lunes, 31 de octubre de 2016

¿Y ahora qué?

Puesto que es cosa de días que tengamos el gobierno que tanta falta nos estaba haciendo y ya hemos evitado las temibles terceras elecciones, voy a hacer mi aportación personal respecto al futuro de la izquierda en este nuestro contrito país. Tal vez les parezca a ustedes delirante lo que voy a decir; si es así, les ruego lo comprendan: aún estoy algo traumatizado por los recientes acontecimientos que van desde el 20D hasta anoche mismo con la entrevista de Jordi Évole a Pedro Sánchez.
Vaya por delante que tengo esperanza. O sea. Y no tanto es lo mío un asunto de fe en la condición humana o en la altura de miras de nuestros políticos, sino porque a la fuerza ahorcan.

Bien, pudo haber un gobierno presidido por Sánchez. Sí, pudo haberlo. Como estoy decidido, en aras del buen rollo, a admitir pulpo como animal de compañía, dejémoslo en la evidencia (que, en efecto pudo haberlo y no fue tal porque Podemos no quiso) y no la adornemos con juicios de valor añadiendo calificativos…cambio, progresista, regenerador…ya saben; o reproches e intenciones ocultas de unos y otros, sorpassos y otras mandangas, ya me entienden.
Hay gobierno del PP porque el PSOE decidió desbloquear las instituciones y evitar una tercera convocatoria a las urnas. Bueno, ya digo que admito como verdad universal que un pulpo puede ser una estupenda mascota, así es que no argumentemos ni añadamos tampoco en este caso calificativos a lo que acabo de escribir.

El hecho es que arranca la legislatura y gobierna Al Capone y los suyos.
En paralelo, el partido que fuera alternativa de gobierno y gobierno mismo antañón, se desangra y hay que suturar con rapidez. No hay más terapia que celebrar (sin prisa pero sin pausa, como dijo el otro) un congreso y, a renglón seguido, elegir un/a líder. A mi me parece que Sánchez y Díaz están amortizados y deberían hacerse el harakiri por el bien de todos, pero eso es cosa de ellos; “de ellos” quiere decir del partido incluyendo a sus militantes, claro.

También en paralelo, Podemos intenta encontrar su lugar en la tierra media; con mucho menos dramatismo del que se dice y se dirá, pero también se mira hacia dentro. Eso le toca aparte de sus tareas parlamentarias en el seno de UP, y conscientes creo, de que sea luchando contra el lado oscuro de la fuerza o contra Los Otros según los gustos y aficiones, en ese terreno va a seguir teniendo por delante una titánica batalla, más si cabe que hasta ahora...y lo de menos es Inda y otras chorradas.
De modo que igual sería buena idea que, contra toda tentación autodestructiva, Psoe y UP ahorren fuerzas y se dediquen a encontrar espacios comunes en la oposición a Rajoy manteniendo un perfil bajo en sus mutuas relaciones con el propósito loable de no herirse más, como aquellos hermanos que prefieren verse solo en Navidades para tarifar lo justo.

¿Rufianes, y otros asuntos sin duda llamativos? Pues sí, no digo yo que no sean cosas importantes, pero forman parte del paisaje.

Y ya veremos. Si Rajoy se siente cómodo solo puede ser humillando más al Psoe y utilizándolo a su antojo y si no es así, abrirá la caja de los truenos, que para eso tiene la llave, y convocará elecciones. ¿Y entonces qué? Cuanto me gustaría que en ese momento la izquierda pueda hacer que se trague la urna. ¿Un cuento de hadas? Bueno ya les digo que tiendo al delirio en este Otoño calorito. Pero ¿a que estaría bien?
 

lunes, 24 de octubre de 2016

No, mirusté

Pues ya está. El Psoe hará posible la investidura de Mariano Rajoy y, consecuentemente, un nuevo gobierno del Partido Popular. O como dicen los que mandan ahora, mirusté, han desbloqueado la situación, evitado la catástrofe para España y el cosmos en general, de unas terceras elecciones; lo aseguran, por ejemplo, ideólogas (¿se podrá decir “ideólogas”?) sobrevenidas como Elena Valenciano, fina estadista formada en las europas socialliberales.

