no es socialdemócrata y comenzar por pararse a recomponer el tipo. Reclamar, como acabo de oír en televisión a Susana Díaz la “representación” en España de la socialdemocracia para el PSOE, muy en la línea de la habitual apropiación en exclusiva del sustantivo plural “los socialistas” pues la verdad, resulta inquietante por ser una ocurrencia de todo a cien en quien pasa por ser la gran esperanza blanca.

Que lo diga yo poco importa, pero hay voces, incluso dentro de la estructura orgánica, que demandan otra cosa, un poquito de por favor por así decir; por ejemplo Ignacio Urquizu (destacado militante del PSOE) reclama con urgencia “una conferencia europea de muy alto nivel para definir el proyecto socialdemócrata y marcar líneas de actuación” La crisis de la socialdemocracia ¿Qué crisis? Los libros de la Catarata 2012.

¿En qué se parece el Partido Democrático de Matteo Renzi que evitó llamarse “socialista” y que está en serias dificultades a juzgar por los resultados de estos días en la primera vuelta de las municipales italianas, al de un Hollande y Valls acosados en las calles por quienes se resisten a una reforma laboral que tiene poco de “socialista” o al SPD aliado de Merkel y al que no parece irle muy bien la experiencia a juzgar porque está en franca caída tras la sangría de apoyos (el 50% en cuatro años) en Baden-Wurtemberg y Sajonia?

De los 28 estados de la Unión, en 9 de ellos quienes se llaman a sí mismos socialdemócratas tienen un papel relativamente determinante; las fórmulas son diversas: pueden liderar una alianza de izquierdas como en la República Checa o pueden gobernar de la mano de los democristianos como en Austria. Si vemos el panorama europeo, apreciamos con facilidad la falsedad de que las llamadas “grandes coaliciones” estén de moda como si eso fuera el mejor hallazgo de la política contemporánea.

Y si a esa diversidad de papeles se une que, en el caso español, el PSOE de Sánchez, no es ya que pueda pactar a derecha o a izquierda como sus homónimos europeos según sople el viento, sino que está dispuesto -o lo estaba hasta la fallida investidura- a hacerlo a diestro y siniestro…a la vez (salvo que admitamos pulpo como animal de compañía, o sea, que Ciudadanos es de centro izquierda y hasta un poquito socialdemócrata) pues no resulta nada desencaminada la petición de Urquizu.

Por completar el cuadro: en Europa la capacidad de pactar va directamente relacionada con la perdida de apoyos en las urnas. No, claro que no es un designio fatal; es la observación de lo que está pasando en el continente; es una constatación empírica cuando hablamos de los partidos que se reclaman socialdemócratas, o socialdemócratas en sentido clásico porque, como sabemos, el magma (perdón por la pedantería) ideológico anda algo alborotado…no solo en España, y quién sabe si, en caso de celebrarse algún día esa “conferencia europea de muy alto nivel” habría dificultades para elaborar los gafetes.

Quien no quiera ver que desde hace al menos dos décadas el deterioro del proyecto político en sentido amplio, que por su propio impulso y por su capacidad de seducir al centro derecha, fue el responsable de crear y sostener eso que llamamos el estado del bienestar y la Unión Europea, es paulatino, está ciego. En Europa los partidos que se dicen socialdemócratas llegaron a concitar el interés de cerca de la mitad de sus electorados; hoy si llegan al 25% pueden darse con un canto en los dientes.

Ya se que si digo que a estas alturas resulta patente que los partidos socialdemócratas clásicos se han equivocado al creer que gestionar el capitalismo en una alternancia cuasi natural con la derecha, era su misión histórica, se me puede tildar de bolivariano o vaya usted a saber de qué. Pero tal vez, solo tal vez, deberían abrir un poco el foco y abandonar protagonismos que encajan mal con la tradicional capacidad de la izquierda para asumir e incorporar nuevas energías; nos jugamos mucho; todos.

viernes, 3 de junio de 2016

26J Lemas e imagen de campaña

 
“Ahora más que nunca” es el lema de campaña elegido por el PP para el 26J. No me consta que lo vayan a cambiar teniendo en cuenta que es una copia literal de uno que ya utilizó la Cruz Roja a finales de 2012.

