martes, 28 de noviembre de 2017

Nos vamos al carajo...o no


Entretenidos como estamos con Cataluña y su circunstancia, no prestamos atención a lo más sustancial, tanto como que nos va la existencia como especie en ello. O tal vez lo que pasa es que es tan grande, da tanto miedo el asunto, que preferimos no pensarlo. Y deberíamos, porque o nos movilizamos eso que conocemos como la sociedad civil, o en un plazo breve, ínfimo en términos cósmicos, nos iremos literalmente a la mierda.

Sí, claro, me estoy refiriendo al cambio climático ¿que otra actividad humana podría tener esta dimensión catastrófica?

¿Confiar en la política y sus instituciones? Desde luego, pero porque ¿qué otra herramienta tenemos sino ésa? Solo que es preciso ejercer mucha más presión sobre nuestros gobernantes. Lo que se da en llamar el neoliberalismo en sus diversas formas no hará nada por un motivo bien simple: su propia razón de ser es el problema. El sacrosanto paradigma del crecimiento y la desigualdad inherente lleva inevitablemente a la destrucción de un planeta finito como finitos son sus recursos y limitada su capacidad de absorber y asimilar las consecuencias de la actividad humana tal como es hoy. Y para los meapilas y los lerdos negacionistas: no, Dios no proveerá y la naturaleza tampoco.

No se me ocurre mejor salida para la perpleja socialdemocracia y la dividida izquierda democrática en general que abandonar ese arcangélico intento de convivir y embridar el capitalismo, y dedicarse a lo que va a condicionar a corto plazo -ya es a corto- el bienestar de un modo definitivo. Soy pesimista sin embargo y me resulta deprimente hasta el pánico que estas fuerzas políticas y sociales no se den cuenta de que, por ejemplo, la renta básica o las pensiones dignas son, efectivamente, una legítima aspiración, pero minucias comparadas con la desertización creciente en las regiones templadas, la reducción de los bosques boreales, o la escasez de agua potable en todo el mundo, que para nada ocupan un lugar preminente en sus programas y menos en su actuación efectiva. La lucha contra el cambio climático afecta a la gestión de los recursos naturales, a la industria y las relaciones de producción, a la demografía, a la ciencia, a todo, absolutamente a todo y en todos los planos y ámbitos. ¿Qué mejor causa para una izquierda global y moderna? ¿Qué mejor modo de trabajar por el bienestar social que disponer de un marco y una ideología globales?

El pasado día 13, más de 15.000 científicos de todo el mundo hicieron pública una Advertencia a la Humanidad (https://academic.oup.com/bioscience/advance-article/doi/10.1093/biosci/bix125/4605229) que es una reedición de otro aviso que ya en 1992 hizo otro grupo mucho menos numeroso de hombres y mujeres de ciencia sobre las consecuencias desastrosas del cambio climático. Han pasado 25 años y la situación hoy es hoy infinitamente peor.

Disculpen, pero deberían tomarse la molestia de leer el texto. Lo publica la revista Bioscience y está en el enlace que ofrezco más arriba. Pero si no tienen tiempo (qué paradoja, eso es lo que la humanidad no tiene, tiempo) o la lengua del imperio no es lo suyo, valga este breve resumen que hizo la publicación RT News en su edición del día 14: “Desde 1992, las emisiones de CO2 han crecido un 62 % y la temperatura global se ha incrementado en 29 %, mientras que la abundancia de fauna de vertebrados ha caído un 29 %...Durante los últimos 25 años se ha detectado una reducción de 26 % en la cantidad de agua dulce por habitante, un aumento del 75 % de áreas muertas en los océanos, y una pérdida de 120 millones de hectáreas de áreas forestales. Estas son tendencias alarmantes...Los especialistas han advertido que es probable que las emisiones globales de CO2 aumenten luego de mantenerse estables durante los últimos tres años. Apenas ha habido énfasis en el cambio climático, dicen, e instan a la humanidad a dejar de usar combustibles fósiles...El cambio climático está aquí, es peligroso y está a punto de empeorar...Pronto será demasiado tarde para cambiar el rumbo de nuestra trayectoria fallida, y se nos acaba el tiempo. Debemos reconocer en nuestra vida cotidiana y en nuestras instituciones de gobierno que la Tierra es nuestro único hogar..Las emisiones de combustibles deben alcanzar su punto máximo pronto y llegar a cero para 2050"