Ya no es el tiempo de las caras mustias, las tristezas y los sentimentalismos, las nostalgias de lo que fue y no volverá. Con veinticuatro horas ha sido para mi suficiente. Cuanto antes pase esta llorera de recuerdos, lealtades y carnés rotos mejor.
Tampoco es buena idea encastillarse en la burla o la santa irritación semántica. ¿Que hay quien dice, mirusté, que el PSOE está fracturado pero no roto, nunca roto (Luena, otra luminaria, ésta en desgracia) como si no fuera exactamente lo mismo, pues nada, adelante con los faroles…o los faralaes, ya me entienden.

Sobre si se abstienen todos o unos cuantos, de golpe o en dos sesiones en diferido y en forma de simulación mirusté, da igual. El resultado es el mismo. ¿Qué habrá quien se obstine en no respetar lo que un Comité Federal abierto en dos ha decidido y por tanto se pase por el forro de sus tristezas el sacrosanto Reglamento? Bueno, es el signo de los tiempos; el Psoe lleva mucho tiempo no respetándose a sí mismo…nada nuevo en este sentido pues.
Como van a escribir un relato de lo sucedido y nos lo van a repetir hasta la náusea, yo no se ustedes pero yo voy a hacer un ejercicio de memoria para no perder la perspectiva, por mera economía de esfuerzo. Hace poco recomendé que el tal relato se lo encargaran a Javier Marías. Es un intelectual orgánico algo incómodo porque tiende a despreciar a cualquiera que no sea él, pero a estas alturas qué más les da a barones, baronesas y personales menores. Al fin y al cabo Marías es un maestro de la ficción. No me han hecho caso, pierdan cuidado, tirarán de lo que mejorcito de la casa.

El 28 de diciembre de 2015 el Comité Federal dijo que “…la autodeterminación, el separatismo y las consultas que buscan el enfrentamiento sólo traerán mayor fractura a una sociedad ya de por sí dividida. Son innegociables para el Partido Socialista y la renuncia a esos planteamientos es una condición indispensable para que el PSOE inicie un diálogo con el resto de formaciones políticas” y sus voceros (las hemerotecas están al alcance de todo el mundo) aseguraron, por si no estaba suficientemente claro, que no había que entenderse con populistas. Así es que toda opción que tuviera en cuenta un acuerdo con Podemos, tercera fuerza con apenas medio millón de votos menos que el Psoe, quedada cegada.
Luego vino el acuerdo con Ciudadanos, que habría de dar lugar a un gobierno transversal (sea lo que sea transversal) y de cambio y, a renglón seguido, la oferta de un trágala a Podemos. “De cambio” y con Ciudadanos: hay cosas que no resisten el paso del tiempo ¿verdad?

Celebrose la investidura de Sánchez y nada hubo. Bueno sí, hubo que los lingüistas del Partido inventaron un nuevo paradigma según el cual “con” es lo mismo que “como”, esto es que al votar como el PP, Podemos lo hacía con el PP. Una revolución del castellano toda vez que, por extensión, preposiciones y adverbios, tan molestos para los estudiantes menos memoriosos, quedaban reducidos a una sola cosa. Junto con el concepto de abstención técnica de reciente cuño, estoy seguro que los académicos de la lengua tienen tajo para mucho tiempo.
Y volvimos a votar en Junio con aquella resolución del Federal en vigor, así es que en esas circunstancias no podía haber alternativa al recrecido PP ni siquiera a pesar del pestazo que día a día emana de Génova. Lo de Sánchez amagando sin dar, su defenestración por procedimientos digamos poco elegantes y toda la comidilla que hemos vivido estos días se olvidarán pronto por el común de los mortales…no por los militantes, no por quienes votaban al Psoe; pero eso, al fin y al cabo, es cosa de cada cual.

A mi lo que me parece más grave en estos días es cómo un partido fundamental en la historia del siglo XX en España y en Europa, ha ido haciendo y haciéndose trampas desde el 20 de diciembre, hasta llegar pasito a pasito a la monumental doble falacia de afirmar que abstenerse no es dar el gobierno al partido más corrupto del continente y que no había otra opción porque para los españoles es malo votar por tercera vez, algo sobre lo que, obviamente, no tienen ninguna certeza ni tienen derecho alguno a juzgar.
Eso en cuanto al presente. Y en cuanto al futuro inmediato, los estrategas (si es que los hay que ya lo dudo) se equivocan por completo. Es una simpleza afirmar que van a liderar la oposición. Lo que pasará es que la gente decente del Partido va a sufrir mucho, porque esos 85 diputados -o los que queden después de la investidura del capo di capi- van a estar, como dicen en mi pueblo, cogidos por las pelotas por Mariano Rajoy que, con la llave en la mano, puede a partir de mayo disolver el Parlamento y convocar nuevas elecciones cuando le de la real gana. ¿Y entonces que dirá la muy brillante Valenciano? ¿Qué eso no son terceras elecciones?