En todo caso, es una muestra de que, en general, los creativos de los partidos o las agencias que contratan no se estrujan precisamente las meninges a la hora de buscar fórmulas originales.
En esto, como en casi todo lo que concierne a estas disciplinas, Podemos y ahora Unidos Podemos, es quien más se emplea; conocen muy bien los entresijos de la comunicación y el márketing políticos: saben manejar los tiempos y las oportunidades en sus comparecencias y nunca desaprovechan una oportunidad. Por ejemplo, cuando en marzo de 2015 Fernando León de Aranoa propuso a Podemos la realización del documental “Política. Manual de Instrucciones” que se estrena hoy, aceptaron a la primera: lo que podremos ver en las pantallas es un adelantamiento a mil por hora a todas las formaciones políticas; y no es la primera vez que comprobamos que en esta materia van muy por delante.

Pero, veamos algunos detalles relativos a los principales partidos PP, PSOE, Unidos Podemos y Ciudadanos que compiten en la arena del Estado:
Tanto PP como Ciudadanos vuelven a utilizar profusamente la fotografía en plano corto de sus respectivos candidatos.

Con respecto al 2OD, Rajoy se ha quitado la corbata y aparece con una americana azul a cuadros que le da cierto aire provecto pero desenfadado; aparte el plagio del lema que mencioné antes, esa imagen va bien con el eslogan “Ahora más que nunca” sobre todo porque en la cartelería se subraya con el que utilizó este partido en la anterior convocatoria “España en serio” y es, a mi juicio, coherente con lo que afirmó el secretario de Comunicación Pablo Casado en el acto de presentación de campaña: que venden “…una propuesta previsible, fiable y eficaz” nada de experimentos inconsistentes nos advierte Rajoy con su dedo acusador, ahora menos que nunca.

Albert Rivera aparece en las fotografías exultante y en plano medio como en la anterior cita; resulta obvio que para Ciudadanos su figura sigue siendo, en términos de mercadotecnia política, decisiva. Cambian los lemas: el 20D fue “Vota con ilusión” y ahora es “Tiempo de acuerdo. Tiempo de Cambio” En las fotos de diciembre miraba (quizás con ilusión) a la izquierda del espectador y en las de ahora (tal vez con pragmatismo) a la derecha. Nos queda la duda (pero poco) de quién es el propietario de la mano que estrecha en el cartel para el 26J: no lleva gemelos, pero arremanga la camisa muy abajo para lo que es moda en otras formaciones.

Confieso que me sorprendió el acto de proclamación de candidatura de Pedro Sánchez. Bien, de acuerdo con los estrategas de campaña, la manera -la única- de decirle “no” a Rajoy es decirle “sí” a Pedro Sánchez, de modo que “Sí, un sí por el cambio” es el lema de campaña que, alude de forma bastante obvia al juego sí-no de la sesión de investidura. Pero la imagen de Pedro Sánchez, siempre potente, no forma parte -al menos no de forma principal- de la iconografía en esta ocasión. Ignoro por qué y no especularé sobre eso. Sí me parece que, aunque los dirigentes del PSOE se han empleado a fondo en sostener que no son los nuevos comicios una suerte de segunda vuelta, el paso de “Un futuro para la mayoría” a “Sí, un sí por el cambio” sugiere otra cosa. Finalmente, el PSOE recurre de nuevo a la palabra “cambio” que utilizó por primera vez que yo recuerde Felipe González en 1982 y que lo mismo vale para un roto que para un descosido a juzgar por el uso que han hecho de ella en diferentes citas electorales prácticamente todos los partidos. Desde que en la Grecia Clásica discutieran sobre este asuntillo del cambio Heráclito y Parménides parece que sigue estando de actualidad.