Esa advertencia a la que me vengo refiriendo lleva, como dije, fecha 13 de noviembre, así es que sin duda debió ser objeto de comentario entre los más de 200 representantes de otros tantos países reunidos en Bonn los días 16 y 17 de este mes en la vigésimo tercera Cumbre del Clima (COP23) con la intención de desarrollar los objetivos del Acuerdo de París de 2015 (https://ec.europa.eu/clima/policies/international/negotiations/paris_es) en particular en las áreas tecnológicas y, como siempre en general, en lo que hace a las emisiones de gases de efecto invernadero y la mitigación del cambio climático, cara a la COP24 a celebrarse en Katovice, Polonia, en 2018. ¿Sabían que se ha celebrado esta reunión? Pues si la respuesta es sí, es que es usted persona de provecho, amigo lector...la mayor parte del personal, ni olerlo, tal es el interés que los medios de comunicación muestran en estos asuntos.

Los compromisarios han quedado en eso, en seguir hablando, aunque si hemos de creer a la ministra española del ramo, Isabel Tejerina (sí, la misma que no parece haberse enterado de que en España estamos padeciendo una sequía sin precedentes que tendrá consecuencias graves en mucho ordenes) ha sido todo un éxito. Pero no hagamos mucho caso a los tontos habituales. No, no se han alcanzado en Bonn compromisos firmes, así es que más allá de algunos acuerdos menores y de carácter técnico por así decir (por ejemplo, la separación entre el Fondo de Adaptación y el Mecanismo de Pérdidas y Daños o un acuerdo para establecer un exótico y limitado Plan de Género sobre el cambio climático) vuelve a ser un fracaso y una decepción.

Aunque las alertas que emite la comunidad científica tienen precedentes muy antiguos (el efecto invernadero y las consecuencias del calentamiento global ya se conocían a finales del siglo XIX) es en 1992 cuando Naciones Unidas tomó a su cargo esta preocupación creando la Convención Marco de las Naciones Unidas que entró en vigor en marzo de 1994 y es el motor de las COP anuales. Esta preocupación global encuentra su espacio natural en el sistema de la ONU en la medida en que es, igualmente, una institución planetaria. Mucho es lo que se ha hecho hasta ahora en ese marco, aunque tiene uno la sensación de que tanto esfuerzo, tanto aparato, no se corresponde con los resultados. La ONU y sus instituciones, agencias, etc, no tienen capacidades ejecutivas, de ahí que las Conferencias estén dominadas por los intereses particulares de los países que asisten, que se reproduzcan las tensiones Norte-Sur, entre países ricos y países en desarrollo y que sus recomendaciones y acuerdos tengan una más que deficiente traslación a las políticas locales y regionales.

Por eso soy pesimista. ¿Cual es el Plan? En la práctica, no hay un PLAN, así, con mayúsculas. Y eso porque luchar contra el cambio climático implica una determinada visión del mundo que no es la de la ideología dominante. Pero dado que, como es sabido, un pesimista es un optimista bien informado, no hay lugar para fatalismos y sí para la esperanza, porque eso también está en nuestra naturaleza. ¿Qué si no?

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Franquismo. Presos políticos





Sólo un tonto de baba puede sostener que vivimos en un régimen franquista. Conviene, sin embargo, no ponerse estupendos con estas cosas, ni en un sentido ni en otro. El tonto de baba, como tal, no puede ser tenido en cuenta; como aseguró el gran filósofo Forest Gump que decía su madre: “tonto es el que dice o hace tonterías” No cuenta...si, en efecto, son tonterías sin más.

Quién detecta en la actualidad comportamientos “franquistas” en conductas de nuestra clase política y de las instituciones y lo expresa de ese modo, lo hace por analogía. Esto que digo no es más que una obviedad y no procede de un juicio razonado ni tiene pretensiones de exactitud conceptual pues, como digo, solo un lerdo podría insistir en el despropósito histórico y social.

Ocurre lo mismo con la expresión “preso político” Se podrá discutir si los ex consellers y los jordis (no hay más supuestos en cuestión que yo sepa) están en prisión por razones de carácter ideológico-político (para mi, no en el primer caso, sí en el segundo, aunque me parezca una barbaridad que estén encerrados unos y otros) Pero, evidentemente, no son “presos políticos” si la referencia es aquellas personas que sufrieron persecución y cárcel durante el franquismo. Lo cual es, desde luego, otra obviedad.