Asunto concluido, mirusté. Por desgracia…porque durante mucho tiempo en la política española no vamos a poder contar con una pieza que fue clave. Y eso es una mala, una pésima noticia.
Ahora lo que me importa es qué va a hacer Unidos Podemos una vez el Gobierno esté en marcha y el Parlamento funcione a pleno rendimiento. Va a tener que emplear mucho tiempo y esfuerzo en defenderse, sí; creo que eso ya lo saben. Lo que no tengo muy claro es si se dan cuenta de la enorme responsabilidad que les ha caído encima: gestionar la ilusión, la poca que nos queda.



jueves, 29 de septiembre de 2016

Espectáculo insufrible más allá del PSOE


He sido y soy muy crítico con el PSOE y con Pedro Sánchez. En la noche del 20 D escribí en este mismo lugar que el mandato de las urnas debía interpretarse como una oportunidad de revertir los efectos más graves de la legislatura más dañina que he conocido y que ello podría hacerse mediante un acuerdo específico entre PSOE, Podemos y Ciudadanos, por ese orden y con el peso y la responsabilidad para cada cual de sus votos, que nos llevaría a un mandato corto y a la convocatoria de nuevas elecciones en circunstancias bien distintas.

No fue así y creo honestamente que, como suele decirse, de aquellos polvos estos lodos.

No haré aquí un relato de lo sucedido desde aquel resultado electoral que levantó tantas expectativas e ilusiones y que hoy parece quedar tan lejos. Mi análisis no sería objetivo puesto que me siento frustrado y muy enfadado.

Digo lo anterior a fin de que no se me confunda: Ni me gustan las últimas decisiones del Comité Federal del PSOE, ni me gusta Sánchez ni me gusta su Ejecutiva.

Pero menos me gusta lo sucedido desde ayer, porque va más allá de la vida interna de un partido. Una formación política es el instrumento del que se dota la democracia para existir y, como tal, no es de sus dirigentes, ni siquiera de sus militantes como se viene insistiendo. Es de los ciudadanos, de todos nosotros, le votemos o no.

Me repugna la intervención mañanera -con la ayuda de la voz de su amo- de un Felipe González cuya soberbia le hace perder la prudencia y que no tiene empacho en revelar conversaciones privadas que él sabía y sabe condicionadas por una decisión del máximo órgano entre congresos, el Comité Federal: a Sánchez se le había ordenado no abstenerse en la investidura de Rajoy; miente González porque retuerce la verdad.

Me provocan un desprecio infinito quienes llevaban conspirando mucho tiempo en almuerzos zamoranos y cafés capitalinos, emboscados a la espera de reunir las suficientes voluntades sediciosas para, escondidos en el grupo, concertarse y dar un golpe al que incorporar incluso un ilustre cadáver para que les salgan las cuentas.

El PSOE tal como lo hemos conocido está muerto; se ha suicidado. Y es muy doloroso porque a quienes alguna vez nos pareció nuestro referente político por críticos que fuésemos, nos han amputado una parte de nosotros y lo han hecho con el nauseabundo estilo de la casta. Volverá, pero no por mano de Sánchez y los suyos, desde luego no, pero ¿de verdad cree alguien que gentes como Micaela Navarro, Fernández Vara, García Page o Susana Díaz son los líderes que sacarán del pozo a este partido?






domingo, 18 de septiembre de 2016

Carta a la concejala de cultura del Ayutamiento de Madrid, Celia Mayer: Música en la calle.


Señora concejala:
Ha estropeado usted una espléndida mañana de domingo. Me la ha estropeado a mi y a quienes estaban a las 12,30 del domingo 18 de este mes de septiembre en el comienzo de la calle Embajadores, casi en la Plaza de Cascorro. Un domingo de Rastro; una maravillosa mañana de otoño madrileño.