“Un país contigo” y “Por un nuevo País” fueron los lemas usados en la campaña del 20D por Podemos y Unidad Popular (IU) respectivamente. Poco que decir en la comparativa con Unidos Podemos; en puridad, sería comparar cosas disímiles, aunque no resista la tentación de hacer una broma en forma de juego de palabras: Quizás cuando nos hablan de “La sonrisa de un país” eslogan de UP para la actual campaña, se refieren a uno nuevo y contigo, algo muy acorde con la imagen elegida, un corazón amoroso en el que confluyen distintas sensibilidades y puntos de vista. Habrá quien tilde esta iconografía de naif e incluso quien asegure que tras tanta ingenuidad se oculta el comunismo y los bolivarianos todos; en la presentación de campaña el propio Iglesias aseguró que tratan de definir el “…estado de ánimo con el que afronta esta campaña UP, con ilusión y con sonrisas que miran al futuro”

Como no es cosa de criticar a nadie en particular, insistir en que a mí y exclusivamente desde el punto de vista de la comunicación política, el tono general me parece más bien mediocre. Puede que tenga que ver, claro, con un cierto cansancio por tener que afrontar dos campañas seguidas sin otra novedad que la coalición UP y el conocimiento ciudadano de los comportamientos de unos y otros entre ambos comicios. Ya lo mencioné antes, pero tal vez el paradigma de lo que quiero decir sea el cambio que ha experimentado Ciudadanos. No me refiero a la ideología de este partido sobre la que, naturalmente, tengo una convicción plena, sino sobre su posicionamiento político a través de sus instrumentos de comunicación: nos pidió que votásemos con ilusión y ahora nos invita al cambio por la vía del acuerdo ¿quizás sin ilusión?

sábado, 21 de mayo de 2016

Muros


El Muro de Berlín cayó en la noche del 9 al 10 de noviembre de 1989. En la primavera siguiente aún estaba en pie el Checkpoint Charlie y prácticamente todo el Muro, pero en los alrededores de la Puerta de Brandenburgo se vendía la historia en pequeños trozos de hormigón junto con toda una parafernalia de insignias, gorras, correajes, condecoraciones… presuntamente de la antigua Policía Popular, los Vopos. Compré un pequeño catalejo de fabricación rusa que regalé a mi hijo, quizás para que alcanzara el horizonte si eso le pudiera ser de alguna utilidad. En aquella lluviosa y fría mañana de abril la zona era como un escenario abandonado y, alejándome hacia el Este, hacia el final de tantas cosas, por la famosa avenida Unter den Linden, recuerdo que lo único que sentí fue melancolía; no sabría decir por qué.

Muchos años después, en un encuentro de periodistas con Alonso Álvarez de Toledo, embajador español en la RDA aquellos días, recordábamos que más allá de los movimientos de la política, el muro de la vergüenza (así se le llamó mucho tiempo) cayó finalmente por casualidad. Permitan que refiera el episodio, no por conocido, menos peculiar: El día 9 un portavoz de la RDA, Günter Schabowski, leía un comunicado en rueda de prensa para anunciar que “…se podrá viajar fuera de la RDA sin condiciones previas…” Un periodista de Bild Zeintug, Peter Brinkmann, preguntó “¿Cuándo?” Y la respuesta en absoluto prevista de Schabowski fue “…según creo yo, inmediatamente” El embajador lo cuenta muy bien en un artículo publicado en El Mundo: http://www.elmundo.es/la-aventura-de-la-historia/2014/11/05/54590409268e3e932f8b458f.html
El resto es sabido, lo política de bloques que había separado al Este de Europa de lo que, para entendernos, llamaremos Occidente durante 28 años, terminó por un error burocrático. Las paradojas de la historia.

No conozco a nadie que no celebrara la caída del Muro de Berlín; ni de derechas ni de izquierdas. Pero conozco poca gente, de izquierdas o de derechas, que levante la voz para denunciar que la infamia, lejos de terminar, ha ido a más. En el verano de 1961 una de las ciudades más bellas y vitales de Europa quedó dividida por los intereses de la geopolítica y la ideología. Aquello acabó y con aquello un modo de entender el mundo.
Quiero creer que los nuevos muros de la vergüenza no son un modo de entender el mundo, sino solo el producto pasajero de la injusticia y la estupidez y, por tanto, episodios como tantos otros con los que se arma la Historia.