¿Entonces es solo un problema semántico?

Claro que no: quienes usan “franquismo” y “presos políticos” como expresiones muy gráficas pero no precisas o equivalentes en términos históricos, lo hacen porque entendemos inmediatamente a qué se refieren ¿a que sí? Y, por supuesto, tienen una clara intención en términos de comunicación política.

Quienes se ponen como una moto cuando las escuchan, reaccionan devolviéndolas a quienes las emplean con intención de desprestigarlos: son unos ignorantes y unos irrespetuosos, aseguran; solo les falta añadir (hay quien lo hace) que son jóvenes y, por tanto, indocumentados. Y en el caso de algunos medios de comunicación que se apuntan a este juego del absurdo o la manipulación, llegan incluso a utilizar una herramienta de más que dudoso gusto: entrevistar a viejos represaliados por el franquismo a quienes preguntan si lo que ellos vivieron se da ahora; claro, como solo cabe responder que no, pues es evidente que lo que se busca no es respuesta o aclaración alguna, sino provocar lástima, indignación o no se muy bien qué.

Francamente, no tengo claro quien insulta más y peor a nuestra memoria histórica. O quizás sí.
 
La fotografía muestra a Ángel León, militante comunista, en la prisión de Carabanchel. 1971

sábado, 21 de octubre de 2017

¿Nos vamos todos al carajo?

Como, a pesar de la literalidad, es constante la interpretación del Artículo 155 de la Constitución, lo reproduzco de nuevo:

Artículo 155
    1. Si una Comunidad Autónoma no cumpliere las obligaciones que la Constitución u otras leyes le impongan, o actuare de forma que atente gravemente al interés general de España, el Gobierno, previo requerimiento al Presidente de la Comunidad Autónoma y, en el caso de no ser atendido, con la aprobación por mayoría absoluta del Senado, podrá adoptar las medidas necesarias para obligar a aquélla al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protección del mencionado interés general.
    2. Para la ejecución de las medidas previstas en el apartado anterior, el Gobierno podrá dar instrucciones a todas las autoridades de las Comunidades Autónomas
No dice en ninguna parte que se pueda destituir a los miembros del Govern ni a su Presidente, condición indispensable para que alguien (no se sabe quién, porque eso tampoco lo dice) pueda convocar elecciones, que es lo que han acordado PP, PSOE y Cs con el Gobierno; o eso dicen. Naturalmente, que sean los tres partidos "constitucionalistas" (uy que risa) quienes emprendan esta deriva no hace más legítima la actuación prevista.
 
Solo una inhabilitación del President podría removerle (ya saben, aforado, Tribunal Supremo, etc) siendo como es un cargo electo en unas elecciones -éstas sí- revestidas de absoluta legitimidad. Y para eso hace falta en primer lugar que el Supremo o el Fiscal le acusen de algo y en segundo que sea imputado y, acaso, condenado.
 
De manera que el 155 no puede ser una coartada, menos aún cuando no se ha proclamado la independencia como -al parecer- ha quedado por fin claro si no lo hubiera estado antes del sí o no. Es tan impreciso el precepto que en realidad deja a la discrecionalidad del Ejecutivo competencias que contradicen el espíritu mismo de la Constitución y hasta de la democracia...y ejercerlas en compañía de otros no las hace más legítimas. Pudiera ser que esas actuaciones resulten ilegales y, paradójicamente, hasta inconstitucionales.
 
Las reclamaciones al maestro armero. Después de todo, igual tenemos aquí una grieta -otra- en el sistema del 78; no se previó que esto podría pasar y, aún cuando después ya hubo un aviso en relación con la Comunidad Autónoma de Canarias, nadie parece que se preocupara en desarrollar este artículo 155 que aún nos dará muchos y graves dolores de cabeza.
 
Pero, como corolario, valga la siguiente conclusión: si el Estado no dispone de una herramienta legislativa eficaz para afrontar una situación como la presente (lo cual parece obvio) lo mejor hubiera sido no llegar a este punto. Pragmatismo elemental. No es que se deba dialogar, es que se debió hacer hace mucho y si no hacerlo hace meses, años, fue negligencia, ahora es irresponsabilidad culposa. 
 
¿Sobre qué dialogar? ¿Qué tal sobre cómo hacer para no irnos todos al carajo?
 