Disculpe que distraiga unos minutos su atención; estoy seguro de que le interesará lo que quiero contarle.
Acudí esa mañana a ese lugar para escuchar la música de Madrid Hot Jazz un grupo de estupendos instrumentistas que ya se han ganado merecida fama entre los madrileños que gustan de las cosas hermosas y sencillas que Madrid puede ofrecer gratis. A mi lado, un señor de mediana edad aseguraba haberse desplazado desde Getafe para lo mismo que yo. Sospecho que, como nosotros, no pocas de las personas que formaban el nutrido corrillo de una audiencia encantada eran también aficionados al jazz, el swing y el dixie.

De pronto tres agentes de la Policía Municipal aparecieron en escena exigiendo a los músicos no se qué permisos. Eran seis y solo tres disponían de una credencial. Así es que se acabó la magia de una espléndida mañana de otoño en Madrid. El saxofonista hizo sonar algunas notas tristes en su instrumento y a media voz anunció que eso era todo lo que podíamos esperar gracias al Ayuntamiento de Madrid; tomaron sus bártulos y se marcharon. Triste. Incomprensible. Estéril.
Quiero creer que usted entiende bien, porque representa eso que se ha dado en llamar la nueva política, que no hay explicación para esta forma de violentar mi bienestar y el de los que pacíficamente, sin molestar a nadie, escuchábamos a quienes pacíficamente, sin molestar a nadie, colaboraban a hacer mejor una calle, una plaza de Madrid, a quienes de un modo noble como pocos intentaban ganarse la vida.

Si, ya se que andan ustedes en comités de estudio y se emplea a fondo en la elaboración de normativas que imaginan justas. Es fácil: dejen a la gente en paz. Viaje usted un poco: en ninguna parte de Europa se ponen tantas dificultades a la música callejera como en Madrid. Ya hay suficientes normas: las que regulan la convivencia;  no hacen falta especialidades.
¿Sabe qué es lo que más incomodidad me produce?  Debí haber pedido explicaciones a los policías en calidad de simple ciudadano dueño como ellos o como usted del espacio público, y no lo hice. ¿Sabe por qué? porque soy un ingenuo que da por sentado que las fuerzas del orden están para protegernos a los ciudadanos (a todos, a los que interpretaban su estupenda música y a quienes les escuchábamos) y no para irrumpir en nuestra calma (la de ellos y la nuestra) y alterarla de manera completamente gratuita; así es que ya no se reaccionar ante eso.  
Sabía. Mire, quizás usted no lo comprenda porque es muy joven. Yo no. Yo soy mayor; sabía reaccionar, pero después de tantos años de vivir en democracia creí que nada de eso era necesario, que se daba por sentado que no era preciso pelear por las libertades en asuntos tan sencillos, tan cotidianos, a cada instante, así es que he perdido reflejos. Son tiempos de decepciones; esta es una más.

Así es que de algún modo es usted también responsable de este malestar que tengo, de esta extraña sensación que va de la impotencia al enfado, de la perplejidad a la frustración. Es que ¿sabe? Sí, si lo sabe: es usted la que tiene el poder. Ejérzalo ya como quienes la votaron, hace ya tiempo sobrado, quieren que lo haga; usted sabe bien a qué me refiero.

Muchas gracias por su atención.

lunes, 22 de agosto de 2016

"Debilidad de Podemos"


Ese gran diario que fue El País publicaba ayer un editorial que es un ejemplo de lo que no debe ser un editorial. Pero, claro, el periódico mismo es ya un ejemplo de lo que no debe ser un medio de comunicación independiente que es lo que decía ser antes de llamarse a sí mismo “global” sea lo que sea “global” http://elpais.com/elpais/2016/08/20/opinion/1471709856_832045.html

Titulaba así: “Debilidad de Podemos” que es una frase sin verbo ni sujeto, o sea, un epígrafe, quizás un rótulo, el anuncio de que lo que seguirá no es tanto una opinión editorial como un tratado o una verdad que no admite discusión. No es, desde luego, un titular periodístico.
Pero lo completa con un subtítulo (este sí lo es) del tenor siguiente que nos informa algo más sobre de qué va a ir el cuerpo del artículo: “El partido de Pablo Iglesias hace agua en las principales autonomías” Obviamente, hemos de aceptar la presunta propiedad material o ideológica del mentado, puesto que la alusión es figurada y bastante corriente; pero sobre si hace agua, es decir que “presenta debilidad o síntomas de ir a fracasar” como dice la Fundeu, pues quizás esperaríamos que en los párrafos que siguen que se nos diga en qué basa el periódico tal afirmación. Vamos a ver como no:

“El problema que tienen las fuerzas políticas que crecen en aluvión…” No, no esperen que nos expliquen los editorialistas qué es “crecer en aluvión” de manera que dudaremos con razón de la certeza de lo que sigue: “…que, antes o después, empiezan a agrietarse cuando algunos de sus protagonistas quieren volar solos o sacar provecho de los réditos de un buen resultado electoral. Eso le está pasando ahora a Podemos y sus aliados territoriales” Como ejemplo cita a En Marea; no hay ningún caso más parecido que yo sepa y aún ese presunto síntoma de debilidad o de ir a fracasar tiene una explicación y es caso que se ha resuelto con bastante rapidez. Ya digo, no ha lugar, pero El País nos aclara que cuando se refería a los “aliados territoriales” estaba profetizando en realidad: “… puede ser el principio de una crisis de mayor calado que puede sufrir el partido de Pablo Iglesias a medida que pasen los meses”

No destaca el texto por su rigor “Podemos es una coalición política…” pues no, Podemos no es en puridad una coalición política; Unidos Podemos, sí.  que “…creció rápidamente de la mano de unos líderes políticos de marcado acento populista, que aprovecharon el desconcierto inicial de las fuerzas tradicionales para captar varios millones de votos con unas propuestas radicales que muy pronto calaron en el clima de desesperanza de una España en crisis” Léan lo anterior en voz alta y obsérvese que está redactado en forma como de locución para el NODO. Ni una palabra, en todo caso, sobre qué es “marcado acento populista” eufemismo que supongo basado en el muy polisémico de “populismo”. Pero, sobre todo, ni una mención a los millones de votantes, como no sea para considerarlos sujetos de captación y no como ciudadanos libres que votan lo que les parece, como los del Psoe o los del PP.

“Llegaron las elecciones municipales de 2015 y los líderes de Podemos supieron aliarse con candidaturas de éxito en algunas de las principales capitales españolas...sin embargo, esas coaliciones se están agrietando ahora por varios motivos. En primer lugar, la promesa incumplida de Iglesias a sus socios de que tendrían grupo parlamentario propio en el Congreso fue el inicio de un desencanto que se ha acrecentado ahora con motivo de los comicios de Galicia y el País Vasco” Curioso totum revolutum que relaciona un problema resuelto sin tensión a base de acuerdo sobre el grupo parlamentario que deseaba Compromis y algunas desavenencias de las que ya nadie se acuerda en Euskadi; sobre En Marea ya hemos comentado. Ah, “la promesa incumplida” de Iglesias (hay que ver lo malvado que es el coletas) quizás fue un error, pero se entenderá que la responsabilidad de que a Compromis se le niegue el grupo propio en el Congreso no es, obviamente, de Podemos y menos de Iglesias. ¿Grietas? Quizás las hay, pero no se ven en este dibujo a vuela pluma que hace El País.

“Además, sus principales figuras políticas municipales (Manuela Carmena en Madrid y Ada Colau en Barcelona) se han desmarcado de forma ostentosa del aparato oficial de Podemos cuando éste ha querido sacar partido de un éxito que no le corresponde. Eso sin contar el fracaso de la coalición con Izquierda Unida que les ha llevado a perder casi un millón de votos en las pasadas elecciones” Sobre la primera afirmación que parece trasladar la idea de que Carmena y Colau (no se menciona por ejemplo a los alcaldes o equipos de gobierno de La Coruña, Cádiz, Zaragoza, Valencia…quizás no son importantes para el rotativo) están poco menos que en huyendo de Podemos, solo recordar que ambas están al frente de gobiernos en los que la formación tiene presencia notable y llevan así va para año y medio.

Perder un millón de votos es un fracaso. En eso acierta de pleno el diario: porque es obvio. Con todo, la referencia viene un poco a capón…como si el editorialista añadiera ¡y además, dos huevos duros!
“Podemos tiene ante sí un serio problema de crecimiento y de identidad” También da en el clavo. Pero es que también es obvio en un partido que tiene una vida muy corta.