En el mundo hay hoy 65 muros transfronterizos, 49 más de los que había cuando cayó el de Berlín. Es de 1980 el que construyó Marruecos en la zona de Tinduf, frontera con Argelia, para separar las zonas controladas por el Frente Polisario; en Belfast, Irlanda del Norte, existen lo que eufemísticamente se llaman “líneas de paz” que separan comunidades católicas de protestantes, algunas de las cuales datan de finales de los años sesenta; en el 74 se levantó una barrera que parte en dos la capital de Chipre, Nicosia, y separa comunidades filo turcas de las pro griegas. Son solo tres ejemplos del fracaso de la diplomacia…o de la condición humana.
Son más recientes -eso es lo descorazonador- otras murallas, de ladrillo, de chapa, de hormigón, de alambre de espino, a veces el muro es un mar lleno de muertos…tanto da: son las que pretenden absurdamente detener el viento o contener el torrente en un puño. Hungría/Serbia; España/Marruecos; Grecia/Turquía; India/Bangladesh; Bulgaria/Turquía…Todas son recientes, todas  son injustas;  y es falso que se levanten para preservar nuestro modo de vida…sólo son el fruto amargo del egoísmo.

Y son, sobre todo, producto del miedo.
Quizás debiéramos desempolvar aquel viejo catalejo ruso y echar un vistazo. Tal vez, efectivamente, se pueda ver más allá del horizonte, hacia el futuro, un futuro acaso  mejor… aunque sea por casualidad.

jueves, 12 de mayo de 2016

La familia


Termino de leer Los Tyrakis (Ana R. Cañil y Joaquín Estefanía, Galaxia Gutemberg 2016) Me parece un contrapunto imprescindible a tanta información política y/o económica. Es la historia reciente de una familia griega.

El resumen que se me ocurre sobre la marcha es que si la familia no sirve para tejer una red solidaria y protectora que acoja a cualquiera de sus miembros que lo necesite ¿para qué diablos sirve? No es el amor, no es la tradición, no la costumbre…lo que nos libra de volvernos extraños es el apoyo cuando hace falta.

Naturalmente, no estoy hablando de socialización, sentimiento de pertenencia e identidad…que también; hablo de necesidad; hablo de que la vida pasa demasiado rápido como para perder el tiempo esperando a que escampe, suponiendo que se nos aparecerá la virgen y mirando al horizonte de la punta de nuestra nariz mientras alrededor hay sufrimiento, soledad, abandono o precariedad entre los nuestros.
Grecia es un país del sur; los griegos se parecen a nosotros y en una familia tan larga como Los Tyrakis hay de todo: desde quienes aceptan con resignación -a la fuerza ahorcan- lo que les pasa, a quienes creen que aceptar sin más que nuestros hijos van a vivir peor que nosotros, eso que se dice de modo tan alegre e irresponsable, es de una gran miseria moral, muy poca calidad humana y la santificación de una injusticia criminal. Pasa allí. Y aquí.

Cuando Franco y el Movimiento Nacional, nos dijeron que los pilares de la sociedad eran el municipio, el sindicato y la familia. Pero aquella familia falsamente patriarcal y secretamente matriarcal (parece que fue ayer) se fue disolviendo en la modernidad hasta el punto de que hoy cabe dudar si cumple un papel que le fue propio, si no hay otras instancias que lo hagan: proveer de estabilidad emocional, sobre todo porque ya no podemos hablar, desde ese punto de vista y sin más, de “familia” y habría que precisar a qué tipo de familia nos referimos; y esto aplicando distintos criterios demográficos, socio-económicos, ideológico-culturales, etc.
No es ese el asunto, sin embargo. Lo es que un día de finales de 2008 nos levantamos pobres; así, de golpe. Y todo cambió. Como en Grecia, lo sucedido ha colocado a muchas familias españolas al borde del colapso -sean de un tipo u otro- y ha cercenado de un tajo las expectativas de muchos jóvenes y ya no tan jóvenes. Y hay muchos griegos y muchos españoles que viven en el filo de la navaja.

Este cambio radical, inesperado, ha obligado a muchos mayores a ayudar a sus hijos y/o a sus nietos, con un triple efecto: la merma efectiva de la capacidad económica de cuantos tiran de la pensión o de sueldos modestos, la frustración y la rabia de esos mayores que se esforzaron toda la vida para poder sentir la alegría de que los suyos volaran por sí mismos sin ataduras ni afectivas ni económicas y, lo más grave: la frustración y la rabia de quienes han de aceptar la ayuda siendo como son en muchos casos personas más preparadas que sus padres y deseosos de tener su propia vida sin depender de nadie; el futuro debería ser siempre una promesa o una esperanza, pero hoy es una amenaza.
Personalmente no creo en el modelo económico que lo explica todo a partir del crecimiento: el crecimiento crea empleo y este da lugar a la emancipación y el bienestar, nos dicen. Es una ecuación perversa como vemos cada día: en Grecia y aquí. Lo que proporciona ese paradigma no es otra cosa que desigualdad.