 

martes, 3 de octubre de 2017

No es el Rey de todos los españoles


 
Se agradece que el ciudadano Felipe haya hablado con claridad, sin eufemismos.

Tiene razón cuando dice que el Govern ha subvertido la Constitución y el Estatuto; pero eso ya lo sabíamos todos, incluso los independentistas.

Lástima que desde anoche sea menos el Rey de todos los españoles; no ya de una parte de los catalanes, no, de los españoles, catalanes o no.

En unos pocos días Rajoy se ha escondido detrás de la Ley, luego de las Fuerzas de Seguridad y ahora detrás el Rey. Todo un record.
 
Lo de anoche no es comparable para nada al discurso de su padre en 23F como se ha pretendido; aunque formalmente pudiera entenderse que sí, el titular de la Corona actuó entonces como Rey y como Jefe del Ejército, pues militares eran los sublevados y lo hizo en un contexto político y social muy diferente; allá quien no quiera verlo.

El Borbón reina pero no gobierna. Como entonces; pero entonces el Gobierno y el Legislativo estaban secuestrados y el Rey cumplió con un papel que precisaba, necesariamente, de cierta autonomía. Lo de anoche es diferente.

La ansiedad del PP hizo que Casado (que no es miembro el Gobierno que yo sepa) apareciera en apenas unos instantes después para valorar el discurso real. Se lo sabía de memoria y lo acababa de oir.

En ese discurso no hay ninguna autonomía, ni siquiera la que se deriva del papel de moderación y arbitraje que la Constitución asigna al Rey. Es un discurso dictado por el Gobierno que, en esto como en tantas cosas, no gobierna para todos.

El Rey se ha equivocado. Su aparición debía servir para atemperar los ánimos, no para añadir leña al fuego. No, el problema que tenemos encima de la mesa va más allá de la actuación de un Govern suicida, es un problema que está podrido y que desde anoche huele aún peor.  

No, el Rey no es garante de la Constitución ni de nada como se anda diciendo por ahí. “Artículo 56.1 El Rey es el Jefe del Estado, símbolo de su unidad y permanencia, arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones, asume la más alta representación del Estado español en las relaciones internacionales, especialmente con las naciones de su comunidad histórica, y ejerce las funciones que le atribuyen expresamente la Constitución y las leyes” Nada más.

Se ha equivocado aceptando un papel que no es el suyo y la institución de la Corona ha sido erosionada más por la cobardía y la inoperancia de un Gobierno nefasto soportado por un partido corrompido, algunos oportunistas y otros que se dedican a esperar la llegada de un tiempo que no volverá. En el enésimo ataque a su propio país, el Gobierno ha quemado un cartucho simbólico para tapar su irresponsabilidad...y no hay otro más en la cartuchera.

sábado, 23 de septiembre de 2017

Más periodismo


¿Se imaginan que todo el tiempo nos comunicáramos a base de titulares periodísticos? “El vecino del segundo ronca como si no hubiera un mañana” o “Un concejal de Vitigudino es partidario del derecho a decidir” o “Al vecino del bloque de enfrente no le gusta el pescado de Mercadona”

Como si nos habláramos unos a otros usando solo frases de 140 caracteres. Por ejemplo: “Que te lo tengo dicho, Yonatán, hijo: levanta el rosco cuando vayas a mear que eres igual que tu padre y lo ponéis todo perdido ¡so guarros!”

Ridículo ¿verdad? Pues hay quien se empeña.

Seguro que Umberto Eco hubiera incluido en su catálogo de apocalípticos (Apocalípticos e Integrados Lumen Barcelona 1965) a quienes ven en las redes sociales un instrumento de Satán. Sin embargo y como sabemos, un martillo o una jeringuilla pueden ser una herramienta de la mayor utilidad y hasta imprescindible para salvar vidas, o pueden ser armas letales. Depende. El que he escrito más arriba podría ser un tweet, da la medida perfectamente, no se molesten en comprobarlo; pero también lo es este: “Se calcula que el gobierno tiene previstas unas treinta y tantas barbaridades para antes de las elecciones. Algunos dicen que no tantas.” (138 caracteres) o “Voy a dejar de asediarme con verosimilitudes, habida cuenta de que la realidad ya lo hace con minuciosa eficacia.” (112 matrices) La diferencia probablemente esté en que el primero es una gilipollez deliberada y los otros dos son hermosas piezas de síntesis para un sarcasmo exquisito o para la poética expresión del mecanismo de la duda. Se comprende que así sea, la primera es una ocurrencia mía para el caso y las otras dos son del maestro José Luis Cuerda, que ha hecho de Twitter un género como en su día Gómez de la Serna hizo con las greguerías. ¿Lo que ocurre en las redes sociales es periodismo? Si las usa profesionalmente un periodista, sí.