“Han perdido la inercia positiva que lograron al asumir los ideales del 15M…” con 71 escaños en el Congreso y una presencia muy significativa en autonomía y municipios, quiere decir El País. “…y su estructura interna es cada vez más autoritaria frente a sus aliados territoriales, que no van a aceptar la larga mano de Iglesias en sus decisiones a todos los niveles. El golpe de En Marea al obligarles -¿?- a renunciar a sus siglas en las elecciones gallegas puede ser el principio de una serie de iniciativas territoriales que pondrán en evidencia la debilidad del partido morado fuera de Madrid” De nuevo es San Malaquías quien inspira los editoriales del periódico.

“Si Podemos quiere consolidarse como una fuerza política de implantación nacional tiene que olvidar su estilo caudillista…” Siempre debe ser bien recibido un buen consejo, solo que resulta algo sorprendente viniendo de un diario cuya posición es favorable desde hace mucho tiempo a lo que se ha dado en llamar “la gran coalición” Debe de ser que el otro “estilo caudillista”, el de Rajoy, como es más silencioso y esquinado no le parece tan inadecuado en comparación con el de Iglesias, mucho más ruidoso y perroflauta. “…y aclarar su posición ideológica, tanto a nivel político, como económico o territorial. No se puede pretender ser comunista y socialdemócrata a la vez…” en fin, tal vez El País debería considerar que, a pesar de todo, sigue teniendo lectores inteligentes y medianamente informados, como para recurrir a estas chorradas…”ni defender el derecho a decidir en varias regiones postulándose como un partido nacional” y ¿por qué no?

Y a mi que me parece que a Prisa no le ha gustado nada que Sánchez e Iglesias estén hablando, o mejor, que Sánchez esté hablando con Iglesias. Y por eso le dedica este editorial o, mejor dicho...esto.

"Debilidad de Podemos"


Ese gran diario que fue El País publicaba ayer un editorial que es un ejemplo de lo que no debe ser un editorial. Pero, claro, el periódico mismo es ya un ejemplo de lo que no debe ser un medio de comunicación independiente que es lo que decía ser antes de llamarse a sí mismo “global” sea lo que sea “global” http://elpais.com/elpais/2016/08/20/opinion/1471709856_832045.html

Titulaba así: “Debilidad de Podemos” que es una frase sin verbo ni sujeto, o sea, un epígrafe, quizás un rótulo, el anuncio de que lo que seguirá no es tanto una opinión editorial como un tratado o una verdad que no admite discusión. No es, desde luego, un titular periodístico.
Pero lo completa con un subtítulo (este sí lo es) del tenor siguiente que nos informa algo más sobre de qué va a ir el cuerpo del artículo: “El partido de Pablo Iglesias hace agua en las principales autonomías” Obviamente, hemos de aceptar la presunta propiedad material o ideológica del mentado, puesto que la alusión es figurada y bastante corriente; pero sobre si hace agua, es decir que “presenta debilidad o síntomas de ir a fracasar” como dice la Fundeu, pues quizás esperaríamos que en los párrafos que siguen que se nos diga en qué basa el periódico tal afirmación. Vamos a ver como no:

“El problema que tienen las fuerzas políticas que crecen en aluvión…” No, no esperen que nos expliquen los editorialistas qué es “crecer en aluvión” de manera que dudaremos con razón de la certeza de lo que sigue: “…que, antes o después, empiezan a agrietarse cuando algunos de sus protagonistas quieren volar solos o sacar provecho de los réditos de un buen resultado electoral. Eso le está pasando ahora a Podemos y sus aliados territoriales” Como ejemplo cita a En Marea; no hay ningún caso parecido que yo sepa y aún ese presunto síntoma de debilidad o de ir a fracasar tiene una explicación y es asunto que se ha resuelto con bastante rapidez. Ya digo, no ha lugar, pero El País nos aclara que cuando se refiere a los “aliados territoriales” estaba en realidad profetizando: “… puede ser el principio de una crisis de mayor calado que puede sufrir el partido de Pablo Iglesias a medida que pasen los meses”

No destaca el texto por su rigor “Podemos es una coalición política…” pues no, Podemos no es en puridad una coalición política; Unidos Podemos, sí.  que “…creció rápidamente de la mano de unos líderes políticos de marcado acento populista, que aprovecharon el desconcierto inicial de las fuerzas tradicionales para captar varios millones de votos con unas propuestas radicales que muy pronto calaron en el clima de desesperanza de una España en crisis” Léan lo anterior en voz alta y observen que el párrafo está redactado en forma como de locución para el NODO. Ni una palabra, en todo caso, sobre qué es “marcado acento populista” eufemismo que supongo basado en el muy polisémico de “populismo”. Pero, sobre todo, ni una mención a los millones de votantes, como no sea para considerarlos sujetos de captación y no como ciudadanos libres que votan lo que les parece, como los del Psoe o los del PP.