Lean Los Tyrakis. Puede que nos explique también a los españoles.  

miércoles, 20 de abril de 2016

La moral y la política


La publicación del libro de la periodista Ana Terradillos Vivir después de matar y la entrevista del domingo pasado de Évole a Arnaldo Otegui, han vuelto a desatar los demonios.

Añadiré leña al fuego. El Estado, simplificando, es un constructo institucional que se basa en la Nación, y la Nación, esquematizando, también lo es, solo que ésta se forma asimismo a base de unos mimbres organizativos primarios más elementos culturales, identitarios, etc.

Pero no caben consideraciones de carácter moral ni para la construcción del Estado ni para la Nación. Si se admiten en esa permanente tarea, el odio no se disipa.
¿Debe un antiguo terrorista o amigos de terroristas arrepentirse y pedir perdón públicamente por ello? Sí, a sus víctimas desde luego; pero ¿públicamente? Sí, moralmente, sí. Pero la llamada vía Nanclares se basó en eso y fracasó.

¿Y qué importa? dirán seguramente aquellos a quienes el destino de los presos y ex presos de ETA les trae sin cuidado.
Lo importante, aseguran con toda probabilidad es que se instale el relato -el único cierto, dicen ellos- de que la organización terrorista y sus cómplices ha sido derrotada y esa gente son los perdedores y, por tanto, han de hacer profesión pública de su condición mientras vivan, aunque hayan cumplido condena, aunque con ellos la hayan cumplido sus familiares; es preciso, razonan, escribir la historia así.  

No quería decir que me suena, pero es que me suena.

¿Seremos capaces alguna vez, como Estado, de construir sin odiar?

sábado, 16 de abril de 2016

Paraísos


¿Cuánto dinero se esconde en los paraísos fiscales? Pues, dada su naturaleza opaca, es difícil saberlo. Tax Justice (http://www.taxjustice.net/) una organización independiente de especialistas en la gestión de tributos, abogados y activistas, considera que aproximadamente un tercio del PIB mundial, es decir, unos 21 billones de dólares.

A mi me parece una barbaridad pero claro, siempre habrá quien replique que comparado con qué. Tampoco puedo saber de cuanto estamos hablando en términos de evasión fiscal; mucho, en todo caso…y mucho es mucho y no hay que compararlo con nada.
Quizás los datos que ofrece Oxfam para España nos pongan un poco más en situación: la organización estima que en esas jurisdicciones opacas se esconden casi 7 billones de euros; esto significa que en nuestro país el fraude fiscal podría alcanzar los 175.000 millones y no para de crecer, hasta el punto de que solo en 2014 la desviación de capitales españoles hacia paraísos fiscales se incrementó el 2.000 por ciento.

Por poner solo un ejemplo que permita disponer de algún elemento de referencia: en 2013 el gasto público en salud en España fue de 64.918 millones de euros, esto es, una cifra inferior a la de 2007, año desde el que no ha parado de bajar. Recuerden: el fraude fiscal relacionado con los paraísos fiscales es de unos 175.000 millones.
Y podríamos seguir así páginas y páginas. No tiene sentido.

Tampoco lo tiene debatir sobre las intenciones de quien hace uso de los paraísos fiscales acudiendo a la fórmula que sea, o distinguir entre lo que es legal y lo que es moral. Cabe, desde luego, argüir que un sistema fiscal es más solidario o menos, más o menos justo y equitativo, pero que quien utiliza los paraísos fiscales es un criminal, pues de eso no hay ninguna duda.
Como dijo Pero Grullo, en las democracias, las leyes las hacen los parlamentos y los gobiernos, y éstos resultan de las mayorías que deciden los ciudadanos. Con muchas reticencias que no son del caso, instituciones de diverso tipo que también derivan de la representación legítima influyen e intervienen en las reglas de juego. Así es que, aunque sea por delegación remotísima, alguna responsabilidad tenemos usted y yo en que existan los paraísos fiscales que, obviamente, no son fenómenos de la naturaleza ni excrecencias de la Providencia siempre inexcrutable.