Con los titulares de los medios de comunicación convencionales, ya sea en prensa como en radio o televisión, ocurre parecido. Ya me disculparán que aquí no ponga ejemplos. Los hay a miles sinembargo. Prefiero recurrir al colega venezolano Carlos Salas que explica a la perfección qué es un titular: “Has escrito un texto sublime? ¿No encuentras el título adecuado? Pues es como si no hubieras escrito nada. Si no sabes construir la puerta, no importa el castillo que haya detrás. El problema es que no hay Merlín que nos enseñe a construir buenos titulares” Exagera un poco Salas (deliberadamente me parece) pero, si tienen interés, sigan leyendo: http://www.fundeu.es/escribireninternet/como-escribir-buenos-titulares/ Se darán cuanta de que cuando tipos como Antonio García Ferreras (“Al Rojo Vivo” La Sexta) piden con insistencia a sus contertulios televisivos que le den un titular sobre este o aquel tema, solo está oficiando más que de periodista, como jefe de pista de un circo malo que busca convertir la información en espectáculo de medio pelo...y en algo más.

En la misma onda circense está la insistencia del presunto (“más periodismo” es una especie de seña de identidad cree él, que repite cada día como un mantra) en plantear falsos dilemas a los entrevistados e intentar forzarles a responder SI o NO cuando es obvio que ni quieren ni pueden responder de ese modo estúpidamente esquemático, o proponiéndoles una ficción absurda; por ejemplo preguntando al obispo de Mondoñedo pongamos por caso, qué votaría en el referendum independentista si fuera catalán. Confieso que me sorprende la docilidad de los entrevistados: solo en una ocasión he oído una tímida protesta reconviniendo al susodicho en el sentido de que “yo no le dicto las preguntas, de modo que, por favor, no me dicte usted las respuestas” No diré quien era porque, para el caso, es irrelevante y porque no vaya a ser que me acusen de sedicioso o algo.

Es curioso. Se constata una cierta paradoja: quienes despotrican de las redes sociales porque, aseguran, reducen el mundo a unas pocas palabras y a cuatro conceptos elementales, esos que dicen preferir el cuerpo a cuerpo en la comunicación son más bien indigentes intelectuales. Hagan la prueba, díganles que expresen una idea propia en no más de 140 caracteres: no podrán, pero no se confundan, no es porque la riqueza y complejidad de su cacúmen resulte imposible de sintetizar, sino porque no tienen nada que resumir. Pregúntenles sobre cualquier cosa. En el mejor de los casos obtendrán un discurso largo inconexo y farragoso y en el peor una respuesta de manual.

¿No hay estúpidos en Twitter o el Facebook o en cualquier otra red? Por supuesto, son legión. Pero la alta densidad de estulticia por bit, no es muy distinta de la del conjunto de la Humanidad sin distinción de raza, credo o clase social. Nada nuevo bajo el sol y, por tanto, esto no supone una preocupación nueva; solo cambia la forma. El fenómeno no es más incómodo que el olor a sobaquina en el Metro, los programas de televisión basura, los debates de una junta de vecinos o los cánticos de los aficionados al noble deporte del fútbol, pongamos por caso

Pero en esto de vertebrar la sociedad, los medios de comunicación son insustituibles. Los tradicionales o los nuevos que alcanzan a un número estimable de personas quiero decir, en cualquier formato y por cualquier canal. Y un titular es una especie de compendio y parte de una información, pero no es la información. Y, no obstante, cualquier periodista que haya hecho el ejercicio de rematar una noticia y ponerse a la tarea de titularla, sabe que aunque disponga de todos los conocimientos y herramientas del oficio, se enfrenta a una tarea muy difícil que debe abordar con honestidad.