“Llegaron las elecciones municipales de 2015 y los líderes de Podemos supieron aliarse con candidaturas de éxito en algunas de las principales capitales españolas...sin embargo, esas coaliciones se están agrietando ahora por varios motivos. En primer lugar, la promesa incumplida de Iglesias a sus socios de que tendrían grupo parlamentario propio en el Congreso fue el inicio de un desencanto que se ha acrecentado ahora con motivo de los comicios de Galicia y el País Vasco” Curioso totum revolutum que relaciona un problema resuelto sin tensión a base de acuerdo sobre el grupo parlamentario que deseaba Compromis y algunas desavenencias de las que ya nadie se acuerda en El País Vasco; sobre En Marea ya hemos comentado. Ah, “la promesa incumplida” de Iglesias (hay que ver lo malvado que es el coletas) quizás fue un error de perspectiva, pero se entenderá que la responsabilidad de que a Compromis se le niegue el grupo propio en el Congreso no es, obviamente, de Podemos y menos de Iglesias. ¿Grietas? Quizás las hay, pero no se ven en este dibujo a vuela pluma que hace El País.

“Además, sus principales figuras políticas municipales (Manuela Carmena en Madrid y Ada Colau en Barcelona) se han desmarcado de forma ostentosa del aparato oficial de Podemos cuando éste ha querido sacar partido de un éxito que no le corresponde. Eso sin contar el fracaso de la coalición con Izquierda Unida que les ha llevado a perder casi un millón de votos en las pasadas elecciones” Sobre la primera afirmación que parece trasladar la idea de que Carmena y Colau (no se menciona por ejemplo a los alcaldes o equipos de gobierno de La Coruña, Cádiz, Zaragoza, Valencia…quizás no son importantes para el rotativo) están poco menos que huyendo de Podemos como de los apestados, solo recordar que ambas -Colau y Carmena- están al frente de gobiernos en los que la formación tiene presencia notable y llevan así va para año y medio.

Perder un millón de votos es un fracaso. En eso acierta de pleno el diario: porque es obvio. Con todo, la referencia a la coalición con IU viene un poco a capón…como si el editorialista añadiera ¡y además, dos huevos duros!

“Podemos tiene ante sí un serio problema de crecimiento y de identidad” También da en el clavo. Pero es que también es obvio en un partido que tiene una vida muy corta.

“Han perdido la inercia positiva que lograron al asumir los ideales del 15M…” con 71 escaños en el Congreso y una presencia muy significativa en autonomías y municipios, quiere decir El País. “…y su estructura interna es cada vez más autoritaria frente a sus aliados territoriales, que no van a aceptar la larga mano de Iglesias en sus decisiones a todos los niveles. El golpe de En Marea al obligarles -¿?- a renunciar a sus siglas en las elecciones gallegas puede ser el principio de una serie de iniciativas territoriales que pondrán en evidencia la debilidad del partido morado fuera de Madrid” De nuevo es San Malaquías quien inspira los editoriales del periódico.

“Si Podemos quiere consolidarse como una fuerza política de implantación nacional tiene que olvidar su estilo caudillista…” Siempre debe ser bien recibido un buen consejo, solo que resulta algo sorprendente viniendo de un diario cuya posición es favorable desde hace mucho tiempo a lo que se ha dado en llamar “la gran coalición” Debe de ser que el otro “estilo caudillista”, el de Rajoy, como es más silencioso y esquinado, tal vez más de gente de orden, no le parece tan inadecuado en comparación con el de Iglesias, mucho más ruidoso y perroflauta. “…y aclarar su posición ideológica, tanto a nivel político, como económico o territorial. No se puede pretender ser comunista y socialdemócrata a la vez…” en fin, tal vez El País debería considerar que, a pesar de todo, sigue teniendo lectores inteligentes y medianamente informados, como para recurrir a estas chorradas…”ni defender el derecho a decidir en varias regiones postulándose como un partido nacional” y ¿por qué no?