Un suponer: Si Esperanza Aguirre dice que es natural que todo hijo de vecino intente por medios legales pagar menos impuestos, un ministro del reino de España (“esa persona a la que usted se refiere” ya saben) miente como bellaco para ocultar su participación en sociedades offshore y un cantamañanas de medio pelo que no tiene inconveniente en cobrar de una televisión pública, abomina de todo lo que huela a público y asegura que todo el mundo haría lo mismo (eludir impuestos) si pudiera, pues igual no es difícil entender de qué va todo esto sin necesidad de saber mucho de economía y hacienda.
De la austeridad y del déficit ya hablaremos otro día que hoy me da risa.

jueves, 14 de abril de 2016

Europa ya tiene su ley mordaza

Un secreto comercial es “una información que reúne todos los requisitos siguientes: a) es secreta en el sentido de que no es, en su conjunto o en la configuración de cada uno de sus componentes, generalmente conocida o fácilmente accesible a personas del ámbito que normalmente se relaciona con este tipo de información; b) tiene valor comercial porque es secreta …” (*)

¿Les parece una definición suficientemente precisa? No mucho, ¿verdad? Pues es la que contiene la Directiva de Secretos Comerciales que ayer fue aprobada por el Parlamento Europeo por 503 votos a favor, 131 en contra y 18 abstenciones; como es habitual populares y socialistas han votado en la misma dirección. La norma deberá ser ratificada por los 28 estados miembros de la UE que tendrán dos años para incorporarla a sus respectivas legislaciones.

El objetivo declarado es “la protección del saber hacer y la información empresarial no divulgada” y busca, por tanto, evitar el robo de información confidencial. Se entiende (dicen quienes defienden la bondad del texto aprobado) que se trataría de datos relacionados con la innovación, la producción de bienes y servicios y su comercialización, etc. Pero, hay quien se pregunta si, siendo tan genérica la definición de secreto comercial, hubiera sido posible por ejemplo que salieran a la luz los Panamá Papers; en definitiva, si esto abre la veda a la caza del periodista de investigación.

Esto último es lo que piensan casi 50 organizaciones relacionadas con la protección del derecho a la información que llevan tiempo batallando contra esta iniciativa legislativa europea; sin éxito como se ve. La Federación de Sindicatos de Periodistas ha calificado la norma como “atentado europeo contra la información”.

Pablo Mayo, en su crónica de hoy mismo en el periódico El Español especula con la siguiente posibilidad: “Este miércoles la Eurocámara decidió apoyar la renovación por 15 años la licencia del glifosato, el herbicida más utilizado en el globo. Mientras que la Organización Mundial de la Salud sostiene que la sustancia probablemente es cancerígena, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) defiende lo contrario. Pero Corporate Europe Observatory, una organización pro-transparencia, asegura que la UE se negó a proporcionarle los estudios sobre los que basa su evaluación del glifosato argumentando que eso violaría secretos comerciales”
La Directiva, como se ha explicado, tiene que recorrer aún camino hasta su aplicación práctica, pero tomamos la debida nota…porque parece que pintan bastos.



 

(*) For the purposes of this Directive, the following definitions shall apply: 

 ‘trade secret’ means information which meets all of the following requirements: 

(a) is secret in the sense that it is not, as a body or in the precise configuration and assembly of its components, generally known among or readily accessible to persons within the circles that normally deal with the kind of information in question; 

(b) has commercial value because it is secret;  

(c) has been subject to reasonable steps under the circumstances, by the person lawfully in control of the information, to keep it secret; 

‘trade secret holder’ means any natural or legal person lawfully controlling a trade secret; 

‘infringer’ means any natural or legal person who has unlawfully acquired, used or disclosed trade secrets; 

‘infringing goods’ means goods whose design [in fr "conception"], characteristics, functioning, manufacturing process or marketing significantly benefits from trade secrets unlawfully acquired, used or disclosed.