El titular cumple una función adicional no menor: es una invitación a adentrarse en la noticia, la puerta del castillo como dice Carlos Salas. Si no es eso, no es nada. Bueno sí, es fuegos de artificio, espectáculo, ruido y, lo que es peor, una invitación a construir un mundo de referentes muy pobre, simple, vacío, un mundo que rápidamente tiende a la polarización porque en el esquematismo no cabe la variedad de opciones. Cuando un periodista inquiere que se le responda SI o NO en asuntos complejos, no está haciendo su trabajo de agente imparcial, está forzando la realidad; seguro que trata de inducir la respuesta porque se puso a la tarea de informar con apriorismos, y ahí no caben razonamientos. Eso no es periodismo; es otra cosa que parasita su buen nombre.

Es más grave de lo que parece. El Periodismo no puede, no debe hacer el juego a quienes están interesados en polarizar la sociedad. Y, por desgracia, en estos días en que tenemos planteado lo que a mi me parece, más que un grave problema territorial, una verdadera crisis de modelo que puede arrasar con los principios democráticos y los derechos civiles, creo que buena parte de los medios no están a la altura de la responsabilidad que les cumple. Se dice: los problemas de la democracia se resuelven con más democracia. Sin duda, y con más Periodismo, sí...pero del de verdad, no con sucedáneos.

jueves, 21 de septiembre de 2017

Se acabó la equidistancia

En estos días hemos visto cómo gente sensata decidía que con la aprobación en el Parlamento Catalán de las llamadas leyes del Referendum y la de Transitoriedad, era el momento de abandonar el análisis complejo y ponderado que este viejo, grave y esquinado asunto requiere para ponerse del lado del guardián del Estado español, su Gobierno. Los más honestos lo hacen poniéndose una pinza en la nariz pero, probablemente, aliviados de tener que hilar fino todo el rato y ser tenidos -encima- por equidistantes, esto es según la apreciación al uso: tibios; traidores para los más bastos de entendederas.

Tocan a arrebato ante el sedicioso intento de romper España. Lo que pudo ser, lo que ahora es, lo que puede ser...nada de eso importa en este instante. El Gobierno del Partido Popular sopla fanfarrias y proclama que se está incumpliendo la Ley, sacrosanto paradigma de las esencias democráticas, y... prietas la filas aunque, ya digo, en la formación se aprecie algún desaliño y cierta incomodidad por tener que aceptar sin rechistar las órdenes del sargento colilla.

Produce mucho desasosiego ver cómo gentes decentes y, por tanto, criticas con un Gobierno que lleva seis años dando un golpe de estado en diferido y en forma de simulación contra su propio pueblo, sostenido por un grupo corrupto hasta las cachas y unos votantes marcianos, deciden que no obstante y ante el “desafío” de quienes desean decidir si quieren irse o quedarse, la repugnante imagen de Alí Babá como guardián del Estado de Derecho debe ser temporalmente ignorada; aprietan el culo y adelante con los faroles.

El juego es perverso. En Cataluña, la burguesía corrompida que representa el PdeCAT, los soñadores de ERC y esa gente rara que dice ser de izquierdas y que se agrupan bajo el acrónimo de las CUP, violentan el Parlament e inician una aventura que no puede acabar bien por mucho que el Gobierno liberticida de España y su putrefacto partido junto al insufrible socio y el decadente PSOE, les pongan en un callejón sin salida. Ni idea de cuanto de mal terminará esto: no se sabe si será un desastre o una colosal frustración. Nadie lo sabe.

Lo que sí sabemos los equidistantes, los tibios, los que pase lo que pase nos negamos a ver el mundo en blanco o negro ni siquiera un rato y por razones tácticas, es que lo que esta sucediendo ahora, en este momento, trasciende ya el conflicto que lo origina.

Ya no es solo una cuestión de catalanes, de españoles, de catalanes y españoles, de españoles catalanes...Se ha detenido a cargos electos de forma preventiva, se llama a declarar en un obvio intento intimidatorio a alcaldes, se violentan sedes de las instituciones, se persiguen imprentas, medios de comunicación, empresas privadas…

Y aquí sí que no se puede ser equidistante ni tibio. Por mucho que piense lo que pienso de quienes han puesto en marcha el llamado Procés, Cataluña también es el Estado y la responsabilidad final de su gestión es siempre de los tres Poderes que lo conforman: en este asunto el Legislativo está secuestrado por PP y Ciudadanos con el pasmo insensato del PSOE; el Judicial, vía Fiscalía y por mano de dos o tres jueces de clara adscripción ideológica, se pliega a los intereses del Ejecutivo que, además de hacer del NO su horizonte (el PP y el Gobierno no quieren ni han querido nunca consulta alguna, ni sin garantías ni con garantías, por más que pongan caritas ahora algunos ministros), estrangula la capacidad financiera de la Generalitat aplicando de hecho y de sobaquillo el Artículo 155 de la Constitución.