Y a mi que me parece que a Prisa no le ha gustado nada que Sánchez e Iglesias estén hablando, o mejor, que Sánchez esté hablando con Iglesias. Y por eso le dedica este editorial o, mejor dicho, este, este...esto.

martes, 9 de agosto de 2016

¡Vaya veranito!

Vaya veranito que llevo. Hace poco escribí sobre la superioridad moral del vegano frente al taurino y me cayó la del pulpo (mucho más desagradable que la de puerro o la del cebollino, justo es reconocerlo). Ahora asisto con mi mejor sonrisa a las tertulias que empiezan por acordar que el último sondeo del CIS no vale para nada en vista de que se hizo al poco de las elecciones pasadas y a continuación se emplean en debatir sobre el último sondeo del CIS.

El vegano es de buen conformar, de modo que no se presta al enconado debate; se encoje de hombros y se larga a preparar el menú, algo que le suele llevar su buen rato. En cambio, si le digo al otro que tiene suerte pues a menudo pertenece a esa especie que puede comerse un par de huevos con patatas y, en el improbable caso de que le remuerda la conciencia, siempre puede quedar bien con monseñor Cañizares redimiendo el pollicidio en confesión, se pone levantisco y no ceja hasta que dice la última palabra…que no suele ser un piropo.

Sobre la cosa del CIS, mi amigo Javier Batanero acaba de contar en el feisbuc que “el sondeo político ha sustituido a la astrología o al tarot” y asegura que tuvo “…una prima que planeaba su vida en función de lo que le decían los astros o los arcanos y, cuando estos no acertaban, en lugar de cuestionar la efectividad de las cartas o la influencia de los astros se culpabilizaba preguntándose ‘que habré hecho mal’... Sostiene Javier que: “hoy está pasando con la industria de la opinión política que contagia a los propios políticos. Los sondeos, para ambos, ya no predicen lo que puede pasar: SON LO QUE PASA. Y los mismos partidos, cuando las buenas previsiones no se cumplen -como mi prima- se culpabilizan y se preguntan ‘qué hemos hecho mal’ (Podemos) Y si se cumplen, deducen ufanos: ‘lo hemos hecho genial’ (hoy mismo el PSOE). La realidad, como tú, Juan -este Juan, soy yo-  estás harto de repetir, es que 156 son más que 137. Esto no lo ven; y si lo ven, no le dan categoría de realidad potencial" Nada que añadir a lo que dice Batanero, que habla con verdad y pico de oro…y además me cita, así es que punto en boca, oyes.
Todo es relativo. Por ejemplo, hoy he visto una foto robada de Sánchez y su señora en una playa de Vera, Almería (sitio, sepan ustedes, en donde veranean notables de distinto signo, amén de periodistas de distinto, de distinto…lo que sea) Tranquilos, no voy a criticar el derecho del guapo prócer al descanso. Pero he pensado lo raro que es todo: mientras que él relaja sus hombros abrumados por el peso de la responsabilidad de ser la alternativa en el chiringuito, yo estoy aquí, en los madriles, asombrándome de lo que este país ha cambiado en apenas 40 años. Lo que mira Sánchez medio recostado en la toalla tal vez, solo tal vez, de intenso color escarlata, no es “la enorme mezcolanza de hombres y mujeres…público remiso a usar el albornoz” como decía un informe del Patronato de Protección de la Mujer de 1944 y nos recuerda Eslava Galán en Los años del miedo, o una “gusanera multicolor” pues, “…tras del pecado original, y cabalmente a causa de él, somos incapaces de gozar inocentemente al ver las bellezas de un cuerpo humano. Por eso es menester cubrirlo, para no ser a los demás ocasión de pecado, cosa que, por otra parte, es necesaria en nuestro clima” como sermoneaba por aquellas mismas fechas el padre Blanes, martillo de herejes que no se comían un colín, ni literal ni figuradamente.

Insisto, hay que ver lo que hemos cambiado. Lo que mira Panchez (como le llama mi hijo) es gente sin gobierno que parece que no esté sin gobierno; tan tranquilos, como si no hubiera un CIS. Debe de estar perplejo…como los taurinos con los veganos.
Dicen que esta tarde habrá chubascos tormentosos en el centro. A ver si es verdad, se liberan los iones y me quito de encima esta preocupación que tengo con el techo del gasto que no me deja vivir. ¡Que calorín!