Lo que está sucediendo es sucio, feo y triste, y ya afecta a los derechos civiles que están siendo conculcados. Y, cuando pasa algo así, ya es asunto de todos. En medio de esta mierda hay, con todo, una imagen que a mi personalmente me reconforta: la gente en la calle, en Cataluña y en muchos otros lugares, dando un ejemplo de civismo y templanza; en estos días nos hemos llamado por teléfono, nos hemos wasapeado quienes mantenemos relaciones familiares y de amistad dentro y fuera de Cataluña; no era necesario renovar los lazos que nos unen pero, a mi al menos, me pareció que debía hacerlo. El problema es que no se cuanto tardarán en aparecer los encapuchados y quienes están dispuestos a hacer caso a los incendiarios de mesa camilla.
 
 

jueves, 31 de agosto de 2017

Burdo montaje



 

¿Hechos? Vale, hechos: lo que ha publicado El Periódico es una nota en la que "no respetamos la tipografía original, sino la textualidad". Lo ha dicho el director del diario en todas partes en donde se le ha preguntado. En 'Herrera en la Cope' (búsquenlo si tienen curiosidad) dijo ayer que en junio (la nota lleva fecha de mayo) cuando recibieron la información, no la tenían por escrito y ha señalado que "las palabras del escrito son textuales de una conversación (sic) que había mantenido con alguien del National Counterterrorism Center (NCTC, una especie de super agencia USA)” que, a su vez -dicen- había recibido la información de la CIA. La pieza original, identificable fehacientemente como de la Agencia de Inteligencia estadounidense, no la ha visto nadie.

Para liarla un poco más: el 21 de agosto, después de los atentados, el NCTC envió una nota al Ministerio de Interior en la que afirmaba haber remitido en mayo a los Mossos un aviso que parece ser (puesto que, insisto, no hemos visto el original) más o menos, lo que publica El Periódico. Pero no lo envió a los Mossos como asegura quizás por error, sino al Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO) como ya ha sido reconocido por éste. El CITCO está formado por miembros del Cuerpo Nacional de Policía, la Guardia Civil, el Servicio de Vigilancia Aduanera, Instituciones Penitenciarias, Fuerzas Armadas y CNI. ¿Han leído en esta relación "Mossos d'Escuadra"? No, en efecto: es porque no están. En último extremo ¿no sería útil que el NCTC mostrara la nota que dijo en agosto haber enviado a la Policía catalana? Pues eso.
 
Más hechos: el CITCO no concedió mucho crédito a la información recibida como ya han dicho. Tal vez tenga que ver en eso que hablaba de una amenaza genérica o quizás que la primera frase del segundo párrafo de la "textualidad" publicada se traduce literalmente así: "Información no corroborada de veracidad desconocida..." En cristiano: que no es fiable.


Más: El inglés del redactor del comunicado original que El Periódico dice transcribir, es peculiar. Véase las marcas en la imagen. Solo un par de ejemplos: quizás es que es puertorriqueño quien escribe "text of de nota" mi amol; está en spanglish o algo, porque en el idioma del imperio se diría "note" o "notice" y para nada "nota"...o porque traduce los Mossos por “The Mossos” como cabría esperar, mi brother.

Y por fin: De acuerdo con las investigaciones de la Audiencia Nacional, recogiendo sobre todo declaraciones de Mohamed Houli Chemlal, el terrorista que no murió en la explosión de Alcanar, el grupo tenía un primer plan que ya ha sido descrito detalladamente; el ataque en Canaletas y en Cambrils era la segunda opción. Pero, dado que el informe de la CIA es de Mayo, se comprueban las dotes adivinatorias de la Agencia que, por otra parte, ha demostrado tantas veces, por ejemplo en el 11S.

Conclusión: lo de El Periódico es un montaje de aficionados. Pero claro, dada la necesidad que hay en el ambiente de tragarse lo que sea, pues ancha es Castilla...que no Cataluña.

Ah, a la hora en que publico este post, aún no se ha pronunciado sobre este asunto ni el ministro del Interior ni ningún propio. Qué cosas ¿no?